La mejor explicación hasta ahora a la estrella Tabby no tiene que ver con aliens

La estrella de Tabby fue descubierta en 2015 por el telescopio Kepler y llamó la atención de los científicos por su llamativo e intermitente brillo, por eso se habló de explicación alienígena.

Científicos de la Universidad de Columbia han encontrado ahora una explicación más creíble y relacionada con explosiones dentro de la KIC 8462852 o estrella de Tabby.

La mejor explicación hasta ahora a la supuesta megaestructura alienígena no tiene que ver con aliens
La mejor explicación hasta ahora a la supuesta megaestructura alienígena no tiene que ver con aliens

Sólo tiene poco más de un año de vida pero sobre la KIC 8462852 o estrella de Tabby se ha escrito mucho en todo este tiempo. Desde que fue descubierta por el telescopio espacial Kepler en otoño de 2015, esta nueva estrella, ha originado más preguntas que respuestas. El brillo que desprendía, la manera de parpadear con distinta intensidad, dio origen a todo tipo de explicaciones, la más extendida, que se debía a cuestiones alienígenas. 

Primero se habló de un grupo de cometas, luego de un oscurecimiento gravitacional. Pero la explicación más extendida era la de la megaestructura alienígena como una esfera de Dyson o un impulsor de Shkadow (Un sistema Shkadow es un dispositivo hipotético capaz de mover de su sitio una estrella con todo lo que orbita alrededor de ella). Y ésta era la explicación más cercana a las ciencias de la astrofísica. 

Por eso es tan importante ahora el descubrimiento de los astrónomos Brian Metzger, Nicholas Stone y Ken Shen, que han publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society y sujeto actualmente a revisión para explicar ambos fenómenos.

Los primero que afirma este nuevo estudio es que un objeto muy grande, probablemente un planeta o sistema planetario, ha colisionado con la estrella. Este hecho provocó una nube irregular de fragmentos que se quedó rodeando el planeta y que sería la responsable de los cambios aleatorios y puntuales en el brillo de la estrella.

Esos fragmentos pueden ser parte del propio planeta o de sus lunas. Además, contemplan la posibilidad de que si alguno de estos objetos estaba formado en mayor o menor medida por hielo eso ha llevado a que se evaporen formando nubes alrededor de la estrella.

En cuanto a la progresiva reducción del brillo general de la estrella de Tabby y sería debido a que la estrella está volviendo a sus niveles normales de brillo. Tras la colisión, aumentó la luminosidad a causa de las reacciones nucleares que provoca una explosión de ese tipo y ahora estaría volviendo a la normalidad.

Lo que no pueden es establecer cuando ocurrió esta colisión ya que hay datos sobre la composición y estructura del planeta y de la estrella que se desconoce. Metzer explica que, si se trataba de un gigante gaseoso como Júpiter, la colisión tuvo que tener lugar hace alrededor de mil años. Si era un pequeño planeta rocoso, teniendo en cuenta cómo cambia el brillo todo apunta a que ocurrió hacer menos de una década. 

Como ya se ha apuntado, este descubrimiento está ahora sujeto a revisión, pero eso es lo bueno, que se puede comprobar y, de ser cierta, la próxima vez que la estrella reduzca su brillo, debería haber una fulguración en el espectro infrarrojo.

Esto es debido a que el aumento del calor se debe precisamente a los gases y polvo emitidos por los restos del planeta aún en órbita. Según los investigadores estas explosiones son más habituales de lo que pensamos. 

Sólo tiene poco más de un año de vida pero sobre la KIC 8462852 o estrella de Tabby se ha escrito mucho en todo este tiempo. Desde que fue descubierta por el telescopio espacial Kepler en otoño de 2015, esta nueva estrella, ha originado más preguntas que respuestas. El brillo que desprendía, la manera de parpadear con distinta intensidad, dio origen a todo tipo de explicaciones, la más extendida, que se debía a cuestiones alienígenas. 

Primero se habló de un grupo de cometas, luego de un oscurecimiento gravitacional. Pero la explicación más extendida era la de la megaestructura alienígena como una esfera de Dyson o un impulsor de Shkadow (Un sistema Shkadow es un dispositivo hipotético capaz de mover de su sitio una estrella con todo lo que orbita alrededor de ella). Y ésta era la explicación más cercana a las ciencias de la astrofísica. 

Por eso es tan importante ahora el descubrimiento de los astrónomos Brian Metzger, Nicholas Stone y Ken Shen, que han publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society y sujeto actualmente a revisión para explicar ambos fenómenos.

Los primero que afirma este nuevo estudio es que un objeto muy grande, probablemente un planeta o sistema planetario, ha colisionado con la estrella. Este hecho provocó una nube irregular de fragmentos que se quedó rodeando el planeta y que sería la responsable de los cambios aleatorios y puntuales en el brillo de la estrella.

Esos fragmentos pueden ser parte del propio planeta o de sus lunas. Además, contemplan la posibilidad de que si alguno de estos objetos estaba formado en mayor o menor medida por hielo eso ha llevado a que se evaporen formando nubes alrededor de la estrella.

En cuanto a la progresiva reducción del brillo general de la estrella de Tabby y sería debido a que la estrella está volviendo a sus niveles normales de brillo. Tras la colisión, aumentó la luminosidad a causa de las reacciones nucleares que provoca una explosión de ese tipo y ahora estaría volviendo a la normalidad.

Lo que no pueden es establecer cuando ocurrió esta colisión ya que hay datos sobre la composición y estructura del planeta y de la estrella que se desconoce. Metzer explica que, si se trataba de un gigante gaseoso como Júpiter, la colisión tuvo que tener lugar hace alrededor de mil años. Si era un pequeño planeta rocoso, teniendo en cuenta cómo cambia el brillo todo apunta a que ocurrió hacer menos de una década. 

Como ya se ha apuntado, este descubrimiento está ahora sujeto a revisión, pero eso es lo bueno, que se puede comprobar y, de ser cierta, la próxima vez que la estrella reduzca su brillo, debería haber una fulguración en el espectro infrarrojo.

Esto es debido a que el aumento del calor se debe precisamente a los gases y polvo emitidos por los restos del planeta aún en órbita. Según los investigadores estas explosiones son más habituales de lo que pensamos. 

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