El año 2016 cierra con un total de 93 periodistas asesinados

Estos 93 casos hacen referencia a la muerte de periodistas en el ejercicio de su trabajo, y en el balance no están incluidos aquellos que han fallecido por otros motivos, como accidentes, donde habría que sumar otros 29 que han perecido en dos accidentes de avión.

Las causas de la muerte de estos 93 profesionales van desde asesinatos seleccionados hasta bombardeos, así como incidentes de fuego cruzado, y han tenido lugar en un total de 23 países.

Las naciones más afectadas se encuentran en la región árabe y Oriente Próximo, donde han tenido lugar 30 de las muertes. Le sigue Asia-Pacífico, con 28, Latinoamérica con 24, África con ocho y Europa, con tres.

A pesar de que las cifras de 2016 son inferiores a las de otros años, la Federación ha pedido no caer en la autocomplacencia, ya que "las amenazas, la intimidación y la autocensura" son todavía signos de que los ataques contra la libertad de expresión aún están en niveles críticos.

En 2015 fueron 112 los periodistas asesinados. La IFJ ha indicado que si bien este tipo de homicidios han caído en países como Honduras, Libia o Filipinas --uno de los más peligrosos para el sector-- los niveles de violencia han aumentado en otros, como Afganistán, Guatemala, Irak o México.

"Cualquier descenso en la violencia ejercida contra los periodistas siempre es bienvenida, pero estas cifras y los continuados ataques deliberados contra empleados de los medios de comunicación en numerosos incidentes que han acabado con pérdidas de vida dejan poco espacio para la tranquilidad ni lugar para la esperanza de ver el fin de la actual crisis de seguridad del sector mediático", ha criticado el presidente del organismo, Philippe Leruth.

Leruth ha advertido de que tanto la IFJ como sus organismos afiliados redoblarán sus esfuerzos para "movilizarse y dar pasos creíbles para eliminar la sombra de violencia que se cierne sobre el periodismo".

Asimismo, el presidente del organismo ha recordado el caso del ataque que tuvo lugar a principios de 2015 contra el semanario satírico francés 'Charlie Hebdo', situación que se repitió, en esta ocasión en Afganistán, con un ataque contra el personal de la cadena de televisión Tolo que dejó siete muertos: los talibán habían declarado la cadena un objetivo militar.

En este contexto, el secretario general de la IFJ, Anthony Bellanger, ha advertido de que la cifra de periodistas muertos "por ejercer su trabajo" podría incrementarse si no fuera por la falta de información creíble o por la "autocensura de periodistas en algunos países que evitan llamar la atención de los barones del crimen".

"Por eso es urgente presionar a los Gobiernos para que investiguen cualquier forma de violencia, incluidos los asesinatos y desapariciones de periodistas de forma rápida y creíble, para así proteger la integridad física y la independencia profesional de los reporteros", ha concluido.

Tags relacionados

Ahora en portada

Comentarios