Irak, el infierno de Dante para los animales

  • La última moda entre los ricos de Irak está en coleccionar especies exóticas, compradas mayoritariamente de forma ilegal. Así lo denuncia la ONG de protección de animales Nature Iraq, a la vez que expone las pésimas condiciones en las que mantienen a algunos animales en los pequeños zoos privados del país.
Tracey Shelton | GlobalPost

(Erbil, Irak).Después de un largo viaje desde Tailandia a Irak escondida en una mochila, el olor rancio de su nuevo entorno de hormigón supone sin duda toda una mejoría para el cachorro de leona de seis meses. Tras dar los pocos pasos que le permiten las instalaciones, Sero se distrae mordiendo las barras de su jaula. Aparte de los ocasionales juegos de los visitantes más jóvenes, esa parece ser la única distracción que le ofrece la jaula.

Cerca de ella, un oso marrón que un día paseó por las montañas kurdas sale de entre las sombras de un recinto repugnante para intentar coger una galleta de barquillo que le muestra un niño lejos de su alcance.Mientras tanto, en una jaula central que parece servir también como el vertedero de chatarra del zoo un babuino adulto hace gestos lascivos a un grupo de adolescentes que le pinchan con palos.

Este lugar triste no es el equivalente para bestias del tercer infierno de Dante, sino un zoo de Irak. Uno de tantos.“Los animales se guardan en lugares atestados y muy sucios, y en situaciones totalmente ajenas a ellos”, asegura Anna Bachman, de Nature Iraq, tras visitar el zoo Glkand en Erbil, en el Kurdistán iraquí. “Sus jaulas, si es que están etiquetadas, suelen confundir a menudo los nombres de las especies, y ni siquiera aportan información”, añade.

Al frente del zoo de 2.400 metros cuadrados en el que se muestran 30 especies de animales, entre las que se incluye extrañamente también a perros y gatos domésticos enjaulados, está Nakhosh Sabir.Sabir cuenta un reciente incidente en el que un babuino robó un rosario a un hombre, que inmediatamente sacó una pistola y apuntó al animal amenazando con matarle si no le devolvía lo que le había quitado. El mono se negó, pero rápidamente los guardas le atraparon y recuperaron el rosario, evitando un engorroso incidente, según el supervisor de Glkand.

Hana Ahmed Raza, una técnica de campo de Nature Iraq que ha estado estudiando a mamíferos salvajes en Kurdistán durante los últimos nueve meses, ha identificado al zoo Glkand como un centro de importación ilegal de animales. Entre los iraquíes ricos, tener un zoo privado es un elemento de estatus, asegura, y la tendencia es conseguir animales cada vez más exóticos para superar a los vecinos.

En su última visita al zoo Glkand, Raza dice que vio a un posible comprador regateando el precio de 65.200 euros del cachorro de león. El propietario del zoo, Khalil Sabir Kawani, que empezó este pequeño negocio familiar en 1996, niega dicha acusación.“Seré honesto. Sí traigo animales de contrabando para coleccionistas privados”, dice Kawani. “Pero sólo traigo animales como pájaros y monos. No traigo animales peligrosos como tigres o leones”.

La mayor parte de esos animales se traen ilegalmente desde África y Tailandia a través de Siria, explica Kawani. Para traer a la leona Sero desde Tailandia tuvo que pagar 5.600 euros.Los ejemplares de especies nativas que se muestran en estos zoos se suelen comprar a cazadores locales, que venden a escondidas tanto animales vivos como su carne por toda la región, según un informe preliminar difundido recientemente por Nature Iraq.

El informe dice que en Irak hay una caza desenfrenada de especies locales, que se compran y venden abiertamente en los mercados de Bagdad.“Cada año va a más”, afirma Omar Fadhel, un ornitólogo que trabaja con esta organización en Bagdad desde 2004. “No hay leyes ni regulación aduanera. No sólo se está exportando la fauna local, sino que Irak se está usando como punto de tránsito para hacer contrabando de animales desde Irán y Siria”.

Fadhel dice que el comercio de los halcones saker, utilizados tradicionalmente para cazar a lo largo de la región del Golfo Pérsico, es algo extendido en Irak. Estas aves, asegura, se están exportando a Kuwait y a los Emiratos Árabes Unidos desde las provincias del norte y el oeste de Irak.Dos especies de nutria antaño abundantes en las provincias del sur también están siendo cazadas por sus pieles duraderas, que según Fadhel se utilizan para hacer bolsas que protegen a las drogas escondidas en los tanques de gasolina de los coches que cruzan la frontera con Irán.

El comercio abierto y ciertas prácticas de caza puede que causen indignación en el extranjero, pero el tema de la decreciente fauna de Irak es algo de tan poco interés en el país que los últimos estudios documentados sobre el censo animal datan de la década de 1950. Hoy en día, según Raza, Nature Iraq es el único grupo de conservación de animales activo en el país.

El asesor del Ministerio de Medio Ambiente Shamal Mufti dice que la situación es igualmente frustrante para él. Habiendo trabajado en temas medioambientales a lo largo del país durante más de dos décadas, y fundador de la Green Kurdistan Society en 1991, Mufti dice que la decisión tomada el año pasado de disolver el ministerio en Kurdistán y sustituirlo por un consejo sin preparación adecuada le ha dejado a él y a su equipo con una autoridad muy limitada.

En Erbil, el gobernador Nawzad Hadi asegura que es consciente que las condiciones en las que viven los animales del zoo Glkand incumplen todos los requisitos mínimos, pero que hay planes en marcha para trasladar las instalaciones a unos terrenos más grandes donde se podrán hacer mejoras.

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