Iglesia católica aboga por un nuevo modelo económico para Guatemala

  • La Iglesia católica de Guatemala abogó hoy por la implementación en el país de un nuevo modelo económico y de desarrollo que permita salir de la pobreza a más de la mitad de la población, y que los partidos políticos retomen el papel de mediadores de la sociedad, el cual han perdido.

Guatemala, 26 ene.- La Iglesia católica de Guatemala abogó hoy por la implementación en el país de un nuevo modelo económico y de desarrollo que permita salir de la pobreza a más de la mitad de la población, y que los partidos políticos retomen el papel de mediadores de la sociedad, el cual han perdido.

En una declaración pública divulgada este sábado, la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG) señaló la necesidad de implementar "un nuevo modelo de desarrollo y una nueva visión de la economía" para "poder alcanzar un desarrollo integral, solidario y sostenible".

Para ello, precisaron los obispos, el Gobierno debe "tener una visión de estadista y ofrecer al país un proyecto de nación a corto, mediano y largo plazo, sentando las bases de un futuro de bienestar y calidad de vida para los guatemaltecos, especialmente jóvenes y los niños y niñas".

"Es necesario crear un nuevo modelo económico, diferente al que ha prevalecido en los últimos decenios, que postulaba la maximización del provecho y del consumo, en una óptica individualista y egoísta, dirigida a valorar a las personas sólo por su capacidad de responder a las exigencias de la competitividad", anotó la CEG.

Para la implementación del nuevo modelo económico y de desarrollo, indicó, "se hace necesario reformar las leyes que regulan la inversión para la explotación de los bienes naturales no renovables del país, con el fin de que dichas actividades económicas mejoren realmente la calidad de vida de los guatemaltecos".

La crisis alimentaria de padecen miles de guatemaltecos, especialmente los niños víctimas de la desnutrición crónica, "constituye una afrenta a la dignidad de seres humanos de todos los que la padecen" y es "más grave que la crisis financiera".

La CEG criticó con severidad al Parlamento por negarse a aprobar la Ley de Desarrollo Rural Integral, la cual representa la "impostergable solución" a la situación de hambre y explotación que padecen las miles de familias de campesinos.

"La negativa a la discusión y eventual aprobación de la iniciativa de Ley de Desarrollo Rural largamente trabajada y consensuada con diversos sectores representativos de los intereses campesinos, muestra que el organismo legislativo debe tomar con seriedad y responsabilidad su auténtica misión de ser representantes del pueblo", añadió la declaración.

Los obispos también advirtieron sobre la "vital importancia" de que los partidos "recuperen el ejercicio de la política" como una actividad orientada a lograr el bien común de los ciudadanos y "no la satisfacción de intereses particulares que buscan alcanzar el poder para tener dinero".

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