Lunes, 22.10.2018 - 12:39 h

Olivia Farnsworth, la niña de siete años que no siente dolor ni sueño ni hambre

  • Una alteración en el cromosoma 6 provoca en Olivia una sintomatología que los médicos consideran que nadie en el mundo sufre.
  • Olivia fue atropellada por un coche, perdió parte de la piel de dedos y cadera y se levantó como si no hubiese pasado nada. "No tiene ninguna sensación de peligro", relata su madre.
Olivia Farnsworth, la 'niña biónica' que no siente dolor

A Olivia Farnsworth, una niña de 7 años que vive en la ciudad de Huddersfield (Reino Unido), la llaman la 'niña biónica'. La ausencia del cromosoma 6 provoca en ella una sintomatología inédita hasta la fecha, según todos los médicos que la han tratado. Y es que Olivia no conoce lo que es el dolor, o el sueño o la sensación de tener hambre.

La historia desvelada por el 'Daily Mail' es realmente increíble sobre todo porque los especialistas que la han tratado consideran que es la única persona en el mundo que presenta estos tres síntomas a la vez.

El no sentir hambre, cansancio ni dolor ha provocado capítulos sorprendentes en su vida. Fue tras una caída en la guardería cuando sus padres y los médicos se dieron cuenta de la anomalía en la pequeña. Jugando en el jardín de infancia se partió el labio inferior, y en lugar de llorar y asustarse como haría cualquier niño, se tocó el labio sin inmutarse ni siquiera por la sangre que manaba.

El labio necesitó de cirugía, y fue precisamente el médico que la atendió el que alertó a su madre de que era muy extraño lo que le sucedía a su niña. A raíz de ahí comenzaron a hacerle pruebas."No sabe lo que es el peligro"

Según su madre, Niki Trepak, este 'defecto' hace que su hija no tenga "ninguna sensación de peligro". Pero el suceso más dramático que ha vivido relacionado con su alteración genética sucedió cuando fue atropellada y arrastrada por un coche y se levantó sin quejarse. "Se levantó y preguntó: '¿Qué pasa?'", relata la madre. Tenía una marca de neumáticos en su pecho y perdió piel en el dedo del pie y de la cadera. Pero ni una lágrima ni un lamento.

La madre recuerda algunos comportamientos extraños cuando su hija tenía apenas unos meses de edad, como el hecho de que nunca llorara de bebé o que dejara de dormir la siesta a partir de los nueve meses. La 'niña-biónica' toma somníferos y es feliz, aunque puede sufrir ataques de ira, según la información de 'Daily Mail'.

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