Miércoles, 18.10.2017 - 11:41 h

Un nuevo enfoque puede mejorar la función valvular en algunos pacientes

El ultrasonido de cavitación pulsado puede usarse para ablandar de manera remota las válvulas biosprostéticas calcificadas humanas y mejorar significativamente la función de apertura de la válvula, según un estudio publicado este viernes en 'JACC: Basic to Translational Science'. Este nuevo enfoque no invasivo tiene el potencial de mejorar el resultado de pacientes con estenosis severa de bioprótesis.

Un nuevo enfoque puede mejorar la función valvular en algunos pacientes

Las válvulas cardiacas de tejido bioprotésico artificial que se implantan en pacientes tienen una durabilidad limitada, con deterioro progresivo de la bioprótesis después de 12-15 años, derivado de la acumulación de calcio en la válvula bioprotésica que impide que la válvula se abra normalmente. Las válvulas metálicas artificiales tienen más longevidad, pero requieren anticoagulación a largo plazo.

Las válvulas cardiacas bioprotésicas artificiales son las preferidas por muchos pacientes con estilos de vida activos o pacientes de más edad, que registran mayor riesgo de sangrado, porque no necesitan tomar anticoagulación. La necesidad de cirugía por deterioro de una válvula protésica aumenta el riesgo y es problemática en individuos mayores.

En este estudio, los investigadores examinaron los efectos del ultrasonido cavitatorio pulsado en las válvulas cardiacas bioprotésicas humanas que se extrajeron de los pacientes porque estaban fuertemente calcificadas y no funcionales. El ultrasonido cavitacional pulsado, también denominado histotripsia, utiliza pulsos cortos de ultrasonidos de alta presión enfocados para suavizar el tejido biológico. El ultrasonido se suministra mediante un transductor que puede colocarse fuera del cuerpo y dirigirse de manera directa al área de interés.

SE REDUCE DOS VECES LA ESTENOSIS DE LAS VÁLVULAS

Las válvulas extraídas se implantaron quirúrgicamente en ovejas o se estudiaron en un aparato de baño experimental con el fin de examinar los efectos a más largo plazo del ultrasonido cavitatorio pulsado. Los investigadores encontraron que el ultrasonido cavitacional pulsado era capaz de suavizar las válvulas rígidas calcificadas y mejorar la función, o apertura, de las válvulas. La cantidad de estenosis o falta de apertura de las válvulas aórticas calcificadas disminuyó en aproximadamente dos veces en promedio tanto en el modelo animal como en el aparato experimental.

"Creemos que esta nueva terapia de ultrasonido podría convertirse en una estrategia terapéutica no invasiva en cardiología -afirma el autor del estudio, Emmanuel Messas, profesor de Medicina Cardiovascular en el Hospital Europeo Georges Pompidou en París, Francia--. Este nuevo enfoque no invasivo tiene el potencial de mejorar el resultado de los pacientes con estenosis grave de la bioprótesis calcificada, evitando el riesgo de cirugía o la reintervención transcatéter".

Este estudio se diseñó como un análisis de prueba de concepto y no evaluó el potencial riesgo de que el ultrasonido cavitatorio pulsado provocara la rotura de piezas de la válvula aórtica calcificada y generara un accidente cerebrovascular embólico. "Los resultados de este estudio experimental deben considerarse como provisionales, ya que no se han evaluado en los seres humanos ni la seguridad ni la eficacia de esta técnica", señala Douglas L. Mann, editor jefe de 'JACC: Basic to Translational Science'.

"Sin embargo, el concepto de usar ultrasonido de alta energía para restaurar la función de las válvulas de tejido artificiales calcificadas, análogo a la manera en que los nefrólogos usan el ultrasonido para romper los cálculos renales, es estimulante y apasionante. Actualmente, existen dispositivos de ultrasonido para realizar este tipo de terapia, por lo que la capacidad de traducir estos conceptos a los pacientes puede avanzar muy rápidamente", concluye.

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