Las personas con gran discapacidad física reclaman mejorar la gestión del asistente personal

  • Las personas con gran discapacidad física reclaman que se mejore la gestión de la figura del asistente personal.
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Las personas con gran discapacidad física reclaman que se mejore la gestión de la figura del asistente personal. Así se desprende del estudio "Necesidades en el medio urbano de las personas con gran discapacidad física y sus familias", presentado este viernes por la Plataforma Representativa Estatal de Grandes Discapacitados Físicos (Predif).

Así, una de las principales necesidades destacadas por los participantes en este estudio es la falta o inadecuada gestión de la figura del asistente personal. Por las grandes dificultades que encuentran en todas las áreas de su vida cotidiana, necesitan del apoyo de una tercera persona, con una media de 12 horas al día.

En su intervención la secretaria general de Política Social y Consumo, Isabel Martínez Lozano, destacó que este informe "es una herramienta para adecuar las políticas de la discapacidad a las necesidades expresadas por estas personas". Subrayó, además, el gran desarrollo que han tenido las iniciativas relacionadas con la accesibilidad, así como las medidas adoptadas por las administraciones públicas "para adaptar espacios públicos, productos, servicios y tecnologías".

Por su parte el presidente de Predif, Miguel Ángel García Oca, señaló que, según el estudio, las personas con gran discapacidad física que viven en el medio urbano destacan que las condiciones de accesibilidad o posibilidades para el empleo "son mayores que en el medio rural". Sin embargo "la concienciación social es de una mayor discriminación en el entorno urbano que en el rural", añadió.

Además, el director general de la Fundación ONCE, José Luis Martínez Donoso, indicó que este estudio y las distintas acciones que realiza la Fundación "pretenden conseguir los máximos niveles de accesibilidad y que nos lleve a la autonomía personal en todos los ámbitos de la vida diaria". "Es importante y urgente atender las conclusiones de este estudio trabajando con medidas firmes que nos lleven a ir solucionando aquello que no está hecho", agregó.

Resultados

Para detectar las necesidades que presenta el colectivo encuestado, se han dividido en tres ámbitos concretos: apoyo en la vida diaria; las necesidades en el área económica, de formación y vida laboral y las de acceso, utilización y disfrute de los diferentes recursos de uso público.

Sobre las necesidades de apoyo en la vida diaria, un 20% de la población reconoce que no dispone de apoyos, o que los que tiene a su disposición son insuficientes para cubrir estas necesidades básicas.

En esta línea, se destacan la falta generalizada de accesibilidad, la deficiente atención a su situación de dependencia y el acceso al empleo.

Dadas las especiales características de severidad y altas necesidades de apoyo que presenta la población objeto de este estudio, el papel de la familia, en concreto de las mujeres adultas y adultas mayores residentes en el hogar, resulta fundamental.

Respecto al área de formación y vida laboral y a la hora de analizar los ingresos personales que perciben, el estudio resalta que más del 40% de los encuestados ingresa menos de 1.000 euros al mes y que los recibidos en total en el hogar en la mayoría de los casos no superan los 2.000 euros.

Si además a este bajo nivel de ingresos, se añade el sobrecoste económico que tienen derivado de su situación de discapacidad (necesidad de tratamientos médicos, productos de apoyo, asistentes personales, etc.), se observa que más del 50% de los hogares encuestados tienen unos niveles económicos precarios.

En el ámbito social y sobre la Ley 39/2006 y la creación del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, se destaca que las prestaciones ofrecidas no se ajustan a las necesidades manifestadas por los encuestados en este estudio ni a los objetivos marcados por esta ambiciosa Ley.

Respecto a las necesidades en el acceso, utilización y disfrute de los diferentes recursos de uso público, el estudio revela que la movilidad y la accesibilidad son elementos determinantes de la calidad de vida y el bienestar para las personas con grandes discapacidades físicas en el entorno urbano.

Las dificultades para desarrollar actividades productivas económicamente, desarrollar relaciones personales y hacer uso de recursos comunitarios, dependen en gran medida del sobrecoste que es preciso asumir, las necesidades de apoyo no cubiertas, y la accesibilidad de los espacios urbanos. El resultado de este escenario es un claro riesgo de aislamiento y confinamiento de las personas con gran discapacidad.

La muestra del estudio, en el que han colaborado la Fundación ONCE y la Obra Social Caja Madrid, está compuesta por 602 personas con gran discapacidad física residentes en el medio urbano.

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