"Miedo a la muerte, ¿por qué?", dice quien cree que "hay vida tras la vida"

Madrid, 1 oct (EFE).- Como Platón, su filósofo de cabecera, Raymond Moody se ha preguntado muchas veces por qué la gente tiene miedo a la muerte, si es algo consustancial a la vida; de ahí que no entienda que la malgastemos preocupándonos por algo que es inevitable, insiste convencido de que "hay vida después de la vida".

"Miedo a la muerte, ¿por qué?", dice quien cree que "hay vida tras la vida"

Madrid, 1 oct (EFE).- Como Platón, su filósofo de cabecera, Raymond Moody se ha preguntado muchas veces por qué la gente tiene miedo a la muerte, si es algo consustancial a la vida; de ahí que no entienda que la malgastemos preocupándonos por algo que es inevitable, insiste convencido de que "hay vida después de la vida".

A estudiar y divulgar por todo el mundo esta "certeza", más filosófica que religiosa, ha dedicado décadas este psiquiatra estadounidense que ha documentado y descrito en sus libros -el más vendido lleva por título, precisamente, "Vida después de la vida"- muchos casos de personas que han vivido una "experiencia cercana a la muerte".

"Son personas de todo tipo. Jóvenes y mayores, gente -relata en una entrevista con EFE- que ha estado clínicamente muerta por causas muy diferentes, una infección, un accidente, un trauma, un ataque al corazón.... Muchos de ellos -puntualiza- antes de esta vivencia no eran nada religiosos".

Sus experiencias, tal y como Moody ha investigado, "tienen, efectivamente, muchas cosas en común. La gente confiesa que, cuando su corazón ha dejado de latir, su espíritu ha abandonado el cuerpo, y que han pasado por una especie de túnel, o que se han visto rodeados por una luz maravillosa, muy brillante, y que se han sentido desbordados por el amor, felices, alegres,...".

"Hablan -continúa Moody su relato- de una memoria panorámica en la cual todos los sucesos de su vida los ven, de repente, desplegados en una pantalla". Experiencias, asegura, "casi siempre felices y que devuelven a una vida en la que ya no hay miedo a la muerte".

Los que han regresado de la muerte reconocen, según Raymond Moody, que lo más importante en la vida "es amar" y que lo que antes anhelaban, poder, dinero, conocimiento, reconocimiento social..., es importante "pero ya no tanto".

Recuerda este estudiante de Filosofía, antes de que orientara su vida hacia la Medicina, y más concretamente hacia la Psiquiatría, que ya entonces la Lógica era su asignatura preferida. Hoy lo sigue siendo, de ahí que entienda a quienes, ante la idea de que hay "vida después de la vida", se muestren cuanto menos escépticos.

Comprende también a los que rebaten sus teorías, reprochándole que carecen de un soporte científico. "Mi método es metodológico", afirma, y advierte de que en occidente "hemos llegado a un punto, que llamamos cientifismo, en el que todas las preguntas para su resolución deben basarse en la ciencia. Pero lo que estamos haciendo con ello es destrozar la tradición occidental de la razón".

"Personalmente -destaca Raymond Moody- no creo que la ciencia, tal y como la hemos articulado durante este siglo, esté equipada realmente para soportar la pregunta de si hay vida después de la muerte. No creo que sea una pregunta científica, pero sí pienso -insiste- que, en sentido lógico, es una pregunta racional. Es legítimamente racional, pero no científica, todavía".

Moody es el plato fuerte del II Foro Internacional de las Ciencias Ocultas y Espirituales, que se celebra en Madrid hasta el 9 de octubre en la estación Príncipe Pío, una de las zonas "más mágicas" de la ciudad, según sus organizadores.

Allí va a coincidir con otros muchos especialistas en la materia, y con un grupo de lamas tibetanos del monasterio de Gaden Shartse, en el sur de la India, que tienen previsto realizar "pujas" y rituales de purificación para, en momentos de crisis como los actuales, "atraer la prosperidad en los negocios y la armonía en las relaciones personales".

No tiene muy claro, reconoce, si creer o no en la reencarnación, pero Moody se sometió en 1985 a una sesión de hipnosis que dejó en él ese poso de duda. "Las imágenes (de vidas anteriores) empezaron a bombardear mi cabeza; eran increíblemente realistas, prácticamente fotográficas. Tuve la impresión de que no me las estaba inventando, sino que las estaba recordando. Ahora, lo que significa eso, no tengo ni idea".

A propósito de esta experiencia hipnótica, Moody vuelve a Platón, "que estaba interesado en la posibilidad de una reencarnación", y a Pitágoras, otro de sus "imprescindibles", "quien afirmaba recordar varias de sus vidas pasadas".

Sobre el reciente descubrimiento por científicos del Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN) que podrían echar por tierra la Teoría de la Relatividad de Einstein, según la cual nada es más veloz que la luz, y que ya algunos han dicho que podría abrir la puerta a viajar al pasado, muestra un entusiasmo sin matices.

"No sé si se podrá viajar al pasado, -dice- pero desde luego es superexcitante que los científicos lo crean. Es fabuloso. Somos unos privilegiados por vivir en una era en la que se descubren fenómenos científicos como éste. Vivimos -concluye- en una era fabulosa".

Ahora en portada

Comentarios