Jueves, 13.12.2018 - 10:25 h

Patxi Salinas: "El Celta es todo para mí y este año el objetivo ha de ser Europa"

  • Uno de los jugadores más que queridos de la historia del Celta (1992-1998) analiza su trayectoria en Vigo para La Información, en vísperas del derbi gallego: "el partido más especial del año".
  • "Creo que el Celta va a ganar 1-2. En el Depor de finales de los 90, Fran y Mauro Silva eran los mejores, y mi mejor recuerdo fue el gol Riazor en el año de mi retirada", explica Salinas.
Patxi Salinas: "El Celta es todo para mí y este año el objetivo ha de ser Europa" / Getty Images.

Es tiempo de Clásico, pero en Galicia este fin de semana solo abrá ojos para el derbi gallego. El primer 'O noso derbi' (nuestro derbi) de esta temporada se disputará en Riazor, y tanto Deportivo como Celta, llegan en un gran momento que recuerda a finales de los años 1990 y principios de los 2000, cuando el 'Súper Dépor' y el 'EuroCelta' eran dos de los equipos más potentes de la Liga.

Precisamente, sus dos actuales entrenadores, Víctor y Berizzo, formaron parte de aquellas dos formidables escuadras, pero todo gran equipo tiene su origen y en el Celta fue clave un jugador, que además fue capitán celeste: Patxi Salinas.

El futbolista natural de Bilbao, cambió el Athletic (su equipo de toda la vida) donde ganó títulos, por un Celta recién ascendido en 1992, y en Vigo se convirtió en un pilar clave del Celta, siendo uno de los jugadores más queridos por la afición en los seis años que vistió la camiseta celtiña (1992-1996).

En vísperas de otro derbi gallego apasionante, Patxi analiza para La Información su trayectoria como profesional haciendo hincapié en su etapa en Vigo, donde desde que llegó, ya supo que el partido ante el Dépor era el que había que ganar y "el más especial del año".

Naciste en Bilbao, te criaste en Bilbao…¿Imagino que desde pequeño con el Athletic en el corazón no?Sí, es el club de mi vida, por supuesto.¿Cómo fue tu paso por la cantera de Lezama? ¿Qué valores te inculcaron allí?Me inculcaron el amor a un club, los valores de disciplina, respeto y trabajo, es decir, la mentalidad de lo que significa el Athletic. Se trata de un club con una filosofía única en el mundo, y esos valores me han servido tanto para el fútbol como para mi vida.

Llegas al primer equipo y besas el santo. Ganas dos Ligas, una Copa…

La verdad es que sí. En los primeros años conseguimos dos Ligas, una Copa y una Supercopa y fueron grandes momentos de felicidad deportiva. En el Athletic estuve diez temporadas y tengo un gran recuerdo. Jugamos en Europa varias campañas, también en la Champions League, y es cierto que fue una etapa muy bonita, pero después ya nunca volvimos a ganar nada.

Viviste una etapa muy buena en tu tierra…¿cómo se te ocurrió cambiar el club de tu vida por el Celta?

Acabé mi etapa en el Athletic. Tenía 28 años y tenía que buscarme opciones de futuro. Dentro de las opciones que había, la del Celta era la mejor al estar Txetxu Rojo de entrenador, que además es paisano mío.

Él apostó fuerte por mí y yo entendí que era el momento para ir de la mano con alguien de confianza y alguien que me conociese bien, y la verdad es que no me equivoqué. El Celta se convirtió en el otro club de mi vida.

¿Cómo era Txetxu Rojo?

Un crack, es una persona a la que estaré siempre agradecido. El me llevó a Vigo y allí jugué mis mejores años como futbolista. Además, después ya me quedé a vivir en Vigo, y siempre que lo veo se lo recuerdo.

Llegaste a un Celta en construcción hacia cotas mayores, pero en los primeros años tan solo se consiguió la media tabla…

Sí, al principio era muy complicado. El Celta era un recién ascendido y yo fiché en la campaña 1992-1993. Si bien es cierto que se llegó a una final de la Copa del Rey (1994), el presupuesto era muy limitado y las condiciones para trabajar en Primera División, difíciles.

El objetivo era la permanencia, y luego ya en la temporada 1997-1998, que fue cuando yo me retiré, entramos en Europa. Se contruyó un equipo espectacular y ese fue el origen del mejor Celta de la historia para mí, gracias a que mucha gente se dejó la piel por la institución.

¿Quién era el mejor futbolista con el que jugaste en el Celta?

Yo destacaría a Mostovoi y a Mazinho. Son, sin duda, los dos mejores con los que he jugado.Hablando de Mazinho, ¿crees que su fichaje supuso el salto de calidad que necesitaban los vigueses?Nos dio un punto que no teníamos. Era un campeón del mundo con unos principios de vida dignos de resaltar. Mazinho es muy humilde y, de hecho, creo que él fue el artífice y el ejemplo de lo que teníamos que ser los demás.Había futbolistas de mucho carisma como Gudelj, pero Mazinho era lo que nos faltaba antes. Entrenar junto a él suponía un aprendizaje diario y puedo afirmar que fue el futbolista con el que más aprendí. Demostró ser un campeón del mundo tanto en el campo como fuera de él.Y en cuanto a los entrenadores que tuviste en Vigo, ¿quién fue el que puso los cimientos del 'EuroCelta?El clave fue Txetxu porque construyó el equipo manteniéndolo dos años en Primera División. Después pasaron varios como Aimar y Castro Santos para que finalmente, Irureta recogiese los frutos de muchos años de trabajo y llevase el equipo a Europa. Eso sí, para mí, el fundamental fue Txetxu Rojo.¿Vuestro estilo de juego tenía algo que ver con el del Celta de hoy?El último año en el que formé parte de la plantilla ya se jugó muy bien al fútbol. Con Víctor Fernández y Lotina ocurrió lo mismo. El Celta contaba con jugadores de gran nivel que le dieron mucho caché a la entidad y que ofrecieron un fútbol espectacular.

