El féretro con el cadáver de la duquesa de Alba es trasladado a la catedral

  • El féretro con los restos de la XVIII duquesa de Alba es trasladado desde el ayuntamiento de Sevilla hasta la catedral, donde el cardenal arzobispo emérito hispalense, Carlos Amigo Vallejo, oficiará el funeral por Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva, fallecida ayer a los 88 años de edad.

Sevilla, 21 nov.- El féretro con los restos de la XVIII duquesa de Alba es trasladado desde el ayuntamiento de Sevilla hasta la catedral, donde el cardenal arzobispo emérito hispalense, Carlos Amigo Vallejo, oficiará el funeral por Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva, fallecida ayer a los 88 años de edad.

El féretro ha sido sacado del ayuntamiento a hombros, en medio de los aplausos de los centenares de personas que se encontraban en la plaza Nueva, sede de la casa consistorial.

Durante el trayecto se ha escucho a algunos sevillanos al pasa del féretro dedicarle a la fallecida frases como: "Que arte hija, que arte" y "viva la duquesa".

Delante del féretro, dos personas llevan en sendos almohadones rojos todas las insignias y condecoraciones en posesión de la duquesa.

El féretro, sobre el que lleva la bandera de España y el escudo de la casa de Alba, es llevado en un coche fúnebre, con dos coronas, una de la Hermandad de los Gitanos, que es de rosas blancas, lirios y gladiolos blancos, y detrás otra, de su viudo, Alfonso Díez, de rosas rojas.

En la corona del viudo está escrita en una cita la frase: "no sé si he sabido decirte lo que te he querido, lo que te quiero y lo que te querré".

Los hijos, nietos y familiares de la duquesa siguen al coche fúnebre a pie camino de catedral.

Antes de que partiera el coche fúnebre, otros cinco automóviles portaron hasta la catedral las numerosas coronas de flores llegadas.

Alfonso Díez; el hijo mayor de la fallecida, Carlos, nuevo duque de Alba, y el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, se trasladaron antes de que partiera el coche fúnebre con los restos de la duquesa a la catedral para recibir a la infanta Elena, que representa al rey Felipe VI en el funeral.

El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, concelebrará con el cardenal Amigo el funeral, al que asistirá también el ministro de Defensa, Pedro Morenés, en representación del Gobierno.

Tras la ceremonia religiosa los restos de Cayetana de Alba serán incinerados en el cementerio de San Fernando y después parte de sus cenizas se trasladarán a la iglesia del Cristo de los Gitanos, de sevilla, donde quedarán depositadas en una capilla dedicada a la duquesa que podrá ser visitada por el público, según ha confirmado el Hermano Mayor de la Hermandad, José Moreno Vega.

La otra parte de las cenizas será trasladada al panteón familiar que la Casa de Alba tiene en el convento de las Madres Dominicas en Loeches (Madrid), donde están enterrados los dos primeros maridos de la duquesa, así como sus antepasados.

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