Viernes, 19.07.2019 - 06:29 h
Cae en el Bernabéu por 1-2

El Levante hurga en la herida madridista, desata la pitada y deja tocado a Lopetegui 

La paciencia de la parroquia local empieza a agotarse, aunque los de Lopetegui, nervioso en la zona técnica, dispusieron de ocasiones para hacer más.

El defensa brasileño Marcelo Vieira lamenta una ocasión fallida durante el partido de la 9ª jornada de La Liga entre el Real Madrid y el Levante en el Estadio Santiago Bernabéu en Madrid. EFE/Rodrigo Jiménez
Marcelo lamenta una ocasión fallida en el partido de la 9ª jornada de La Liga entre el Real Madrid y el Levante en el Santiago Bernabéu. EFE/R. Jiménez

El Real Madrid tocó fondo este sábado con una nueva derrota, tercera en cuatro partidos sin ganar, ante el Levante (1-2), que asaltó el Santiago Bernabéu con los goles de Morales y Roger antes del cuarto de hora, un resultado que deja todavía más cuestionado a Julen Lopetegui y a los suyos, despedidos con una sonora pitada.

Tras cuatro partidos sin ver portería e instaurar un nuevo récord de sequía en la historia blanca -ahora de ocho horas y un minuto-, los de Julen Lopetegui lograron al fin perforar las mallas del arco visitante, pero no bastó para cerrar la herida. Los tempraneros goles levantinistas, uno de ellos decidido por el VAR, dejan tocados al técnico vasco y al equipo a una semana del Clásico.

Después de unos minutos de intercambio, con llegadas a ambas áreas, fue un fatal error de Varane el que precipitó los acontecimientos en el coliseo blanco; Sergio Postigo puso un genial pase en profundidad que el central francés dejó botar, provocando que Morales le ganara la espalda y se plantase solo ante Courtois para batirle (min.6).

Ya entonces, comenzaron a sonar los primeros sonidos de viento en el Bernabéu, que sólo cinco minutos después veía, desesperado, cómo el VAR entraba por primera vez en acción. De nuevo Varane era el protagonista negativo al tocar un balón con la mano en una falta decretada cerca de la frontal del área que más tarde se convirtió en penalti tras la consulta con el videoarbitraje y ver que el zaguero galo cometió la infracción dentro. Roger Martí, desde los once metros, no desperdició la oportunidad de incrementar la ventaja, a pesar de que Courtois adivinó el lanzamiento.

Sin embargo, reaccionó rápido el conjunto madridista, pero volvió a toparse con el VAR en el minuto 17; en un saque de esquina, Casemiro cabeceó al palo y Marco Asensio, en fuera de juego en el momento del remate, empujó el balón al fondo de las mallas en el rechace. Tras unos momentos de incertidumbre, el tanto fue anulado.

La paciencia de la parroquia madridista empezaba a agotarse, aunque los de Julen Lopetegui, nervioso en la zona técnica, dispusieron de varias ocasiones para recortar distancias. Ante todas emergió la figura de Oier; el guardameta granota desbarató un buen disparo de Lucas Vázquez y metió una providencial mano ante un remate de cabeza de Sergio Ramos.

Sólo una clarísima oportunidad de Postigo que Marcelo sacó casi en línea de gol se intercaló en el asedio madridista. Superada la media hora, Mariano, titular esta mañana, estrelló el esférico en el larguero, y Oier volvió a aparecer para sacar en la escuadra el remate posterior. El meta vasco, el mejor de los suyos en los primeros 45 minutos, actuó también ante los disparos de Asensio y Lucas Vázquez. Los pitos fueron ya un clamor al borde del descanso, y se agudizaron después de que Rochina anotase, aunque el tanto fuese invalidado por fuera de juego de Toño al principio de la jugada.

Cambios y pitidos

Con la guadaña amenazando, Lopetegui decidió dar entrada a Gareth Bale por Álvaro Odriozola tras el descanso, obligando a retrasar a Lucas al lateral derecho. El cambio se tradujo en nuevas amenazas del cuadro blanco, con centros al área despejadas por la zaga levantinista. Los de Paco López contestaron con una falta al borde del área puesta por Bardhi que sacó Ramos.

El lavado de cara de los locales se completó en el minuto 60, cuando Isco y Asensio abandonaron el campo, entre más pitos que aplausos, para dejar su lugar a Benzema y Ceballos. Mientras, el Real Madrid confirmaba la peor sequía de su historia, superando los 465 minutos sin marcar como referencia hasta el momento.

Sin embargo, ofrecía otra cara con la entrada de Bale y Benzema. El galés obligó a la estirada de Oier en una falta al borde del área, y el francés probó en un par de ocasiones los reflejos del guardameta visitante. El premio a la insistencia madridista llegó en el minuto 72, cuando Marcelo recogió un pase atrás de Benzema para colar el balón en la escuadra derecha.

Sólo cuatro minutos después, el delantero galo se encontró con el palo después de deshacerse de la zaga granota, y Modric buscó puerta en un disparo lejano que se marchó fuera. Los de Lopetegui persistieron, y vieron cómo el tanto de Mariano era neutralizado por fuera de juego, pero la pesadilla se confirmó. Los pitos inundaron el Bernabéu con el pitido final, justo después de que el Levante errara su tercer gol.

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