El rey llama a los partidos a llegar a acuerdos para acometer las "reformas necesarias"


El rey Juan Carlos invitó anoche a las fuerzas políticas a “superar sus diferencias” para llegar a acuerdos que beneficien a todos “y que hagan posibles las reformas necesarias para afrontar un futuro marcado por la prosperidad, la justicia y la igualdad de oportunidades”, en su tradicional mensaje de Navidad.
El monarca dedicó buena parte de su discurso a fijar su posición en defensa de la unidad de España, de la vigencia de la Constitución y de los logros alcanzados “juntos”. “He visto momentos malos y buenos y siempre hemos sabido los españoles salir juntos de los malos y construir juntos los buenos”, aseguró.
Don Juan Carlos recurrió a su “experiencia” para afirmar que la Constitución de 1978 “nos ha proporcionado el período más dilatado de libertad, convivencia y prosperidad de toda nuestra historia y de reconocimiento efectivo de la diversidad que compone nuestra realidad”.
Insistió en tener presente esta idea, “pues a menudo se pretende que lo ignoremos o lo olvidemos cuando se proclama una supuesta decadencia de nuestra sociedad y de nuestras instituciones”.
La defensa de la la Carta Magna se veía respaldada, además, por la presencia simbólica de un ejemplar de la Constitución sobre la mesa de trabajo de don Juan Carlos.
El Rey recordó que “juntos hemos caminado en la construcción de nuestra democracia, juntos hemos resuelto problemas no más fáciles de los que hoy afrontamos, y siempre con la ambición de llegar a un objetivo común”.
También juntos, continúa, “debemos seguir construyendo nuestro futuro porque nos unen y nos deben seguir uniendo muchísimas cosas” entre las que cita los “afectos” personales, los “lazos históricos”, las “culturas y sensibilidades distintas”, y la “solidaridad” que todos “demostramos ante las grandes adversidades, antes las desigualdades sociales y territoriales”.
Para remachar la necesidad de seguir unidos, el monarca recurrió a una frase de su heredero, el Príncipe de Asturias, que recientemente aseguró que “España es una gran nación que vale la pena vivir y querer, y por la que merece la pena luchar”.
Sin mencionar en ningún momento a Cataluña, ni la convocatoria del referéndum secesionista del 9 de noviembre de 2014 convocado por la Generalitat, don Juan Carlos aseguró que “la Corona promueve y alienta” ese modelo de nación unida, libre y justa “dentro de su diversidad”.
El Rey dejó claro que cree en “esa España abierta en la que cabemos todos” y que “entre todos debemos seguir construyendo”.
En ese punto invitó a las fuerzas políticas a superar sus diferencias “sin renunciar a sus ideas” para abordar “las reformas necesarias” que no precisó.
El Monarca invitó, además, a los “líderes políticos y a los agentes sociales a que ejerzan su liderazgo y combatan el conformismo, el desaliento y el victimismo”.

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