Preguntas y respuestas sobre la araña parda

  • La especie que ha desatado el pánico en Sevilla se trata de la Loxosceles rufescens, popularmente conocida como araña parda o de rincón.
  • Si nos ha picado este arácnido lo primero que debemos de hacer es lavar la zona afectada con agua y jabón, aplicar hielo o enfriar la zona y mantener el miembro afectado en posición elevada.
Loxosceles rufescens, popularmente conocida como araña parda mediterránea.

La alarma desatada en Sevilla por la aparición de varios casos de picaduras de araña parda ha generado numerosas dudas y falsos mitos sobre esta especie. Para despejarlas hemos consultado con el profesor Carlos Lobato Fernández, Licenciado en Biología por la Universidad de Sevilla, divulgador científico y profesor del IES La Campiña de Arahal.

1. ¿Cómo son las arañas Loxosceles?

Son arañas de pequeño tamaño, entre 1 y 2 cm, de color marrón, aunque puede variar la tonalidad, con tres pares de ojos agrupados de dos en dos y con una protuberancia en forma de violín en el cefalotórax, por detrás de los ojos.

2. ¿Qué especie de araña Loxosceles se encuentra en la Península Ibérica?

La especie ibérica es la araña de rincón, o rinconera, cuyo nombre científico es Loxosceles rufescens. Está en la Península desde siempre, puesto que es una especie de distribución circun-mediterránea, bastante cosmopolita.

3. ¿Qué rasgos ayudarían a identificarlas y diferenciarlas de su pariente americana, que es mucho más peligrosa?

Es muy difícil diferenciarlas de sus parientas americanas, Loxosceles laeta y Loxosceles reclusa, y esta identificación debería hacerse por un experto, inspeccionando el ejemplar bajo la lupa binocular y fijándose en detalles como las genitalias, los pedipalpos del macho y la forma de la protuberancia en forma de violín.

4. ¿Es posible que la araña loxosceles americana, que se supone más peligrosa, pueda habitar en nuestro país?

Podría ser que algún ejemplar americano pudiera haber sido introducido por alguna persona, igual que ocurre con tantas especies exóticas, pero hasta ahora nadie ha encontrado ningún animal perteneciente a otra especie que no sea L. rufescens. Lo que es cierto, es que Loxosceles laeta y Loxosceles reclusa no son especies que se adapten bien a nuevos hábitats, por lo que no es fácil que estas puedan naturalizarse con facilidad en la Península Ibérica.

5. ¿Cuál es la especie de araña que se ha encontrado en Sevilla?

En todos los casos identificados por el personal del Departamento de Entomología de la Facultad de Biología de la Universidad de Sevilla, hasta el momento, se trataban de ejemplares de la especie autóctona Loxosceles rufescens.

6. ¿Hay constancia de picaduras de este tipo de araña en otra parte de España?

Que yo sepa, no.

7. ¿Qué síntomas puede causar las picaduras de la especie ibérica Loxosceles rufescens?

Cito textualmente lo que al respecto dice la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía en un comunicado que han colgado recientemente en su web:

"Su comportamiento ante los encuentros con humanos siempre es la huida y el ataque fortuito sólo se producirá en el caso de sentirse acosadas y sin escape, tal es el caso de los contactos accidentales en los que la araña se ve atrapada entre la piel humana y la ropa en la que ha sido sorprendida en sus desplazamientos o buscando refugio.

Hay que tener en cuenta que no todos los contactos tienen por que tener los mismos efectos en cuanto a la inoculación de las sustancias tóxicas que constituyen su veneno. Existen varios factores que hacen que los tipos de reacciones sean muy diversas teniéndose especialmente conocimiento de aquellas que resultan ser graves. Entre estos factores cabe destacar: 1. El tamaño de los quelícero (parte de la boca con la introduce el veneno), que en la fases de ninfa (no adulta) son tan pequeños que difícilmente atraviesan la piel. 2. La cantidad de veneno que contiene de la glándula venenosa que a veces provoca picaduras secas (sin capacidad de inocular veneno) 3. La zona del cuerpo donde se produce la picadura y el grosor que tenga la piel de la zona. 4. La cantidad de veneno inoculado (que se introduce en la piel) y la profundidad de la picadura. 5. El estado del sistema inmunológico del afectado. En cualquier caso, hay que dejar claro que el veneno de esta especie es mucho menos agresivo que el de sus parientes americanas o africanas, y que es más común la reacción edematosa que la necrótica, siendo ésta mucho más rara."

8. ¿Qué tengo que hacer si me muerde una araña de este tipo?

Si una persona sufre una mordedura de Loxosceles rufescens, sobre todo por intentar manipularla, hay que actuar de forma rápida y efectiva, aunque intentando no alarmarnos sobremanera ni actuar inconscientemente no dándole importancia.

Si estamos seguros que la araña que nos ha mordido es Loxosceles, las primeras recomendaciones pasan por lavar la zona afectada con agua y jabón, aplicar hielo o enfriar la zona para que el veneno actúe con más lentitud y mantener el miembro afectado en posición elevada, para evitar que el veneno se distribuya rápidamente, además de intentar capturar, vivo o muerto, al ejemplar que ha producido la mordedura, lo que facilitara su identificación por los profesionales sanitarios y posibilitará un mejor diagnóstico y tratamiento.

9. ¿Cuál es el hábitat de este arácnido? ¿es normal que se encuentren en las casas?

Como otras muchas especies de arañas de nuestra fauna, no es infrecuente que L. rufescens tenga como hábitats adecuados, el interior de los edificios en áreas tanto urbanas como rurales. Así, se puede encontrar en distintos espacios de edificios de todo tipo, prefiriendo los lugares con poca iluminación, escondrijos en forma de oquedades, traseras de muebles que no se mueven con frecuencia, así como cualquier infraestructura arquitectónica o instalación con espacios con poca o ninguna actividad humana, siempre que encuentren las condiciones ambientales de temperatura y humedad adecuadas y las presas suficientes para su alimentación.

10. ¿Qué recomendaciones debo seguir para evitar la mordedura de una Loxosceles rufescens?

Ante un encuentro con dicho arácnido, no intentar tocarlas, cogerlas o manipularlas, puesto que de esta manera la araña no tendrá que morderme para defenderse. En todo caso, lo primero que hará la araña será huir, como hace la mayoría de especies animales ante la presencia humana.

11. ¿Hay una plaga de esta especie en Sevilla o cree que la alarma ciudadana que se ha desatado es exagerada?

Comprendo la preocupación, más cuando soy padre de dos niñas pequeñas y no me gustaría que ninguna de las dos sufriera ningún daño, así que la alarma ciudadana que se ha desatado es comprensible.

Ahora bien, pienso que muchos medios de comunicación no han tratado bien la noticia desde un principio y han publicado informaciones erróneas o falsas que han contribuido a asustar a la población. Además a todo esto se le suma que las autoridades no se han manifestado en un principio, supongo que por no contribuir a la preocupación, y eso ha hecho que la gente se alarmara aún más.

Creo que no hay plaga de Loxosceles rufescens en Sevilla, aunque no he encontrado datos para contrastarlo, por lo que no puedo afirmarlo con rotundidad. El hecho de que tanta gente esté encontrando ejemplares de estas arañas se puede deber a varias razones. Por un lado, la preocupación y alarma generada ha hecho que mucha gente esté más pendiente y busque por rincones donde antes no miraba, y está encontrando ejemplares, que ya antes estaban ahí. Y por otro lado, puede confundirse con otras especies frecuentes e inofensivas de arañas, que hace que ante la duda, la gente piense que es una L. rufescens.

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