Madrid. El hospital de la princesa hará implantes para solucionar sorderas profundas


El Hospital Universitario de La Princesa de Madrid, acaba de incorporar a su cartera de servicios de Otorrinolaringología la realización de implantes cocleares para solucionar las sorderas profundas en pacientes adultos.
Según informa la Comunidad de Madrid en una nota de prensa, se trata de un programa desarrollado en colaboración con el Hospital Niño Jesús, centro con amplia experiencia en este tipo de problemas en niños, y que los lleva realizando desde hace más de 16 años.
La idea de que ambos hospitales trabajen en coordinación, se justifica en la necesidad de seguimiento que precisan los niños implantados cuando llegan a la edad adulta. A partir de ahora, estos pacientes acudirán a sus revisiones en el Hospital de La Princesa.
Pero en La Princesa no sólo se va a realizar el seguimiento de esos pacientes, sino que se ofrece la posibilidad de que las personas que en la edad adulta les sobrevenga una sordera
susceptible de implante coclear puedan elegir este centro para solucionarlo.
El primer implante coclear realizado en La Princesa se llevó a cabo con éxito el pasado mes de octubre, y en la actualidad el paciente está en proceso de rehabilitación para restablecer la audición.
Los pacientes candidatos a que se les realice un implante coclear son aquellos que presentan una sordera neurosensorial provocada por una alteración en las células de la cóclea que no puede solucionarse con la colocación de un audífono.
Es más fácil establecer un diagnóstico de sordera en las personas adultas que en los niños ya que suelen ser postlocutivas, es decir que se producen tras la adquisición del lenguaje. En niños, sin embargo, la mayoría de las sorderas son prelocutivas y por tanto más difícil de ser diagnosticadas. No obstante en ambos casos se precisa la realización de pruebas complementarias como scanner, resonancia magnética, además de las puramente específicas para medir el nivel de audición.
Una vez establecido el diagnóstico se coloca el dispositivo electrónico mediante una intervención quirúrgica cuyo objetivo es estimular el nervio auditivo.
Transcurrido un mes de la intervención, y cuando ya ha cicatrizado la herida, se procede a la adaptación del procesador y primera programación, tras la cual el paciente comienza a tener percepciones auditivas. Los más de 85.000 implantes cocleares realizados en el mundo demuestran que se trata de una técnica eficaz en el tratamiento de sorderas profundas.

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