Jueves, 14.12.2017 - 19:51 h

Salud distingue al Ayuntamiento de Iznájar con el reconocimiento de 'Zona cardioasegurada'

Salud distingue al Ayuntamiento de Iznájar con el reconocimiento de 'Zona cardioasegurada'

Según ha indicado la Consejería en una nota, el director de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES) 061 en Córdoba, Antonio Mantero, ha sido el encargado de hacer entrega de este distintivo al alcalde de la localidad iznajeña, Lope Ruiz.

Las instalaciones del pabellón de deportes y la piscina municipal del Ayuntamiento de Iznájar han sido reconocidas por la Consejería de Salud como zonas cardioaseguradas de la provincia y se suman a otras de las instalaciones de instituciones como la Cruz Roja, el Colegio Oficial de Médicos de Córdoba, la Entidad Local Autónoma (ELA) de Encinarejo, la Fundación Diocesana de Enseñanza Santos Mártires de Córdoba, el campo deportivo del Ayuntamiento de Almedinilla, entre otras.

Las instalaciones de estas instituciones, como áreas cardioaseguradas, disponen de desfibriladores semiautomáticos accesibles al personal en caso de necesidad. Los profesionales no sanitarios que desempeñan sus funciones en ellos están capacitados para actuar de forma inmediata en caso de presenciar una parada cardiorrespiratoria, sumando sinergias a la posterior asistencia por parte de los equipos de emergencias sanitarias, con los objetivos de disminuir la mortalidad y secuelas a través de una excelente actuación inicial.

La Empresa Pública de Emergencias Sanitarias es la encargada de la gestión y registro de las organizaciones que disponen del certificado de 'Zona cardioasegurada', que constata que dichas instituciones han formado a sus profesionales y han ubicado desfibriladores en sus instalaciones, en el número y los lugares adecuados, según lo establecido en la Orden de 4 de junio de 2013 (BOJA 113/2013).

Desde los centros coordinadores de urgencias y emergencias del 061, ante una situación de sospecha de parada cardiorrespiratoria, se anima y se explica a los alertantes como realizar estas maniobras básicas mientras que llegan los equipos de emergencias al lugar del suceso, dado que está demostrado que intentar aplicar estas técnicas a pesar de no tener conocimientos previos en primeros auxilios, ayuda a muchos pacientes.

Las paradas atendidas por el 061 en Andalucía fueron presenciadas por un testigo en el 80 por ciento de los casos y en el 64,2 por ciento casos hubo intento de reanimación previa a la llegada del equipo de emergencias. De todas ellas, el 41,6 por ciento de las personas que presenciaron la parada eran testigos no sanitarios, que en dos de cada tres ocasiones recibieron el apoyo telefónico desde los centros de coordinación durante la reanimación.

Estos episodios, que pueden sobrevenir en cualquier lugar con pequeños síntomas como el ahogo y la pérdida de conocimiento, están motivados generalmente por problemas de fribrilación ventricular y de taquicardia ventricular sin pulso, que impiden el bombeo de la sangre y la llegada de oxígeno a todo el cuerpo.

Los cinco minutos posteriores a una parada cardiorrespiratoria son claves para el afectado y por ello es fundamental que la persona que tiene el contacto inicial actúe de forma inmediata alertando a los equipos de emergencias sanitarias y aplicando entre tanto técnicas de reanimación básicas, como la ventilación boca a boca y el masaje cardiaco externo.

La disponibilidad de un equipo de desfibrilación eléctrica precoz, que puede ser utilizado por personal ajeno a la profesión sanitaria con la realización de un curso básico de entrenamiento, añade el recurso más eficaz para restablecer el ritmo cardiaco viable y reducir al máximo el riesgo de muerte.

Cada año, en España se producen en torno a 25.000 paradas cardiacas extrahospitalarias al año. Esta patología afecta a una población con una edad media en torno a los 60 años y, en muchos casos, es la primera manifestación de una enfermedad cardiaca silente hasta ese momento.

La supervivencia de muchas de las víctimas depende de que se apliquen las técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar en los primeros tres o cuatro minutos, lo que puede aumentar las posibilidades de supervivencia en más del 50 por ciento de los afectados.

CADENA DE SUPERVIVENCIA

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo occidental y, entre ellas, ocupa un lugar destacado la muerte súbita cardiaca que suele ocurrir, de manera mayoritaria, fuera del entorno hospitalario.

La correcta atención a la parada cardiorrespiratoria consiste en la aplicación precoz de una serie de acciones conocidas como cadena de supervivencia que incluye, por este orden, el reconocimiento de la situación y activación del sistema de emergencias sanitarias, el inicio inmediato de las maniobras de soporte vital básico, la desfibrilación eléctrica precoz y la rápida instauración de las técnicas de soporte vital avanzado.

Los equipos de emergencias del 061 en Andalucía han atendido en este último año 1.103 pacientes en parada cardiorrespiratoria, el 72 por ciento de ellos varones. La edad media de los hombres fue 61,9 años y 64,2 para las mujeres. En el 59 por ciento de las asistencias la parada sucedió en el domicilio y el motivo de la llamada al centro de coordinación fue inconsciencia en el 68 por ciento de los casos.

El 061 en Córdoba dispone de una plantilla media de 58 profesionales (25 médicos, 18 enfermeros y 15 Técnicos de Emergencias Sanitarias). El servicio de emergencias cuenta con tres UVI-móviles situadas estratégicamente para prestar atención a las situaciones críticas en la provincia.

Así, las bases de estos equipos están ubicadas en el hospital Reina Sofía, en el centro de salud de la Fuensanta y en Lucena. Además, el 061 da cobertura aérea a la provincia a través del helicóptero medicalizado con base en el aeropuerto de Córdoba, al tiempo que tiene un vehículo de apoyo logístico preparado para la intervención en emergencias colectivas.

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