Miércoles, 20.02.2019 - 03:14 h
Rompe con el intermediario

El Real Madrid reorganiza la escuela de Evergrande en busca del 'Ronaldo chino'

El club blanco continúa con el proyecto por el que 75 niños chinos menores se formen cada año como jugadores, pero también en valores y en educación.

Fotografía de la escuela Evergrande en España
Partido entre niños del Real Madrid y la escuela Evergrande

El Real Madrid viene advirtiendo desde hace tiempo que ya no es el club más rico del mundo y que cada año tiene más difícil volver a serlo. Ni las 12 Copas de Europa ni el músculo económico de Florentino Pérez pueden competir con el dinero de Catar que llevó a Neymar al PSG a cambio de 222 millones de euros o los 250 millones que gastó el Manchester City en fichajes para Guardiola. Por ello, además de apostar por jugadores jóvenes como Asensio, Vallejo o Vinicius, el club blanco ha renovado el acuerdo que mantenía con el Guangzhou Evergrande chino, de forma que se ha reorganizado la estructura de la escuela de fútbol que mantiene con el club cantonés en España. El objetivo: insistir en la búsqueda del nuevo Ronaldo chino.

El club blanco, a través de su Fundación, comenzó a colaborar en la formación de jugadores del Guangzhou Evergrande en la temporada 2011/12. Un proyecto que se puso de largo en China gracias a la amistad que mantenían Florentino Pérez y Xu Jiayin, dueño de la promotora inmobiliaria que patrocina al club.  En esta escuela hay entre 4.000 y 5.000 niños que entrenan junto a unos 200 entrenadores y profesores, de los que en torno al 12% son españoles, muchos de ellos vinculados al Real Madrid.

De todos los niños que se forman en China, el Real Madrid trae cada año a España a los 75 mejores jugadores para que se formen como futbolistas y como personas. Lo hacía desde 2014 a través de la empresa Soxna, de Luis Alsina. El intermediario se embolsaba un multimillonario contrato hasta la fecha, pero los clubes han roto esta relación y el Real Madrid se saltará al exsocio para gestionar de manera directa el proyecto. 

Los niños que aterrizan en la capital de España tienen en su mayoría 13 años y en ningún caso superan los 16. Además de jugar al fútbol, estudian la cultura china, la europea y aprenden idiomas como el inglés y el español en el Liceo de Madrid. Estos pequeños jugadores no entrenan en Valdebebas y recorren varias instalaciones deportivas de la Comunidad de Madrid, ya que no forman parte del Real Madrid como tal.

Intereses en China

El club blanco, como el Bayern, el Atlético, el Barcelona y tantos otros, tiene grandes intereses comerciales en China y el Guangzhou es a día de hoy el club más importante del país asiático.  De hecho, es el cuarto equipo más rico del mundo según un reciente informe de Soccerex, solo por detrás del Manchester City, el Arsenal y el PSG.

Todos buscan intereses y notoriedad en China, un país que viene apostando muy fuerte por el fútbol en los últimos años, tanto que es una asignatura obligatoria en los colegios desde 2016. Además, ya han comenzado a imitar los torneos de niños que se celebran en España y en los principales países europeos así como las prácticas de las grandes canteras.

La euforia por el fútbol en China se ha convertido en una verdadera obsesión entre sus dirigentes políticos y empresariales, que buscan tener entre sus filas a una gran estrella de este deporte. La búsqueda del Ronaldo o el Messi chinos, es parte de toda la estrategia que se ha puesto en marcha en aquel país. Fuentes cercanas a ese proceso aseguran que, en todo caso, es seguro que si se encuentra a la figura china del fútbol de todos los tiempos, o a grandes jugadores que pueden llegar a las mejores ligas del mundo, los derechos que generen siempre se van a quedar en el entorno de China.  

Hace unos meses, el propio dueño del Guangzhou Evergrande aseguró que el club chino invirtió 200 millones de euros para construir la escuela de fútbol en su país y que su mantenimiento cuesta más de 10 millones al año. Un megaproyecto en línea con el de otros empresarios del país como Wanda, que trajo la pasada temporada a más de un centenar de niños a la escuela del Atlético de Madrid.

La gestión de este tipo de proyectos, con menores de edad, es un tema espinoso, ya que la FIFA en los últimos años tiene bajo la lupa el tratamiento que los clubes dan a los niños en las canteras, más si se trata de jóvenes que salen de su país. “Teníamos el sueño de construir un gran colegio privado en el sur de China. Es una escuela, un colegio. No una cantera", relató el exintermediario Luis Alsina. Al llegar a España, “los niños están en una situación absolutamente legal. Con sus visados de estudios. Debidamente empadronados. Asegurados, con tutores y profesores que vienen de China”, añadió.

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