Sábado, 16.12.2017 - 12:01 h

El Instituto de Medicina Legal de Catalunya, pionero en la extracción de córneas para donación

El Instituto de Medicina Legal de Catalunya, pionero en la extracción de córneas para donación

El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Catalunya practica desde el pasado febrero la extracción de córneas a cadáveres que llegan para que se les practique la autopsia para destinarlo a donaciones a pacientes que requieren un trasplante y es el primer instituto forense de toda España a realizar esta práctica para uso clínico.

En estos diez meses que lleva en marcha la experiencia se ha extraído 142 córneas que han beneficiado a unos 300 enfermos, ya que una misma córnea puede dividirse y servir para diferentes pacientes puesto que la técnica está muy avanzada y permite que se implante una parte pequeña en función de las necesidades de cada persona.

La secretaria de relaciones con la Administración de Justicia, Patricia Gomà, en un encuentro con la prensa ha destacado que, con esta colaboración, la Conselleria de Justicia quiere "ofrecer una segunda vida a los tejidos que llegan al instituto", ayudando a pacientes a recuperar la visión.

Estas intervenciones se enmarcan en un convenio de colaboración del Instituto de Medicina Legal con el Banco de Sangre y Tejidos de Catalunya, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM), el Servei Català de Salut y el Hospital Clínic.

Hacer una extracción de córnea requiere siempre la autorización de un familiar para poderse realizar --las negativas se sitúan en un 13%--, y no se puede hacer en el caso de homicidios o muertes bajo investigación judicial.

El director del Instituto, el doctor Jordi Medallo, ha explicado que cada año en el instituto realizan 2.500 autopsias y que el perfil del donante de córnea es un hombre de 57 años, fallecidos en accidente de tráfico o por una muerte súbita de origen cardíaco.

TERCER CENTRO DONANTE

El Instituto de Medicina Legal se ha convertido, en menos de un año, en el tercer centro en donaciones de córnea de Catalunya, después del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona (297) y el Clínic (229), y sus 142 extracciones representan un 11% del total de donantes del Banco de Tejidos en este periodo, que alcanzaron los 1.275.

La extracción de la córnea se autoriza una vez se descarta que el fallecido tenga enfermedades infecciosas y se puede realizar antes, durante o después de la autopsia, dentro del plazo de 12 horas después de la muerte --aunque si se refrigera el cadáver antes de las 6 horas se puede ganar un poco de margen--.

SEGUNDA FASE

La segunda fase del convenio de colaboración prevé que se puedan realizar extracciones para donaciones de piel, huesos, tendones y válvulas cardíacas, ha informado Gomà, que ha indicado que este tipo de extracciones son más complicadas y se requerirá un quirófano específico.

Además, se está estudiando la posibilidad de extender la práctica de la extracción de córneas a otros institutos de medicina legales de Catalunya.

El director del Banco de Tejidos, el doctor Esteve Trias, ha explicado que con este convenio se permite tener acceso a donantes sanos y más jóvenes --tienen de media diez años menos que los donantes hospitalarios--, y ha calculado que al año podrán tener unos 200 donantes de córnea en el Instituto, y entre 60 y 100 donantes multitejidos.

Según el responsable de estos trasplantes en el Hospital de Bellvitge, el doctor Martí Huguet, las tres causas principales de trasplante son el queratocono --una afección degenerativa de la córnea--, el herpes y otras infecciones y enfermedades derivadas del uso de lentillas.

Los pacientes receptores de córnea tienen alteraciones de la forma de la córnea por motivos diversos como distrofias o edemas, que pueden suponer la pérdida de visión.

TESTIMONIOS

José Manuel Veiga, de 43 años, necesitó hace nueve años un trasplante de córnea debido a una enfermedad genética que le impedía tener una visión normal, y ha explicado que gracias a la intervención puede ver: "Gracias a los donantes de córnea he visto nacer a mis hijos, y puedo hacer vida normal".

Marina Benedicto, de 20 años, tuvo que ser operada porque una infección por una ameba le destrozó la córnea y la dejó sin visión, por lo que necesitó dos trasplantes porque el primero fue rechazado; ahora, tras los dos trasplantes, ha ido recuperando la visión y ha podido retomar sus estudios de enfermería.

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