Miércoles, 22.11.2017 - 04:55 h

La propietaria del Cheshire dice que la carga del buque no tiene peligro para población ni medio ambiente

La carga del buque MV Cheshire, que ardió en aguas internacionales cercanas a las Islas Canarias el pasado 12 de agosto, y fue remolcado al Puerto de Motril (Granada) un mes después, no supone "ningún peligro para la población ni para el medio ambiente", según ha señalado en una nota de prensa su propietaria, la empresa Bibby Line.

La propietaria del Cheshire dice que la carga del buque no tiene peligro para población ni medio ambiente

Los propietarios del buque carguero han especificado que fue trasladado hasta la dársena granadina por el remolcador Red Sea Fos, y por precaución y seguridad y siguiendo los consejos de Salvamento Marítimo "no se pusieron en marcha las maquinas principales del buque", ha especificado la empresa propietaria, que ha mantenido los servicios de expertos en fuegos y química para que el buque "esté seguro en todo momento hasta se haya completado la descarga residual que queda".

En el curso del incidente, los expertos han subido a bordo varias veces para estudiar el estado de las bodegas, coger muestras, analizar el estado del buque y "asegurar" que la carga --un fertilizante común destinado a la agricultura propiedad de la empresa Yara-- "ya se había descompuesto".

Este fertilizante es una mezcla de nitrogenados, fosfatos y potasas, el cual "se puede comprar en cualquier centro de jardinería donde se vende en forma de bolitas azules".

Después del incidente del buque en el que se descompuso la carga emitiendo un humo tóxico, este fertilizante NPK se ha descompuesto en su totalidad. Desde el día 25 de agosto, cuando la carga ya había dejado de descomponerse y no emitía humo, "se ha monitorizado la carga diariamente".

Bibby Line ha añadido que este fertilizante "es un producto seguro y no está clasificado como peligroso por la Organización Internacional Marítima". Sus responsables esperan además que el análisis de las muestras "se complete a finales de esta semana y se pueda descargar lo que queda de la carga" en el buque atracado en Motril.

Yara, dueño del fertilizante, evaluará qué proporción del producto todavía puede ser utilizado, y el resto será eliminado adecuadamente por una agencia experta en el manejo de estos tipos de residuos con todas las medidas de seguridad requeridas en estos casos y siguiendo todas las normas vigentes, ha agregado la nota de prensa.

Como en todas las tareas relacionadas con un buque, a los trabajadores se les proporcionará todo el equipamiento necesario para su protección de acuerdo con las normas vigentes. Ambas compañías "son muy estrictas en cuanto al bienestar de los trabajadores, tanto los propios como los que están contratados desde fuera", han afirmado, agradeciendo por último a las autoridades portuarias su colaboración en este asunto.

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