"Hubiera querido ayudar contra el virus"

Los futuros héroes que acaban de pasar la Selectividad: "Quiero ser enfermera"

Los estudiantes que quieren ingresar en grados relacionados con Ciencias de la Salud temen que la popularidad alcanzada por las profesiones sanitarias a raíz de la pandemia hinche la nota de corte. 

Jornada 'Agenda Urbana: Cohesión, Racionalidad y Sostenibilidad' La ministra de Hacienda y cabeza de lista del PSOE al Congreso por Sevilla, María Jesús Montero, participan en la jornada 'Agenda Urbana: Cohesión, Racionalidad y Sostenibilidad'. En el Hotel NH Collection de Sevilla. (Foto de ARCHIVO) 02/04/2019
Los 'nuevos héroes' que acaban de pasar la Selectividad: "Quiero ser enfermera".
EFE

Marina Rosell tiene 18 años y quiere ser enfermera. Lejos de asustarla, el  complicado papel que han jugado los sanitarios durante la pandemia de la COVID-19 no ha hecho otra cosa que reforzar sus convicciones: "Me emociona hablar del compromiso que han mostrado". Como ella, otros miles de jóvenes se acaban de examinar en la EvAU 2020, diferente a las anteriores por las medidas de seguridad contra el virus, y muchos de ellos lo han hecho para tratar de ingresar en grados como el de Medicina o el de Enfermería. La heroica actuación de los sanitarios en la pandemia ha 'creado cantera' y, sobre todo en el caso de los enfermeros y las enfermeras, ha permitido por primera vez en mucho tiempo que el conjunto de la sociedad ponga en valor su trabajo; algo parecido a lo que ha sucedido con auxiliares de enfermería y técnicos. Marina no lo esconde: "Siento una gran admiración por ellos". 

Ya de por sí, el grado en Enfermería es el undécimo que más estudiantes recluta año tras año, mientras que el de Medicina es el vigésimo (en datos del 2018). En el curso 2018-2019, se matricularon en España, según lo publicado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, 245.913 estudiantes en la rama de Ciencias de la Salud. Es el segundo campo profesional que más alumnos acoge solo por detrás de las Ciencias Sociales y Jurídicas, en el que se matricularon 600.609 estudiantes el pasado año. Con todo, supera al campo de las Ciencias puras, las Artes y Humanidades, y al de Ingeniería y Arquitectura. Aunque todavía no se conocen los datos de las preinscripciones universitarias para el curso que viene, Marina reconoce estar preocupada por la nota de corte que puede alcanzar el grado en esta convocatoria, cuando la profesión ha alcanzado unas cotas de popularidad nunca vistas

"Es una sensación extraña", tercia Marina. "Estos días", continúa, "me he sentido acompañada porque somos muchos los estudiantes que queremos ser enfermeros y enfermeras, pero también es cierto que tengo miedo de que el proceso de selección se vuelva mucho más exigente". No obstante, la ilusión que tiene por alcanzar su sueño —reforzado tras los meses más aciagos de la pandemia— eclipsa todas las preocupaciones. "Siempre he querido ayudar. Hace varios veranos que llevo a cabo voluntariados", recuerda. "El virus nos ha demostrado que hay gente que está dispuesta a morir por salvar a otros" y ella, Marina, no vacila: está segura del paso que va a dar. Preguntada por 'La Información', esta catalana de Sabadell, a sus 18 años, especifica que la especialización que más le motiva es la de pediatría, aunque se contentaría con ser enfermera general. Como repite una y otra vez, lo único que quiere es cuidar y ayudar

Marina Rosell: "El virus ha demostrado que hay gente que está dispuesta a morir por salvar a otros"

"Durante la cuarentena lo vi claro"

Marina comparte ilusiones y angustias con Fatima Agueltim Ouhaddou, de 17 años. En el caso de esta última, que también acaba de terminar la EvAU, sus notas le dan para tratar de acceder a grados como el de Medicina, por poner un ejemplo, y durante gran parte de su paso por el bachillerato sopesó seriamente enfocarse a la Psicología. Sin embargo, el ejemplo de su hermana, que cursa segundo de Enfermería, la llevó a replantearse las cosas. "Me explicaron que las enfermeras trabajan con la dimensión psicológica del paciente", apunta, "y eso me atrajo". Cuando la Covid irrumpió en las vidas de todos, Fatima ya había decidido estudiar la carrera. No obstante, si aún tenía algún tipo de duda acerca de qué camino emprender, se desvaneció al ver trabajar a los enfermeros y enfermeras cuando más lo necesitó el país: "¿Que si me planteé cambiar de opción al ver lo que pasó en marzo y en mayo? Al contrario, lo tuve más claro que nunca". 

Muchas de las 'futuras heroínas' que acaban de terminar la Selectividad vieron por la televisión cómo los que serán sus mentores se dejaban la piel en cada hospital de cada región de España. Una vez pasada la prueba, Alba Fernández, una malagueña de 24 años, celebra con sus amigos que, si todo va bien, el curso que viene comenzará, por fin, la carrera. En conversación telefónica con este medio asevera que le ha dado "mucho coraje" no poder estar al pie del cañón con el resto de la profesión durante estos meses y admite que "¡claro que tiene que dar miedo!" enfrentarse a una situación como la vivida en centros de salud y hospitales, pero que los sanitarios "están hechos de otra pasta". Ella se dio cuenta de que quería ser enfermera cuando ya había cursado los estudios para ser técnico superior de laboratorio y no dudó en volver 'hincar los codos' para sacar mejor resultado en la Selectividad y acceder al grado. Ahora hay que esperar las notas y, aunque no le faltan ganas de comenzar, sabe que lo que toca es ser paciente. 

En España trabajan, hoy por hoy, un total de 246.138 profesionales de la enfermería y 209.460 médicos. Junto con auxiliares y técnicos conforman el cuerpo de sanitarios español, que ha visto cómo, en lo que llevamos de crisis, hasta 52.643 efectivos se han contagiado del virus (en datos actualizados el día 9 de julio) y 63 han fallecido (en datos del 5 de junio). Son números que podrían asustar a más de uno y, a pesar de ello, en muchos casos han animado todavía más a los jóvenes que pensaban dedicar su vida a una de las profesiones antes citadas. Marina, Fatima o Alba son solo tres casos, pero representan a otros muchos que tienen una prioridad en la vida: ayudar, cuidar, curar y acompañar a los demás

En otro momento histórico, esa máxima hubiera resultado pedante, exagerada o hasta cursi; pero vista la lección de sacrificio y compromiso que han dado los sanitarios en España y el resto del mundo, más bien se antoja algo evidente. Una realidad. 

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