Martes, 21.08.2018 - 16:21 h
El equipo de Valverde, campeón invicto (2-4)

El Barça canta el alirón invicto, Riazor llora el descenso... y aplaude a Iniesta

Hat trick de Messi que decidió cuándo se acababa el partido y La Liga. Ha sido así durante toda una competición que ha dominado de principio a fin.

El Barcelona logra la Liga invicto
El Barcelona logra la Liga sin perder un partido.

El fútbol como la vida. La tristeza en la cara de los aficionados del Deportivo y la alegría de unos jugadores del Barcelona que lograron la Liga menos disputada en años. Hasta ahora no han perdido un partido. El Barcelona no dejó escapar la oportunidad para sellar el vigésimo quinto título liguero (siete de los últimos diez) y el octavo doblete de su historia en Riazor, que sabe amargo porque una noche en Roma tiñó muchas expectativas de negro. Y porque, a qué negarlo, la posibilidad de un Real Madrid triunfador en Europa por tercera vez consecutiva perturba al aficionado culé. 

Valverde dejó en el banquillo a Iniesta, sometido a una semana de vorágines, de sentimientos encontrados. Celebró Andrés el segundo gol del Barcelona, como queriendo que el título se quedara ya en el zurrón ante el Depor y poder disfrutar del fútbol incluso en un Clásico contra el Real Madrid. Cuando salió a calentar el público de Riazor se puso en pie, aplaudió y celebró el fútbol. Una pena que Iniesta no haya regalado un año más aunque solo fuera por verle salir aplaudido de cada campo. Tal vez es lo que no quería. Aplausos por lo que uno fue. Sigue siendo, lo demostró en la Copa y prefiere irse así. China, los viñedos y otra vida le aguardan. Nunca escuchará está acabado o hay que venderlo. Otros, muy grandes, lo escucharon.

Volviendo a la cara y cruz de lo que se vio en Riazor en medio de la lluvia, la realidad es que no fue mucho. Coutinho marcó en el minuto 7, el Depor vio cómo le anulaban un gol (con lo que le cuesta meterlos) y el partido se convirtió en un encuentro sin intensidad. El Deportivo sin esperanza, el Barcelona sin mucho ritmo como dando por descontada una victoria que tampoco quería dañina. En estas Messi marcó otro de sus golazos en sus días de desgana y el Depor aprovechó las dudas defensivas de los de Valverde para recortar distancias. 

Y pasó lo que a veces pasa. Messi y el Barcelona se fueron del partido. Y el Deportivo, todo pundonor, empató. Y tuvo la victoria en la mano. La debilidad en las áreas ha sido su drama todo el año. Ter Stegen, paró una en la línea. Pero Valverde reaccionó, no como en Roma, y sacó a Paulinho, que siempre cumple y a Denis Suárez, que siempre tiene ganas. Messi se reactivó y en una jugada de 'play station' volvió a marcar. Entre gritos de dimisión de la grada Iniesta volvió a calentar. Mientras tanto, Messi, decidió que no era el día para perder la Liga y marcó su hat trick. Y en estas salió Iniesta. Y el público al fin se puso en pie a corear al ídolo de todos. Para llorar había que esperar solo unos minutos.

El Barça canta el alirón invicto, Riazor llora el descenso... y aplaude a Iniesta

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