Tras horas de tensión

Sanidad y CCAA evitan ampliar el toque de queda y no alteran las restricciones

El posible cierre a las 20 horas de la actividad no esencial ni se ha discutido en el Consejo Interterritorial de Salud. Las autonomías reclaman a que se aumenten los controles sobre los cierres perimetrales. 

Carolina Darias
Carolina Darias
EFE

Sin cambios en las restricciones planteadas para Semana Santa. Ni se adelanta el toque de queda, ni se amplía el cierre de toda actividad no esencial. Estas son las principales conclusiones de la reunión del Consejo Interterritorial de Salud que forman el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, que tenía sobre la mesa la posibilidad de endurecer las restricciones para los días festivos que se avecinan. Un debate que abrió la ministra del ramo, Carolina Darias, a través de varias llamadas a los consejeros de Salud para plantearles que se impidan los movimientos de la población desde las 20 horas y se decrete el cierre de sectores como la hostelería desde la misma hora. Unas propuestas que finalmente ni han formado parte del orden del día de la reunión, como señalan varias fuentes consultadas por La Información

Las horas de tensión previas al encuentro entre las administraciones central y autonómicas finalmente han quedado en nada, tras toda una mañana de rumores sobre un endurecimiento de las restricciones. Ni siquiera el intento de consejeros de hablar sobre la cuestión se ha tenido en cuenta, ya que Darias ha rechazado abrir un debate sobre ello, según las fuentes consultadas. Tampoco el aumento de contagios y de la incidencia ha motivado un giro. Por tanto, el plan acordado el 10 de marzo para Semana Santa se mantiene inalterable. Esto supone que todas las comunidades estarán cerradas perimetralmente desde el 26 de marzo y hasta el 9 de abril. Lo que implica que no se podrá salir de una CCAA ni entrar en otra durante casi dos semanas. A esto se suma que la movilidad de los ciudadanos estará prohibida en todo el territorio nacional a partir de las 23 horas. Un toque de queda que se extenderá hasta las 6:00 horas del día siguiente. 

Las fuentes consultadas por este diario señalan que ha habido varios momentos tensos por ese intento de algunos responsables sanitarios, como el andaluz, de que se hablara de la propuesta que la ministra lanzó por teléfono a varios de ellos de adelantar los cierres. Lo que sí se ha discutido es la necesidad de reforzar los controles en los cierres perimetrales. La presencia en el Consejo del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha sido aprovechada por varios consejeros para exigirle que se pongan más medios para evitar las salidas y entradas de los territorios desde el próximo viernes. 

La mayoría de autonomías han reclamado a Marlaska que el acuerdo del 10 de marzo "tenga la efectividad que debe tener". Otra crítica le ha llegado desde Madrid, que le ha reprochado su falta de colaboración para controlar su sistema de cierres por zonas básicas de salud. Unas críticas que el titular de Interior ha despachado recordando que, aunque los días próximos vayan a ser especiales, no todos van a ser de vacaciones. Argumento que ha sido replicado por varios presentes insistiendo en que ven imprescindible que se cumpla lo pactado para la próxima semana, donde serán festivos el jueves 1 y el viernes 2 de abril. 

La otra cuestión que ha generado polémica es la llegada de turistas de otros países a varios puntos de España mientras la población local tiene limitados sus movimientos. Varias CCAA, entre las que están Cataluña, Madrid y Baleares, han reclamado al Gobierno que se imponga un "control fronterizo estricto" para evitar los viajes de otros ciudadanos europeos. Todo porque consideran que los extranjeros circulan "con cierta libertad" mientras que los que viven en el territorio español no cuentan con esas ventajas. "Se ha pedido que las medidas adoptadas por el Gobierno de España sean coherentes", explican fuentes conocedoras de la reunión del órgano sanitario. 

En lo que sí han estado de acuerdo el Ministerio y las Consejerías de Sanidad es en el análisis de la situación de la pandemia. El Consejo Interterritorial ha asumido que el patrón epidemiológico "está cambiando" debido a un aumento reseñable de positivos y hospitalizados por coronavirus. El motivo es el crecimiento de las variantes británica y sudafricana. Ambas van camino de ser las cepas responsables de la mayoría de los contagios, tal y como se vienen observando desde hace unas semanas. El crecimiento de la incidencia acumulada es el mejor indicador de que la situación está empeorando. Un temor a la cuarta ola que es el que motivó ese 'globo sonda' de la ministra para ese confinamiento 'light' de Semana Santa. El posible golpe para la economía desaconsejaba la medida, como señalaron varios presidentes autonómicos. Y finalmente, todo sigue igual que antes de la polémica. 

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