Lunes, 15.10.2018 - 15:39 h

Melilla registra la mayor avalancha y de las más violentas de su historia

Melilla, 18 mar (EFE).- Melilla ha registrado hoy con la entrada de unos 500 inmigrantes de origen subsahariano el asalto más "multitudinario" y "violento" de toda su historia, que supera incluso a las cifras registradas en el 2005, el año de las avalanchas.

Melilla registra la mayor avalancha y de las más violentas de su historia

Melilla, 18 mar (EFE).- Melilla ha registrado hoy con la entrada de unos 500 inmigrantes de origen subsahariano el asalto más "multitudinario" y "violento" de toda su historia, que supera incluso a las cifras registradas en el 2005, el año de las avalanchas.

El asalto se ha producido sobre las 8:00 horas, en la zona de Río Nano, en un lugar que ha sido expresamente buscado por los inmigrantes, al carecer, por el momento, de la malla antritrepa que se prevé colocar en una buena parte del perímetro y que ya está instalada en algunas zonas.

Los subsaharianos han aprovechado la densa niebla que dificultaba la visibilidad a escasos metros, un factor sorpresa que ha permitido la entrada de casi la mitad de los 1.100 inmigrantes que lo han intentado.

Además del número de inmigrantes que han conseguido entrar a Melilla, otra de las características de este asalto ha sido la violencia que han empleado los subsaharianos, que han lanzado piedras y palos contra los agentes de seguridad marroquíes, según el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani.

La avalancha ha dejado un importante número de heridos tanto en el lado español como en el marroquí, algunos de ellos de cierta consideración, como un subsahariano que se ha fracturado la pelvis y otro que ha sufrido un desgarro en el brazo por el que ha tenido que ser intervenido.

También ha habido cinco agentes marroquíes heridos, aunque no se tiene constancia de que algún guardia civil haya resultado dañado en el lado español.

La mayor entrada de inmigrantes en la historia de Melilla, superior incluso a las de 2005, ha agravado la difícil situación que vive desde hace semanas el CETI, que alberga a unas 1.900 personas, casi el cuádruple de su capacidad.

Ello ha obligado al Ejército y a la Cruz Roja a instalar nuevas tiendas de campaña, algunas de ellas en la parte exterior del centro, ya que no había espacio dentro.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha telefoneado al delegado del Gobierno en Melilla para trasmitirle su apoyo y para anunciarle el envío a la ciudad de 120 efectivos de refuerzo, 100 agentes del Cuerpo Nacional de Policía y 20 guardias civiles, que se suman a los 110 que ya están en ella y que complementan las plantillas habituales.

Fernández Díaz ha reprochado la actitud de aquellos que "cuestionaban" la magnitud del fenómeno en un momento en el que el Gobierno de Mariano Rajoy pedía que se abordara el problema con altura de miras y sentido de estado.

En esta línea, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha pedido que se tomen "decisiones importantes y drásticas" para frenar la inmigración clandestina que llega hasta la ciudad autónoma y ha abogado por "pasar por encima de las minorías" que cuestionan la actuación del Gobierno y de la Guardia Civil.

"Así no podemos seguir", ha dicho la primera autoridad de Melilla, ciudad en la que en menos de tres meses han entrado más de 1.600 inmigrantes, una cifra que ronda el 65 por ciento de todas las entradas de todo el año 2013.

Para tratar este problema, la Comisión Europea (CE) y España tendrán esta semana en una reunión técnica la presión migratoria en las dos ciudades autónomas, así como para ahondar en la petición española de apoyo financiero europeo para proyectos valorados en 45 millones de euros destinados a mejorar la gestión de la inmigración irregular.

Este dinero iría destinado, a priori, al refuerzo de los perímetros fronterizos, así como a mejorar las condiciones de los CETI.

La defensora del Pueblo, Soledad Becerril, también ha incidido en la necesidad "absoluta" de convencer a la UE de que España es la frontera sur de Europa, por lo que se requiere una política común que debe ir más allá del Frontex.

Becerril considera, además, que las Fuerzas de Seguridad del Estado (FSE), necesitan un protocolo para aclarar cómo actuar ante los intentos de entrada.

El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, comparecerá mañana en la Comisión de Interior del Congreso para ofrecer nuevos informes sobre la tragedia del pasado 6 de febrero en Ceuta, un suceso que marcó un precedente y que ha provocado en Melilla un efecto "rebote", que ha traído consigo un repunte de la presión migratoria.

El problema, para algunos agentes policiales, no son los que ya han entrado, sino el efecto que puede provocar en los que aún están lejos de Melilla, ya que, cuantos más entren, más serán los que quieran intentarlo.

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios