Chusovitina, una 'abuela' de la gimnasia ante sus séptimos Juegos Olímpicos

Comenzó su carrera en los años de la Unión Soviética y participó en los Juegos de Barcelona-92. En Rio, Oksana Chusovitina batirá un récord, con una séptima participación olímpica, para convertirse a sus 41 años en la gimnasta más veterana de la historia de la competición.

Pese a estar con problemas por una lesión, se clasificó el pasado mes para los Juegos de 2016, alargando todavía más una carrera en la que ha competido bajo tres banderas en un deporte donde es más habitual ver a adolescentes que a mujeres de su edad.

"Todavía es demasiado pronto como para hacer pronósticos", responde la gimnasta cuando se le pregunta por las posibilidades de medalla mientras entrena en el gigantesco Palacio de Gimnasia de Tashkent, la capital de Uzbekistán.

"Me entreno y compito, simplemente, porque eso me hace disfrutar", afirma.

Oksana Chusovitina, nacida en 1975, empezó con la gimnasia en los años de la Unión Soviética, pero acudió a sus primeros Juegos, en 1992, bajo los colores del Equipo Unificado de las exrepúblicas soviéticas, en pleno proceso de descomposición de su país.

En Barcelona se llevó el oro en el concurso general por equipos, pero la gimnasta tuvo que esperar 16 años y cuatro Juegos Olímpicos para ganar una medalla individual.

Fue con una plata en 2008 en Pekín y bajo los colores de Alemania, país al que se había desplazado en 2002 por un tratamiento contra la leucemia de su hijo Alisher.

Después regresó a Uzbekistán, un país de Asia Central de 30 millones de habitantes donde es una estrella tan importante que hasta se ha emitido un sello con su rostro. En 2013, Chusovitina fue autorizada de nuevo por la Federación Internacional de Gimnasia a competir de nuevo con los colores de su país de origen.

Mientras calienta bajo la atenta mirada de su entrenador, Chusovitina admite que la competencia es fuerte, ante rivales a las que dobla o más que dobla en edad.

"La gimnasia se ha hecho mucho más difícil, pero al mismo tiempo más espectacular y más bonita", estima.

Según dice, su longevidad se debe a un entrenamiento constante y a las grandes cargas de trabajo que se autoimpone, además de a sus secretos dietéticos.

"Se puede comer de todo con moderación", explicó justo antes de viajar a una concentración de entrenamiento en Alemania.

Pero si Oksana se mantiene cauta, su entrenador Nikolai Pak es más elocuente ante la perspectiva de batir el récord olímpico de participaciones para una gimnasta.

"Ha situado la barra todavía más alta. La gimnasia moderna cambia rápidamente y Oksana sigue ahí. No se queda con los brazos cruzados y está en constante perfeccionamiento", explicó a la AFP.

Chusovitina genera una gran admiración en su país, especialmente entre sus jóvenes colegas.

"A veces me ha entrenado y me daba consejos sobre ciertas cosas", explica Elena Rega, una gimnasta de 18 años que ya ha representado a su país en competiciones juveniles.

"Todo está en su carácter, en su moral de guerrera. Cuando entra en el gimnasio te cambia el ánimo", asegura.

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