Modifican una mosca para ver cómo una célula normal se transforma en tumoral

  • El Institut de Recerca Biomédica (IRB) de Barcelona ha creado inestabilidad genética en una mosca para estudiar al detalle cómo una célula normal se transforma en tumoral, lo que abre la puerta a hacer cribados masivos de genes para identificar y proponer nuevas dianas específicas contra el cáncer.

Barcelona, 29 nov.- El Institut de Recerca Biomédica (IRB) de Barcelona ha creado inestabilidad genética en una mosca para estudiar al detalle cómo una célula normal se transforma en tumoral, lo que abre la puerta a hacer cribados masivos de genes para identificar y proponer nuevas dianas específicas contra el cáncer.

Según ha informado el IRB, el estudio, que publica hoy la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) de EEUU, establece un modelo que sirve para demostrar la correlación entre inestabilidad genómica y cáncer.

El trabajo, liderado por el investigador ICREA Marco Milán, ha provocado inestabilidad genómica en una mosca del vinagre (Drosophila melanogaster) para conseguir reproducir cada uno de los pasos conocidos para que una célula sana acabe generando un tumor.

EL IRB ha puesto a disposición de la comunidad científica un modelo genético que, según los investigadores, es "barato y eficaz" y permite escrutar los genes y moléculas involucrados en cada uno de esos episodios.

Dado que la inmensa mayoría de genes de la mosca del vinagre están conservados también en ratones y humanos, los resultados obtenidos podrían convertirse en motor para que se investiguen en modelos más cercanos a la clínica.

El científico argentino Andrés Dekanty, uno de los investigadores que han trabajado en el proyecto, ha explicado que "por primera vez, disponemos de un modelo genético que nos permitirá entender los eventos que van desde la acumulación de aberraciones genómicas de una célula al comportamiento tumoral".

El equipo de Milán provocó inestabilidad genómica en algunas células del ala de la mosca y después permitió que esas células con un número de cromosomas aberrantes (células aneuploides) no sucumbieran ante los mecanismos naturales de autodefensa celular, y sobrevivieran.

A partir de ahí, observaron que las células se desprendían del tejido, adquirían capacidad de movimiento, activaban el crecimiento anormal de células colindantes, degradaban la membrana basal que las mantenía en su sitio, escapando del tejido, e incluso eran capaces de invadir tejidos vecinos.

"Todos estos eventos son paralelos a lo observado en un cáncer, así que este modelo de mosca nos serviría para describir cada uno de los genes y moléculas involucrados en desprendimiento del tejido epitelial (delaminación), motilidad, crecimiento anormal, degradación de la membrana basal e invasión", según Marco Milán.

Según explican los científicos, esta es la primera vez que se describen esos fenómenos ligados a inestabilidad genómica. "Esto nos lleva a proponer algo que todavía no se ha podido estudiar a fondo y que ahora convendría tomarse muy en serio: ¿es la inestabilidad genómica causa de tumorogénesis?", se ha preguntado Milán.

En todos los cánceres humanos, las células muestran una enorme inestabilidad genómica, es decir, tienen el genoma repleto de aberraciones.

"Si se demuestra esa correlación directa, tendremos algo muy específico con lo que trabajar para encontrar dianas precisas, porque las células aneuploides no existen en un organismo sano. Si empezamos a buscar lo que diferencia a una célula con inestabilidad genómica de una célula normal, podrían proponerse tratamientos específicos", según Dekanty.

Actualmente, los tratamientos contra el cáncer atacan la proliferación, la división de células, pero el principal inconveniente es que todas las células se dividen, las sanas y las tumorales, de ahí la enorme batería de efectos secundarios.

"No hay ningún tratamiento antitumoral dirigido contra las células con inestabilidad genómica", dicen los investigadores, "así que, si conseguimos diferenciarlas muy claramente de las normales, podríamos encontrar medicamentos que ataquen a unas y no a otras", ha concluido Dekanty.

Mostrar comentarios