Domingo, 17.11.2019 - 23:13 h

Londres y Dublín dan 48 horas a los partidos de Irlanda del Norte para llegar a un acuerdo

Dublín.- Los Gobiernos británico e irlandés fijaron hoy un plazo de 48 horas para que los partidos norirlandeses lleguen a un acuerdo sobre el futuro del Ejecutivo autónomo de poder compartido.

Londres y Dublín dan 48 horas a los partidos norirlandeses para llegar a un acuerdo

Dublín.- Los Gobiernos británico e irlandés fijaron hoy un plazo de 48 horas para que los partidos norirlandeses lleguen a un acuerdo sobre el futuro del Ejecutivo autónomo de poder compartido.

En una rueda prensa conjunta con su homólogo irlandés, Brian Cowen, el primer ministro británico, Gordon Brown, explicó que han presentado a las formaciones una serie de propuestas que pueden formar la base para sellar un acuerdo.

Ambos mandatarios dieron de plazo hasta este viernes para que los partidos de la provincia las estudien y decidan el siguiente curso de acción, que debería desembocar en la devolución a la autonomía de las competencias de Justicia e Interior, actualmente administradas por Londres.

En caso de que las partes no logren para entonces "progresos sustanciales", advirtió Brown, los dos Gobiernos harán públicas sus "propias propuestas".

Según apuntó el "premier" británico, Londres y Dublín creen que la devolución de las citadas competencias podrá decidirse en votación en la Asamblea norirlandesa a principios del próximo mes de marzo, mientras que el proceso de transferencia de los poderes a las instituciones autonómicas podría comenzar en mayo.

"No puede subestimarse la importancia que tienen estas decisiones para el futuro de Irlanda del Norte. Con liderazgo y valentía se puede conseguir", insistió Brown.

Durante las intensas negociaciones de los últimos tres días, el Sinn Fein, socio del mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP) ha dejado entrever que abandonará el Gobierno de poder compartido si los unionistas no acceden a fijar una fecha para la devolución de las competencias.

El colapso del Ejecutivo de Belfast convertiría la parálisis del proceso de paz en una crisis de larga duración y obligaría a convocar elecciones autonómicas anticipadas.

No obstante, el DUP sostiene que sólo dará su visto bueno cuando se hayan solucionado otras cuestiones -inaceptables, de momento, para los republicanos- como, por ejemplo, la abolición de la Comisión de Desfiles.

Creada un año antes de la firma del acuerdo de paz del Viernes Santo (1998), la Comisión supervisa y modifica las rutas de las controvertidas marchas de la Orden protestante de Orange por ciertas zonas católicas.

El líder del DUP y ministro principal norirlandés, Peter Robinson -quien en principio permanece apartado temporalmente de su cargo a raíz de un escándalo-, declaró hoy que su partido no está dispuesto a aceptar "una acuerdo de segunda clase" para contentar con ello las "demandas de fechas de otra gente".

"Haremos lo que es correcto para nuestra comunidad", apostilló Robinson.

El Sinn Fein, antiguo brazo político del IRA, declaró sentirse "profundamente decepcionado" por el fracaso de las conversaciones con el DUP, al que acusó de torpedear el acuerdo por sus demandas respecto a las marchas orangistas.

El viceministro principal norirlandés, el republicano Martin McGuinness, subrayó que su formación no tolerará que los "derechos de los ciudadanos" estén sujetos al "veto unionista" o a las "condiciones de la Orden de Orange", una asociación que todavía consideran sectaria.

Brown y Cowen abandonaron juntos el castillo de Hillsborough, a las afueras de Belfast, después de tres días de duras negociaciones, que retoman ahora el ministro británico para Irlanda del Norte, Shaun Woodward, y el titular irlandés de Asuntos Exteriores, Michaél Martin.

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