Martes, 25.02.2020 - 05:54 h
En Gemünde

Eva ya conduce un autobús en Alemania: dejó todo por una oferta que ni se creía

Esta cordobesa de 33 años es uno de los chófer que ha contratado una empresa alemana en una autoescuela de Córdoba. Así es su primer día. 

Eva frente a su autobús en Alemania
Eva frente a su autobús en Alemania / Cedida

Alemania necesita casi medio millar de conductores de autobús durante los próximos cuatro años y los fue a buscar a Andalucía, más concretamente a Cabra. Así es como Eva Moreno, cansada de no llegar a mileurista, ha acabado como chófer de la ruta que cubre las localidades de Simmern y Rheinböllen. Hace menos de una semana llegó hasta Gemünden, donde ha comprobado que la oferta que en su día parecía "mentira" es una esperanzadora realidad. Así es la nueva vida de Eva en una ciudad a la que tardó dos días en llegar con su Renault Clio.

Esta cordobesa de 33 años había ido enlazando contratos temporales de administrativa compaginándolos con clases como monitora de atletismo mientras intentaba aprobar unas oposiciones a la Guardia Civil. Los meses pasaban y en su cuenta bancaria no conseguía sumar 1.000 euros de ingresos. Se tiró de cabeza a una oferta laboral que ni el que la ofertaba se creía. Todo empezó en la autoescuela Acción. Su dueño, José Joaquín Caballero, ya relataba a La Información cómo la empresa alemana  B-Bus Gruppe los eligió para que formaran en grupos de 20 personas a los 500 chóferes que necesita para sus líneas de autobús urbana e interurbana por todo Baviera.

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Eva se apuntó. Y ya desde Alemania cuenta a este medio cómo el primer día lo dedicó entero al papeleo. Tuvo que acercarse hasta tráfico para convalidar el recién aprobado carné de autobús "porque lo tenemos provisional". También tuvo que empadronarse, acomodarse en la vivienda en la que durante los tres primeros meses no tendrá que pagar nada así como empezar a conocer la ciudad que a partir de ahora será la suya. Y todo con las clases de alemán que recibieron en la autoescuela "y gracias a las que nos defendemos bastante bien", asegura. Y si no, "Google, que lo sabe todo", bromea. 

Casada una semana antes de poner rumbo a Alemania, en unos meses llegará también su marido, David, que después de que ella diera el paso decidió apuntarse a la oferta en España. Será en ese momento cuando tenga que abandonar la habitación de hotel en la que se hospeda después de que fuera alojada en una casa con otros seis españoles que acababan de llegar pero solicitara poder vivir sola "y me cambiaron sin ningún problema, asegura. Cuando pasa el periodo gratuito de vivienda Eva se tendrá que plantear si quiere seguir en el hotel, donde se pagan de 250€ a 400€ "según la habitación en la que te quedes" o busca un piso.

Con su contrato indefinido ya en el bolsillo, Eva puede contar al resto de chóferes que se siguen formando en España cómo es ese trabajo del que tanto habló en Córdoba con sus familiares, "que sufren cuando llaman y me ven cansada, pero es solo de no parar". Dice estar muy contenta: "Tranquilos, que no vuelvo"... pero en cuanto junte tres días visitará su Córdoba que tanto echa de menos "aunque solo sea por el clima".  Salga el sol, llueve o truene Eva se pondrá al volante de su nuevo autobús de 12 metros con el que ya está tomando contacto acompañada de un chófer ya veterano. "En este turno no hay mucho pasajero", apunta a mitad de ruta.

En su primer turno Eva trabajó de 13:30 horas a 21:50 horas. Ayudada de una tablet "sacamos el billete para el que no trae la tarjeta del abono". La ruta empieza a 15 kilómetros de la "tranquila localidad" donde se hospeda. Hasta allí llegó después de conducir durante dos días su Renault Clio en el que metió una maleta pequeña y bolsas de almacenamiento.  A Eva los kilómetros no la echan para atrás: "Tengo ganas reales de trabajar. No se me caen los anillos por nada".  Por ahora Eva asegura estar muy contenta con la decisión que tomó. Hasta que no ha llegado no se ha creído a otros compañeros que desde Alemania les aseguraba que la oferta laboral era tal y como habían prometido. "Yo tenía mucho miedo a que no feura así, pero de momento estoy muy contenta". 

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