Nerea Fernández doctora por la UR con tesis sobre evolución de los héroes en los cómic de superhéroes

Nerea Fernández Rodríguez ha obtenido el grado de doctora por la Universidad de La Rioja tras la defensa de su tesis doctoral titulada Pervivencia y evolución del concepto de héroe literario en el cómic norteamericano de superhéroes: apolíneos, dionisíacos y prometeicos, por la que ha logrado la calificación de sobresaliente 'cum laude'.

Nerea Fernández doctora por la UR con tesis sobre evolución de los héroes en los cómic de superhéroes

Desarrollada en el Departamento de Filologías Hispánica y Clásicas de la Universidad de La Rioja, esta tesis ha sido dirigida por los profesores Miguel Ángel Muro Munilla y Aurora Martínez Ezquerro.

El concepto de héroe en la literatura, a pesar de su presencia en obras escritas hace miles de años, sigue teniendo vigencia y una importante relevancia dada su necesidad antropológica para las diferentes sociedades que los han acogido y adaptado a su contexto.

De esta forma, desde Gilgamesh, el personaje heroico ha sufrido una evolución a través de la épica y la narrativa romántica para transformarse, gracias al progreso tecnológico y a la creación de nuevas artes (como el cine o el cómic), en el superhéroe que hoy conocemos.

Esta tesis pretende incidir en este arquetipo, el del héroe, que ha logrado sobrevivir al paso del tiempo y al cambio constante de la humanidad, así como a las diferencias que puedan existir entre unas y otras culturas.

La doctora Fernández Rodríguez plantea las semejanzas y diferencias existentes entre los diferentes héroes épicos y románticos de los que se compone el corpus para, a continuación, cotejarlos con algunos de los superhéroes más relevantes del cómic norteamericano.

Así, los héroes épicos, con ayuda de los vistosos colores del Pop Art, han resurgido en forma de nuevos semidioses erigidos como representantes del orden y la justicia; mientras que los personajes heroicos de la novela romántica, junto con los detectives del pulp, han derivado en justicieros enmascarados que, al abrigo de las sombras, imparten justicia y venganza a partes iguales.

Por otro lado, del Romanticismo también surgió otro tipo de superhéroe, ambiguo y conflictivo, heredero del Prometeo romántico, trágico e inadaptado, y que fluctuará entre el Bien y el Mal tratando de luchar contra sus propios demonios internos.

De esta investigación se ha podido deducir, no sólo la trascendencia y universalidad del héroe literario a lo largo de la historia (desde la redacción del Poema de Gilgamesh hace más de cuatro mil años), sino también su adaptabilidad a las diversas comunidades y culturas, además de la necesidad patente de héroes que tienen los seres humanos de las distintas sociedades, ya sean primitivas o modernas.

Gilgamesh, Aquiles o Beowulf; Robin Hood, El Zorro o el Doctor Jeckyll y Mister Hyde, tienen más elementos en común con los superhéroes que conocemos (Superman, Wonder Woman, Batman, Green Arrow o Hulk) de lo que podríamos creer en un principio. Todos ellos han sabido sobrevivir a la caída y llegada de unas sociedades u otras, modificando su apariencia o su medio de transmisión mientras su esquema originario y su viaje permanecen inalterables.

La doctora Nerea Fernández Rodríguez concluye que los superhéroes se han convertido en la gran mitología del mundo moderno conectando con el lector universal, han respondido a una exigencia antropológica atemporal y, como los antiguos mitos, sirven para dar respuesta a las grandes preguntas y esperanza a nuestros mayores temores.

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