Alerta sanitaria

Control de vehículos entre Asturias y Galicia para evitar la expansión del virus

Las autoridades locales han 'encerrado' a 70.000 personas durante cinco días para contener el brote detectado y no tener que decretar un confinamiento estricto.

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Control de vehículos entre Asturias y Galicia para evitar la expansión del virus.
Europa Press

Agentes de la Guardia Civil iniciaron esta madrugada en el municipio lucense de Ribadeo controles de tránsito de vehículos entre la comarca A Mariña, cerrada desde la pasada medianoche para tratar de controlar un brote de coronavirus, y el vecino Principado de Asturias. Hasta el próximo viernes, incluido ese día, queda prohibido el acceso y la salida del área sanitaria de A Mariña, formada por los municipios de Alfoz, Barreiros, Burela, Cervo, Foz, Lourenzá, Mondoñedo, Trabada, O Valadouro, Viveiro, Xove, O Vicedo, Ourol y Ribadeo, en los que residen unas 70.000 personas.

La prohibición de acceso y salida en A Mariña no afectará en cambio a aquellos que tengan que trasladarse por motivos de trabajo. Precisamente, para controlar esos desplazamientos entre comunidades, la Guardia Civil montó un dispositivo de vigilancia en un tramo de la Autovía del Cantábrico, la A-8, a su paso por el municipio de Ribadeo para los vehículos que salen de A Mariña en dirección a Asturias. La movilidad interna sí está permitida.

El DOG de este domingo recoge que es obligatorio llevar mascarilla, bien colocada, en la vía pública y espacios al aire libre, además de en espacios cerrados de uso público o que se encuentren abiertos al público. Las mascarillas no deben tener válvula exhalatoria. También especifica la orden que los locales de hostelería deberán dejar de admitir clientes y servir a las 23,30 horas, para proceder a desalojar y cerrar en un espacio de media hora. El aforo baja al 50 por ciento tanto en el interior como en las terrazas y solo se podrá consumir en mesa, no en la barra. Todos los empleados y clientes deberán llevar la mascarilla y solo podrán retirarla "en el momento específico del consumo".

La orden supone restricciones a la movilidad y a la agrupación de personas, por lo que el texto indica que para ejecutar las medidas previstas se buscará "la colaboración voluntaria". No obstante "su ejecución puede requerir la adopción de actos de imposición coactiva" que pueden "suponer restricciones de derechos fundamentales". Para ayudar a "su plena efectividad, se solicitará su ratificación judicial", señala.

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