El Senado abre la puerta a retribuir por reciclar

  • El Senado dio ayer luz verde a la instauración en España del sistema de depósito, devolución y retorno de envases, que prevé el pago del consumidor por cada envase que adquiera en el mercado, y el reintegro de dicho depósito si lo devuelve al sistema.
Sara Acosta

El Senado dio ayer luz verde a la instauración en España del sistema de depósito, devolución y retorno de envases, que prevé el pago del consumidor por cada envase que adquiera en el mercado, y el reintegro de dicho depósito si lo devuelve al sistema.

La medida introduce un cambio en la cultura y la política de reciclaje de envases en España, que hasta ahora gestionan los Sistemas Integrados de Gestión (SIG), Ecoembes y Ecovidrio, que financian las empresas envasadoras de alimentos y bebidas, ya que pone al ciudadano al frente de su responsabilidad como consumidor y creador de residuos.De llevarse adelante, no sería antes de una década, el plazo que necesitará el actual sistema para adaptarse al SDDR.

Queda por delimitar el precio que el consumidor pagará por el envase. En Alemania, donde este sistema funciona con éxito desde 2003, se abonan 25 céntimos de euro. En California, se paga un céntimo por envase de un solo uso. La norma, que aún tiene que pasar por el Congreso, estará sujeta a un estudio de viabilidad económica, social y medioambiental, es decir, que no se aplicará inmediatamente, como temen las industrias de la alimentación, distribución y el pequeño comercio, que han declarado la guerra a esta iniciativa por considerar “inasumibles” los costes que implica su desarrollo.

Para la implantación del sistema se necesita repartir 20.000 máquinas expendedoras de envases, a un precio de 20.000 euros por máquina. A este coste de 400 millones de euros se añaden otros 470 millones anuales por su gestión.

Los representantes del pequeño y del gran comercio denuncian que el gasto es excesivo para una cantidad tan pequeña de envases, ya que el SDDR está previsto para envases de zumos, refrescos y agua, es decir, briks, botellas y latas, todos aquellos residuos que se salen de la cadena de restauración q con mayor índice de peligro de abandono.

Desde la asociación Retorna, impulsora de la medida en España, se argumenta que el SDDR creará hasta 600 millones de ingresos, y que su implantación supone apostar por crear empleo y una cadena de mayor valor para los residuos.

Esta asociación, a la que se han sumado organizaciones ecologistas, Comisiones Obreras, el gremio de recuperadores de Cataluña y la Organización de Consumidores, reivindica el residuo como potencial recurso, que ahora se está perdiendo por la mezcla de residuos en el contenedor amarillo.

Cuanto más limpio entre en el sistema de reciclaje, mayor será el valor del aluminio o del plástico PET, pero el sistema actual mezcla los residuos en origen, lo que encarece el precio y merma la calidad de la materia prima resultante.

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