Oakmont, un lugar especial para el argentino Angel Cabrera

Oakmont sigue siendo un lugar especial para el argentino Angel Cabrera, cuya victoria en el Abierto de Estados Unidos en el 2007 en esa sede catapultó al que una vez fuera caddie a la cima del golf.

Cabrera, apodado "El Pato", con su fluido y poderoso swing, se convirtió en el único jugador en terminar en dos rondas por debajo del par, incluido un cierre de 69 golpes que le dio un cinco sobre el total (+5) para vencer en aquel entonces por un impacto a Tiger Woods y Jim Furyk.

El argentino se convirtió entonces en el primer jugador de su país en ganar el Abierto de Estados Unidos y el primero con un torneo grande desde que su compatriota Roberto DeVicenzo se adjudicara el Abierto Británico en 1967.

"Ha sido muy emotivo esta semana con todos los recuerdos de vuelta (en el 2007)", dijo Cabrera, quien se ganó los corazones de los aficionados incondicionalmente en Pittsburgh.

Cabrera agregó que "he estado esperando varios años para estar de vuelta aquí en este momento y jugar en Oakmont de nuevo".

Cabrera dice que allí se planteará el mismo reto este año. "Todo es cuestión de poner la pelota en el 'fairway'", señaló.

"Aparte de un par de bunkers en el hoyo 18, el campo es más o menos lo mismo, hay que jugar muy duro".

"El tiro más importante va a ser el que des desde el 'tee', sin duda, porque, si se juega desde el 'fairway', va a hacer que sea mucho más fácil. Si usted no golpea el 'fairways', es muy difícil alcanzar los greens", aclaró el argentino.

En su forma característica de bajo perfil, Cabrera se ha preparado para el reto.

El argentino dice que los torneos grandes los lleva a cabo lo mejor posible.

"Por alguna razón juego mejor los grandes que los torneos regulares," dijo.

"Hay algo en los Grand Slam que llama mucho mi atención, sacan lo mejor de mí, y eso ha sido básicamente así en toda mi carrera en el golf", finalizó.

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