Comprobado: el método óptimo para embarcar a los pasajeros en un avión funciona en la práctica

El astrofísico Jason Steffen diseñó hace dos años un método para embarcar la cabina de un avión de forma óptima en el menor tiempo posible. Con la ayuda de 72 voluntarios, y con el fuselaje de un avión de un estudio de Hollywood, Steffen ha comprobado ahora experimentalmente que su modelo matemático funciona y es el más eficiente.

Cómo embarcar de manera óptima (University of Colorado)

Embarcar en el avión, subir la maleta y alcanzar el asiento asignado se convierte a menudo en un pequeño engorro en el que perdemos más tiempo de la cuenta y que termina pasando factura a las compañías. Algunos estudios preliminares apuntan a que cada minuto que se pierde colocando el pasaje termina costando miles de euros al final de año a las aerolíneas y se suma a los incómodos retrasos del tráfico aéreo.

El astrofísico Jason Steffen, del laboratorio Fermilab, abordó el asunto en 2008 desde una perspectiva matemática y descubrió que los métodos empleados habitualmente por las compañías, como embarcar a la gente desde la cola del avión hacia delante, están entre los menos eficientes. Mediante programas y simulaciones computacionales, Steffen diseñó su propio sistema y concluyó que podría ahorrar un tiempo considerable a la hora de colocar a los pasajeros. Dos años después, y con la ayuda de un programa de televisión, ha tenido la oportunidad de poner en práctica sus ideas y comprobar experimentalmente cuál es el mejor sistema de embarque.

El experimento

"La principal diferencia con el estudio anterior", indica Steffen a lainformacion.com, "es que entonces usamos un modelo de computador para ver cuál era el método de embarque más rápido. Pero hacía ciertas asunciones que podían ser correctas o no. Así que el experimento que hemos hecho ahora ha probado el modelo".

Otra de las diferencias es que en esta ocasión han aprovechado la ayuda de un programa de televisión, que les ofreció la infraestructura para realizar la prueba y sacar conclusiones. "Me habría gustado poner en macha el experimento por nuestra cuenta", nos explica Steffen, "pero no teníamos medios. Cuando los productores de "This vs That" se pusieron en contacto con nosotros aproveché la oportunidad para comprobar mis predicciones para un experimento real".

Para el experimento, Steffen utilizó la cabina de un avión que se usa para rodajes de cine y televisión, en un estudio llamado Air Hollywood, en California. El fuselaje del avión disponía de 12 filas de seis asientos divididas por un solo pasillo central y el equipo contaba con 72 voluntarios que embarcaron en el avión varias veces para probar los cinco modelos básicos de embarque que pretendían poner a prueba.

Los dos primeros modelos, y más elementales, consistían en 1) embarcar a la gente desde atrás hacia delante empezando por las ventanillas (ver esquemas) y 2) embarcarlos de manera aleatoria (que los pasajeros entraran y se colocaran según llegaran al avión).

Los otros modelos consistían en 3) introducir a los pasajeros por bloques de cuatro filas, 4) dejar pasar primero a los viajeros de ventanilla, luego a los asientos centrales y finalmente a los de los pasillos (el denominado método Wilma) y 5) el método diseñado por Steffen, que consiste en alinear a la gente en un orden predeterminado desde atrás hacia adelante y desde fuera hacia dentro de forma que se minimicen los cruces entre ellos a la hora de colocar las maletas o sentarse (ver esquemas).

Los resultados

Una vez completadas todas las pruebas, los resultados, en tiempos, fueron los siguientes (tomando en cuenta el tiempo oficial):

1. De atrás hacia delante: 6:11 min.2. Embarque aleatorio: 4:44 min.3. Embarque por bloques: 6:54 min.4. Método Wilma: 4:13 min.5. Método Steffen: 3:36 min.

Las conclusiones, aunque con algunos matices, se aproximan a lo que Steffen adelantaba en su primer trabajo. Después del embarque por bloques (3), el método empleado habitualmente por las compañías - de atrás hacia adelante (1) - es el que más retrasos generó, incluso por encima de introducir a la gente en el avión según llega (2). El método de introducir a los pasajeros desde las ventanillas hacia dentro (4) fue notoriamente más efectivo que los otros, pero el mejor resultado fue el predicho por este astrofísico de Fermilab hace meses mediante un modelo matemático (5), un orden predeterminado que optimice el número de cruces e interrupciones.

El hecho de que los pasajeros embarquen en un orden determinado implica que los operarios de tierra deben ordenar primero al pasaje, un tiempo "perdido" extra que el estudio de Steffen no contempla. "No consideré este aspecto", nos indica el astrofísico cuando le preguntamos por este detalle, "pero introducir a la gente en orden es algo que se puede hacer mientras se prepara el vuelo. Así pues, no tiene impacto sobre el tiempo de embarque. La compañía Southwest ya utiliza un sistema de embarque que podría servir para desarrollar mi método (ordenan a sus pasajeros en el orden en el que hacen el 'check in') y American Airlines también lo está probando". Pero una vez que tienes los pasajeros colocados en un orden asignado, solo es cuestión de hacer que ese orden sea el que yo propongo en mi método", asegura.

De momento, nos explica, ninguna compañía aérea le ha contactado, pero puede que en unos años se ponga en práctica este sistema de embarque porque "el interés está ahí", asegura.

Más información: Experimental test of airplane boarding methods (PDF) / Boarding systems (simulaciones).

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