Domingo, 24.06.2018 - 09:25 h

Donald Trump, balance de su primera semana en la Casa Blanca

A continuación repasamos las medidas adoptadas por Trump en su primera semana al frente de Estados Unidos:

20 DE ENERO

- Orden ejecutiva minimizando la carga económica de la Ley de Protección del paciente y Atención Asequible a la espera de su anulación. Con ello, Trump dio el primer paso para acabar con la reforma sanitaria promovida por Obama, el llamado 'Obamacare'.

- Memorándum presidencial que ordena "garantizar que el dinero de los contribuyentes estadounidenses no financia a organizaciones o programas que apoyan o participan en la gestión de un programa de aborto coercitivo o de esterilización involuntaria".

21 DE ENERO

- Visita a la sede de la CIA. Durante la misma, el presidente niega haber tenido diferencias con la comunidad de Inteligencia del país en el pasado --pese a sus críticas durante la campaña-- y aprovecha para arremeter contra la prensa: los periodistas están "entre los seres humanos más deshonestos de la Tierra", dijo.

22 DE ENERO

- Tras la multitudinaria Marcha de las Mujeres en Washington y las principales ciudades de Estados Unidos, Trump cuestiona si quienes participaron en ellas votaron en noviembre. "He visto las protestas de ayer pero tenía la impresión de que acabábamos de celebrar elecciones. ¿Por qué no ha votado esta gente?", escribe en su Twitter. "Incluso aunque no siempre esté de acuerdo, reconozco el derecho de la gente a expresar su opinión", afirma.

- Anuncia su intención de discutir con Canadá y México una renegociación del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (NAFTA, por sus siglas en inglés) "en cuestión de inmigración y seguridad en la frontera".

23 DE ENERO

- Tras reunirse con diez de los principales líderes empresariales de Estados Unidos, el presidente anuncia su intención de reducir de forma "masiva" tanto los impuestos como la regulación en el mercado.

- Memorándum presidencial respecto a la retirada de Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), cumpliendo con una de sus promesas electorales. Trump encarga al representante comercial de Estados Unidos que persiga, "cuando sea posible, negociaciones comerciales bilaterales para promover la industria estadounidense, proteger a los trabajadores estadounidenses y elevar los salarios estadounidenses".

- Mediante memorándum presidencial, Trump ordena "congelar la contratación de funcionarios federales civiles" en todos los órganos ejecutivos del país, además de pedir un plan a largo plazo para reducir el tamaño del funcionariado.

24 DE ENERO

- Trump firma dos memorandos presidenciales para dar luz verde a la construcción del oleoducto Keystone XL y el de Dakota Access. Obama rechazó el Keystone XL en 2015, después de más de siete años de intensas movilizaciones contra un macroproyecto de TransCanada para el transporte de más de 800.000 barriles de crudo al día desde Canadá hasta las refinerías y los puertos de la costa estadounidense del golfo de México.

En el caso del Dakota Access, a las protestas ecologistas se sumaron también las de indios nativos en Dakota del Norte. Esta infraestructura de Energy Transfer Partners, valorada en 3.800 millones de dólares, transportará crudo desde la región de Bakken también hasta la costa del golfo de México.

Además, Trump encarga a su Administración que de ahora en adelante cualquier oleoducto que se construya o repare en el país se haga con "materiales y equipos producidos en Estados Unidos" hasta el máximo nivel permitido por la ley.

- Orden ejecutiva para acelerar las revisiones medioambientales y aprobaciones de proyectos de infraestructura de alta prioridad, con el argumento de que en muchos casos "las demoras han incrementado los costes de los proyectos" y ordenando que los casos prioritarios se resuelvan en un plazo de 30 días.

- Memorándum presidencial para racionalizar los permisos y reducir la carga regulatoria para la fabricación nacional.

25 DE ENERO

- Anuncia una "gran investigación sobre el fraude" electoral que, según él, se cometió en los comicios del pasado 8 de noviembre, en los que habrían votado millones de personas de forma ilegal. Según afirma, se investigará "aquellos (votantes) que fueron registrados para votar en dos estados, aquellos que eran ilegales e incluso aquellos registrados para votar que están muertos (algunos desde hace mucho tiempo)".

- En cumplimiento de una de sus promesas electorales más polémicas, firma una orden ejecutiva sobre "seguridad fronteriza" y control migratorio que incluye la "construcción inmediata de un muro físico en la frontera sur" con México. Asimismo, ordena que se acelere la extradición de todos aquellos que están de forma ilegal en el país y no pueden beneficiarse de asilo o ninguna otra medida.

La medida también contempla la construcción de instalaciones de control en las que detener a los extranjeros que se encuentren en la frontera terrestre con México y que aquellos que ven denegada su permanencia en Estados Unidos permanezcan detenidos hasta su expulsión.

- De forma relacionada, Trump firma otra orden ejecutiva sobre el "refuerzo de la seguridad pública en el interior de Estados Unidos" destinada principalmente a hacer cumplir las leyes en materia migratoria, principalmente las deportaciones, y en contra de las llamadas 'ciudades santuario', que han estado evitando proceder a las deportaciones de numerosos inmigrantes ilegales.

Estas ciudades santuario, según la orden, violan la legislación federal y han causado "un daño inconmesurable a los estadounidenses". Asimismo, la medida pone el acento en que miles de inmigrantes, algunos de ellos criminales, no han sido deportados como deberían a sus países porque estos se niegan a recibirlos.

- En una entrevista en la ABC, sostiene que el 'waterboarding' o ahogamiento simulado "funciona" para extraer información en interrogatorios a detenidos por tanto estudiará junto a miembros de su Gobierno si restaura ésta y otras prácticas de tortura. "Haré todo lo que pueda dentro de los límites que me permite la ley", añadió.

26 DE ENERO

- Tras las críticas llegadas desde México y la reiterada negativa de pagar la factura del futuro muro, Trump afirma, vía Twitter, que si no van a pagar entonces "si México no está dispuesto a pagar el muro" en la frontera común, "sería mejor cancelar el encuentro" con el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, previsto para el 31 de enereo. Poco después, y por la misma vía, el mandatario mexicano anuncia que no irá a Washington el martes.

Posteriormente, el portavoz de la Casa Blanca da una pista sobre cómo pretende Trump cobrar la factura a México: mediante el pago de un impuesto del 20 por ciento sobre todas las importaciones procedentes del país vecino, lo que aportaría 10.000 millones de dólares anuales a las arcas públicas. No obstante, poco después la Casa Blanca tiene que matizar, aclarando que el impuesto podría ir del 5 al 20 por ciento y que se trata tan solo de una primera.

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