El 49% de las personas que tienen trastorno bipolar no están diagnosticadas


El 49 por ciento de las personas que tienen trastorno bipolar (BP) no están diagnosticadas, mientras que otro 31% ha recibido un diagnóstico equivocado de depresión mayor. Además, el 34% de los pacientes con trastorno bipolar ha vivido más de diez años con síntomas de la enfermedad antes de su diagnóstico.
Según el doctor Eduard Vieta, jefe del Servicio de Psiquiatria y director de la Unidad de Trastorno Bipolar del Instituto de Neurociencias del Hospital Clínic de Barcelona, en España un millón de personas tiene esta enfermedad.
“Con los medios actuales esta enfermedad es perfectamente tratable en la mayor parte de los casos. No afecta a la inteligencia, sino a la regulación de las emociones. Sus causas son una combinación de factores genéticos y ambientales, y su tratamiento es farmacológico y psicoterapéutico”, aseguró Vieta en el XI Seminario Lundbeck “El desgobierno de la mente”, centrado en el trastorno bipolar y que se celebra en Ibiza.
Por su parte, la doctora Consuelo de Dios, responsable del Programa de Trastornos Bipolares del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario La Paz de Madrid, recordó que “es una enfermedad en la que aparecen episodios de hipomanía o de manía en algún momento de su evolución y, en la inmensa mayoría de los casos, también fases depresivas, a veces más prolongadas".
"Tiende a ser crónica y recurrente, y se puede manifestar con un conjunto de diferentes síntomas psicológicos, conductuales y físicos no siempre fáciles de diagnosticar y tratar. No obstante, muchos pacientes adecuadamente tratados pueden llevar una vida y unas relaciones normalizadas”, dijo.
Entre los fármacos empleados para tratar el TB se encuentran los estabilizadores del ánimo, como el litio y algunos anticonvulsivantes, y los antipsicóticos.
También es muy importante la psicoeducación, "un tratamiento que desempeña una función preventiva. Se realiza en grupo, y trata de dar al paciente herramientas para manejar mejor su enfermedad y convivir con ella”, explicó el doctor Francesc Colom, director del Área de Psicoeducación y Tratamientos Psicológicos, Programa de Trastornos Bipolares en IDIBAPS, Hospital Clínic de Barcelona.
“En las sesiones de psicoeducación el paciente aprende a aceptar mejor su enfermedad, a manejar los fármacos que deberá tomar de por vida, a identificar a tiempo los episodios de su enfermedad, a cambiar determinados hábitos que le serán nocivos para su enfermedad, a manejar el estrés o a enfrentarse al estigma, por ejemplo”, expuso el doctor Colom, para quien esta terapia es importante porque, “siempre en combinación con los fármacos, es un tratamiento que permite que el paciente bipolar recupere el control de su vida, tenga menos episodios (la mitad, según nuestros estudios) y mucho más breves (un 75% más cortos), con lo que se recupera mucha calidad de vida y ahorra mucho sufrimiento. Y no sólo sufrimiento: hemos demostrado que la psicoeducación en los trastornos bipolares nos sirve para ahorrar costes, ya que reducimos al mínimo los ingresos hospitalarios y las visitas urgencias. No sólo es eficaz, también es rentable”.

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