Martes, 18.06.2019 - 21:51 h

Latinoamérica celebra su segundo oro y se ilusiona con Alonso Edward

Por segundo día consecutivo, el atletismo latinoamericano pudo festejar este martes una medalla de oro en el Mundial de Pekín, esta vez con acento cubano de la mano de Denia Caballero en lanzamiento de disco, mientras que el panameño Alonso Edward empezó a ilusionar con un brillante pase a semifinales de 200 metros.

El lunes, el título de la colombiana Caterine Ibargüen en el triple salto había abierto el medallero de la región en la capital china, que ahora cuenta con dos metales y los dos son dorados.

Denia Caballero llegaba como favorita a la final de lanzamiento de disco, despues de haber dominado el ránking de resultado de la temporada con el 70,65 metros que lanzó en junio en Bilbao (España).

No falló en el 'Nido de Pájaro'. Ya en su primer lanzamiento llegó a 69 metros y 28 metros, que fue el que le dio el título mundial, el primero de Cuba en el lanzamiento de disco.

La reciente campeona en los Juegos Panamericanos quedó delante de la croata Sandra Perkovic, que en el último ensayo consiguió la plata (67,39) y de la alemana Nadine Muller (65,53).

"Estoy superemocionada, muy contenta. Salí a buscar ya lo mejor en el primer lanzamiento. Después de eso me ha dado hasta migraña, tengo un dolor de cabeza horrible, me bajó la tensión", explicó Caballero, envuelta en una bandera cubana, al término de la prueba en el estadio Olímpico de Pekín.

Con el oro de Caballero, Cuba consiguió su primer título mundial en lanzamiento de disco y la isla caribeña rompió seis años sin oros mundiales, desde que Yargelis Savigne, ya retirada, se coronara en el triple salto de Berlín-2009.

"Sé que es el primer oro cubano desde hace mucho tiempo y eso es más que un orgullo", aseveró.

La jornada pudo ser todavía más histórica para Cuba, ya que Yaimé Pérez, que era tercera, fue superada por la croata Perkovic en el último ensayo, por lo que la caribeña acabó cuarta (65,46).

En las series de 200 metros, el panameño Alonso Edward transmitió buenas sensaciones y se clasificó de manera brillante a semifinales.

El atleta centroamericano tiene ante sí una misión digna de titanes, tratar de hacerse notar en la media vuelta de pista, que para medio planeta se resume en un nuevo duelo Usain Bolt-Justin Gatlin.

Por el momento, él no se acobarda y cree que está mejor que en 2009, el año en el que consiguió el gran éxito de su carrera, la plata del Mundial de Berlín.

"Creo que estoy más fuerte este año. Estoy en una etapa de mi carrera en la que tengo que competir inteligentemente, no puedo correr todas las carreras", explicó tras su cómoda clasificación.

Alonso Edward, que triunfó en el circuito de la Liga de Diamante el pasado año, tiene un mejor crono personal de 19.81, con el que quedó segundo en la capital alemana.

Esta temporada su plusmarca anual es de 19.90 y en la serie de Pekín este martes corrió en 20.11. Fue el segundo más rápido, sólo superado por el turco Ramil Guliyev (20.01).

En las series de los 200 metros quedaron descalificados dos latinoamericanos, el hondureño Rolando Palacios -por salir de la calle- y el ecuatoriano Álex Quiñónez -por salida falsa-. Honduras terminó ya su participación mundialista, ya que sólo acudió a esta cita con Palacios.

El miércoles puede ser un nuevo día con medallas latinoamericanas.

Entre las mejores perspectivas, las del salto con garrocha femenino, con la cubana Yarisley Silva y la brasileña Fabiana Murer entre las favoritas, y las de los 400 metros, donde el dominicano Luguelín Santos aspira a todo tras su plata olímpica de 2012 y su bronce mundial de 2013.

Empezará a competir además el cubano Pedro Pablo Pichardo, que no debería tener problemas para sellar su pase a la final de triple salto, prueba donde es el favorito.

dr/jt

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