Martes, 21.11.2017 - 02:18 h

Baloncesto sobre la cubierta de un portaaviones, ¿quién dijo que no hay vida sin NBA?

La liga universitaria de baloncesto (NCAA) se inicia esta noche sobre la cubierta del USS Carl Vinson, que se encuentra atracado en la base militar de San Diego (California). Michigan State y North Carolina inaugurarán una nueva temporada en la que 300 equipos, divididos en 33 conferencias, lucharán por colarse en la 'Final Four' del próximo mes de marzo.

Esta noche, de la cubierta del portaaviones USS Carl Vinson no despegarán cazas de combate sino jugadores de baloncesto dispuestos a bombardear el aro rival. La liga universitaria estadounidense (NCAA) ha decidido convertir uno de los buques más famosos de la Marina en el mayor pabellón flotante del planeta para la disputa del partido inaugural de la liga, entre los equipos de Michigan State y North Carolina.

Este peculiar encuentro servirá como colofón a la celebración del Día de los veteranos, en el que se honra a todos los militares en activo y los caídos en acto de servicio, además de cómo homenaje a las tres décadas del USS Carl Vinson surcando los mares. Este buque de la armada, conocido como 'The Battlestar', fue el primero en prestar ayuda humanitaria tras el terremoto de Haití en 2010 y el encargado de transportar el cadáver de Osama Bin Laden, entre otros hitos.  

La idea de convertir un portaaviones en una cancha de baloncesto llevaba casi una década en la mente de Mark Hollis, director de deportes de la Universidad de Michigan State. Hollis formó parte de un grupo de entrenadores colegiales que visitó a las tropas estadounidenses destinadas en Afganistán a principios de 2002, y no se le ocurrió mejor manera de agradecerles su sacrificio que dedicándoles un partido.

Para hacer posible que el primer partido de la NCAA se celebrase en la cubierta del USS Vinson ha sido necesario desplazar hasta el puerto de San Diego (California) una grúa con una altura superior a 14 plantas para que elevase más de 30 metros el puzle de 258 piezas de parqué que forman la pista. Además, se han instalado unas gradas móviles que posibilitarán que hasta 7.000 personas vean el partido en directo.

Entre los asistentes que han confirmado su presencia esta noche está el presidente Barack Obama, que hará el saque de honor acompañado de las ex estrellas de la NBA Magic Johnson y James Worthy, capitanes honoríficos de Michigan State y North Carolina, respectivamente.  Este partido marca el inicio de una nueva temporada en la que 300 equipos, divididos en 33 conferencias, lucharán por colarse en la 'Final Four' del próximo mes de marzo.

Por esta noche, tanto Michigan State como North Carolina prescindirán de sus habituales colores para vestir una equipación especial que imitará el camuflaje de los uniformes militares. El equipo que se lleve este curioso partido recibirá como premio una réplica del portaaviones USS Carl Vinson de más de 40 kilogramos de peso.

Para lograr la victoria, los jugadores tendrán que acostumbrarse a las pequeñas incomodidades que supone jugar sobre una superficie móvil. Para que nos hagamos una idea de la dificultad que supone, la cadena de televisión deportiva estadounidense ESPN ha realizado una aproximación científica a los retos que afrontan los jugadores para la disputa de este partido en un escenario único y espectacular sobre la cubierta de un barco.

 

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