En 1998 alcanzáis por fin la UEFA…¿cómo lo vivisteis en el vestuario? ¿Cuáles fueron las claves de ese éxito?

Éxito total. Conseguir en aquel año la clasificación para la UEFA se presentaba difícil. Teníamos un buen equipo pero lo veíamos como un logro complicado.

Al final lo hicimos realidad y fue muy emotivo ver a la gente celebrándolo en las calles. A partir de ese instante, el Celta vivió cuatro años magníficos, por lo que esa temporada fue clave para disfrutar todo lo que se disfrutó después.

Disfrutas poco del momento dulce porque te retiras…¿qué te impulsó a tomar la decisión?

Me hacen tomarla porque a mí no me renuevan, y no me queda más remedio que dejar el fútbol. Era capitán, había jugado muchísimos partidos haciendo una temporada muy buena marcando también dos goles, pero deciden no prolongar mi contrato.

¿Por qué no decidiste probar suerte en algún otro lugar?

Lo podía haber hecho porque llevaba muchos años como profesional. Eran 16 temporadas en Primera División y entendía que no quería mover a mi familia más a ningún otro lugar. Tenía 34 años y tomé la decisión de dejarlo.

Tuviste un partido homenaje en Balaídos contra un combinado rival entrenado por Clemente...

Sí, el 29 de diciembre se me hace un partido homenaje y vienen a jugar excompañeros, con Clemente como técnico del equipo contrario. La verdad es que fue un partido muy chulo, muy emotivo.

Al final es retirarte junto a compañeros con los que has compartido vivencias en el terreno de juego y para mí implicó dejar mi profesión por todo lo alto.El derbi, "el partido más especial del año"

Llega el derbi esta semana…¿cómo se vivía un derbi en el vestuario celeste? ¿Qué le decías a los jóvenes como veterano?

Todo el mundo conoce la importancia del derbi gallego. Te la transmite la gente en la calle y los compañeros. Todo el mundo sabe lo que significa un derbi para el club y para la ciudad, y desde que llegas sabes que es el partido más especial del año.

¿Desde que llegaste ya te inculcaron que siempre había que ganarlo?

Hombre, en cuanto llegas ya lo ves. Sabes que es el choque que hay que ganar. Hay tanta rivalidad que a la vez es una semana muy especial y muy complicada porque hay mucho en juego.

¿Cuál es tu mejor recuerdo de esos partidos?

Tengo dos momentos predilectos. Cuando ganamos 1-2 en Riazor, y el último que disputé que empatamos a uno, e hice el gol del Celta. Quizás por el hecho de retirarme del fútbol metiendo un gol en Riazor, me quedo con este último.

El Dépor estaba a un gran nivel en esos años…¿Cuál era el mejor jugador de los blanquiazules?

A nivel nacional podía ser Fran, mientras que a nivel internacional me quedaría con Mauro Silva, que era el que marcaba siempre la diferencia.

Son siempre partidos de máxima tensión…¿recuerdas algún conflicto con algún jugador rival?

En esos partidos hay conflictos en todo momento. Hay mucha tensión y vamos a 200 por hora. Sin embargo, los futbolistas somos conscientes de que lo que pasa en el campo se queda en el campo.

¿Crees que tanto Celta como Dépor podrán volver a ese gran nivel?

Ojalá. Ojalá porque sería bueno para el fútbol gallego. Deseo que tanto unos como otros vuelvan a Europa y sigamos viviendo esta gran rivalidad."El Celta es todo para mí. Es un club que quiero con locura"

Mójate: un resultado para el derbi y la posición del Celta a final de temporada.

Creo que vamos a ganar (Celta). Voy a decir un 1-2. En cuanto a la posición, creo que debemos estar en Europa, no sé en qué puesto, pero Europa ha de ser el objetivo.

El Celta es para Patxi Salinas…

Ahora mismo todo. Llevo viviendo en Vigo 26 años y ha sido parte de mi vida. En mi corazón hay dos colores:el rojiblanco del Athletic y el celeste del Celta. El Celta forma parte de mi historia y de mi familia, y en estos momentos, lo puede ser todo.

Te has formado como entrenador después de retirarte...¿te gustaría dirigir desde el banquillo al Celta algún día?

Llevo entrenando diez años y se antoja complicado. He entrenado en muchos lugares y también en el extranjero. Lo importante es seguir vinculado al fútbol, y si algún día se da la posibilidad de trabajar en el club, pues se hará.

Sino, desde fuera se llevará como lo hemos llevado, tratando al Celta con todo el cariño hacia un club al que quieres con locura.

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