Diplomacia presiona para que Consejo de Seguridad rompa silencio sobre Siria

  • La diplomacia internacional al más alto nivel se ha dado hoy cita en la ONU para respaldar el plan de transición elaborado por la Liga Árabe que pide la salida del poder del presidente sirio, Bachar al Asad, y presionar a Rusia para que el Consejo de Seguridad rompa su silencio sobre la violencia en Siria.

Naciones Unidas, 31 ene.- La diplomacia internacional al más alto nivel se ha dado hoy cita en la ONU para respaldar el plan de transición elaborado por la Liga Árabe que pide la salida del poder del presidente sirio, Bachar al Asad, y presionar a Rusia para que el Consejo de Seguridad rompa su silencio sobre la violencia en Siria.

"Todos los países del Consejo deben entender que este órgano no puede alargar más el escandaloso silencio que muestra desde hace casi un año", dijo a Efe una fuente diplomática del máximo órgano de decisión de la ONU, que hoy debate la deteriorada situación del país árabe con la presencia de varios ministros de Exteriores.

El Consejo de Seguridad recibe este martes la visita del secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, y del primer ministro catarí, Hamad bin Jassim al Thani, quienes pedirán el respaldo del máximo órgano internacional de seguridad al plan de transición ideado para lograr el abandono del poder de Al Asad.

Esa visita ha atraído a Nueva York a la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, así como los ministros de Exteriores de Francia, Alain Juppé, y de Reino Unido, William Hague, quienes con su presencia tratarán de presionar para que el Consejo apruebe una resolución de respaldo a la Liga Árabe, que ha presentado Marruecos con el apoyo de árabes, europeos y estadounidenses.

Además, Clinton, Juppé y Hague celebrarán una reunión al margen del debate en el Consejo de Seguridad, confirmaron a Efe fuentes diplomáticas.

"Nuestra presencia en la reunión es brindar nuestro apoyo a la valiente iniciativa presentada por la Liga Árabe", indicó a Efe uno de los portavoces de la Misión de Francia ante la ONU.

Mientras tanto, en Siria se contabilizaron hoy al menos otras veinte muertes en enfrentamientos en diferentes ciudades del país entre las fuerzas del régimen de Damasco y los opositores, según los Comités de Coordinación Local (CLC).

En Amán, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, -que realiza una gira por Oriente Medio- subrayó hoy que la situación en Siria "es una amenaza para la paz y la seguridad regional y mundial" y expresó su esperanza en que el Consejo apoye la hoja de ruta de la Liga Árabe.

Marruecos presentó el pasado viernes un propuesta que se centra en el plan de paz propuesto por la Liga Árabe "para facilitar una transición política que conduzca a un sistema político democrático y plural", según una copia del documento a la que Efe tuvo acceso.

Sobre ese texto se iniciaron negociaciones el lunes, en una "larga y difícil reunión", explicaron otras fuentes diplomáticas, al tiempo que indicaron que Rusia, apoyada por India, China y Sudáfrica, presionó para eliminar ciertas partes del texto.

"No se ha registrado ningún progreso. Al contrario, varios países han tratado de retroceder en su contenido", aseguró la misma fuente.

El texto marroquí pide a Al Asad que traspase el poder a su vicepresidente para formar un "gobierno de unidad nacional" que lidere un proceso de transición que lleve a celebrar "elecciones transparentes y libres bajo supervisión árabe e internacional".

Condena también "las continuadas y extendidas graves violaciones de derechos humanos y las libertades fundamentales por parte de las autoridades sirias", y pide el cese inmediato de la violencia, la liberación de prisioneros, la retirada de las fuerzas de seguridad de la calle y el acceso de prensa extranjera, entre otros asuntos.

El proyecto de resolución no incluye sanciones, pero sí una condena al "traspaso de armas a Siria, que alimenta la violencia", lo que no satisface a Rusia, el principal proveedor de armamento al régimen sirio.

El texto condena la violencia "independientemente de donde proceda", una posición defendida por Rusia, este país y sus socios son reticentes a condenar directamente a Al Asad y pedir su salida del poder, por lo que los esfuerzos diplomáticos se centran en la ONU en evitar un nuevo veto de Moscú.

Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad y con poder de veto que es un aliado tradicional de Damasco, y ya vetó, junto a China, una resolución presentada el pasado octubre por los países europeos.

El número de muertos en Siria ha aumentado en las últimas semanas y ya podría llegar a los 6.000, tal como asegura la oposición siria, desde que a mediados de enero la ONU ya estimara que las víctimas mortales de la represión siria superaban las 5.400.

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