David Villa inicia el reto de la A-League de Australia, una jungla de atletas

    • "Aquí son primero atletas y después futbolistas", resume Josep Gombau, entrenador del Adelaide.
    • El Guaje será uno de los siete españoles que participan en un torneo que empieza este sábado.
David Villa, presentado con el Melbourne City
David Villa, presentado con el Melbourne City

En el lugar más lejano de España, continúa la carrera de David Villa, máximo goleador de la historia de la selección española, y campeón de todo que el sábado debuta en la filas del Melbourne City de la A-League de Australia. Será un rush de diez partidos que servirán como aventura vital y futbolística para el jugador y como tránsito hacia el reto que le ocupa, la MLS americana, que empezará la primavera de 2015. Con un Mundial de por medio, Villa ha pasado en cinco meses de jugar la final de la Champions League y levantar el trofeo de Liga a un campeonato emergente que poco tiene que ver con el fútbol que ha vivido. "Marcará goles como ha hecho en todos los sitios, pero tendrá que sobreponerse a un fútbol muy físico", explica Josep Gombau, entrenador español del Adelaide United. "Aquí se le da más importancia al físico que a la técnica o estrategia", corrobora Isaías Sánchez, que juega para Gombau.

Villa será el séptimo español en desembarcar en la A-League 2014-15. Gombau, Sánchez, Sergio Cirio y Pablo Sánchez son parte del Adelaide, mientras que Albert Riera y Alejandro Gorrín juegan en el Wellington Phoenix. "Es un buen sitio para vivir. Muy tranquilo.", apunta Sánchez, nacido en Sabadell hace 27 años. La máxima competición australiana, una de las tres más importantes de Asia, inicia el sábado su undécima edición. Esponsorizada por Hyundai y fundada en 2004 con el fin de potenciar y profesionalizar el balompié en Australia, cuenta con diez equipos. "Van muy en serio y el nivel de la competición es cada año mayor. A nivel de estadios, infraestructuras, contratos de televisión, márketing y afluencia de público es impresionante", cuenta Gombau.

El fútbol en Australia todavía se encuentra en una fase embrionaria en la que es tan importante lo que ocurre en el campo como lo que rodea al espectáculo. "En el club nos mandan a otros clubes o a colegios para dar a conocer el juego", dice el futbolista. Captar aficionados que un día se convertirán en eventuales clientes es el reto en un país de 23 millones de habitantes en el que el fútbol es el tercer deporte después del fútbol australiano y el cricket.

Dentro de esta vocación expansionista, encaja la aparición de Villa, un tipo de futbolista para el que la administración de la liga reserva un status especial. "Hay expectación por ver aquí a un futbolista que lo ha ganado todo", cuenta Sánchez. El coste de las plantillas está regulado por un límite salarial de 1,6 millones de euros para pagar a los futbolistas. Hombres como Villa, o Del Piero las dos últimas temporadas, son lo que la liga llama 'marquee player', jugadores franquicia para los que no se contempla un techo en los emolumentos ni computa para el límite salarial."Son atletas antes que futbolistas"

Patrick Kisnorbo es el capitán del Melbourne City, es defensa, mide 188 centímetros y está de regreso en Australia tras un periplo por la segunda del fútbol inglés. "Su primer toque es alucinante", relataba con la emoción de un aficionado minutos después de compartir el primer entrenamiento con Villa. "Somos un grupo afortunado de jugadores por tenerle jugando entre nosotros. Tenemos en el equipo al máximo goleador de España, un hombre que ha sido campeón del mundo y Europa", relataba de carrerilla. Villa es la atracción principal de la undécima edición de la A-League. "En el campo no lo va a tener fácil", avisa Gombau. A nivel futbolístico, el fútbol inglés, el más popular en Australia, ha inoculado su ADN. "Aquí son primero atletas y luego futbolistas", resume Gombau. "No es una liga fácil de jugar. Es muy competitiva, no te dan un metro, no te dejan pensar y son agresivos. Son brutos, lo hacen a la fuerza", enumera Sánchez, mediocentro posicional. "Son muy fuertes, incansables, les encanta trabajar y entrenarse. Su único punto débil puede ser la toma de decisiones", apunta el entrenador, que aventura que los diez equipos de la A-League jugarían sin problemas la Liga Adelante.

Autor de 213 goles a lo largo de su carrera en el máximo nivel, empieza un nuevo reto para Villa. "Estará por debajo físicamente de los rivales, pero su calidad y experiencia le pone un escalón por encima de la liga. Les diré a los compañeros de la defensa que como le dejen un metro la pone en la escuadra", sintetiza Sánchez. "Viene mucho más joven de lo que suelen venir estos jugadores, está con hambre y seguro que hace buen trabajo", termina Gombau. Villa aspira a conquistar el otro hemisferio del planeta.

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