Sábado, 22.09.2018 - 21:24 h
Ante el espejo de Cristiano

Messi, maldito, se refugia en el gimnasio tras errar el penalti contra Islandia 

CR7 sostuvo a su equipo frente a España, pero Messi no pudo hacer lo propio ante una el país vikingo que le sometió a un férreo marcaje.

Messi no supera la maldición con la albiceleste
Messi no supera la maldición con la albiceleste

Leo Messi falló y Argentina no ganó. Christian Cueva marró y Perú perdió. Cristiano Ronaldo sí anotó y Portugal empató. Griezmann tampoco erró y Francia ganó. El sábado, Luka Modric también marcó y su equipo venció. Esa es la realidad hoy en el Mundial. El capitán de la selección argentina Leo Messi  vuelve a estar en el punto de mira de todo un país, incapaz de superar la sombra alargada de Maradona, que miraba desconsolado desde el palco. No luce Argentina, no brilla el astro, mientras CR7 hace historia con un hat trick ante una gran España. La comparación seguirá mientras Portugal y Argentina estén vivas en el torneo.

Messi sufre una verdadero maldición con penaltis fallados en momentos clave y tres finales perdidas que le podrían haber convertido en un astro superior a Maradona. Pero el balón, tan enamorado siempre del astro, le da la espalda con la albiceleste, donde Lionel vive preso de una presión que parece superarle.

El y los otros diez titulares en el estreno en el Mundial de Rusia ante la escuadra de Islandia hicieron trabajo de recuperación en el gimnasio, mientras que los suplentes entrenaron con normalidad en la sede de la Albiceleste en Bronnitsy. Un refugio ante las despiadadas críticas, comunes en la albiceleste, siempre en erupción.

Tras el empate (1-1) ante el conjunto vikingo, el grupo que dirige Jorge Sampaoli retomó este domingo la actividad en su sede central, ubicada a unos 60 kilómetros de Moscú. Willy Caballero, Eduardo Salvio, Nicolás Otamendi, Marcos Rojo, Nicolás Tagliafico, Javier Mascherano, Lucas Biglia, Maximiliano Meza, Ángel Di María, Leo Messi y el goleador Sergio Agüero, todos ellos titulares en el primer compromiso de la Albiceleste en Rusia, se quedaron en el gimnasio.

Los suplentes se ejercitaron sobre el césped, en una sesión que empezó con un rondo y que continuó con ejercicios lúdicos. A continuación, los jugadores prosiguieron su puesta a punto a mayor intensidad bajo la supervisión de Jorge Sampaoli. El técnico de Casilda puede encontrar en alguno de los diez jugadores de campo que no salieron de inicio ante la escuadra de Islandia las soluciones que el equipo necesita.

En defensa las alternativas son Gabriel Mercado, Federico Fazio, Cristian Ansaldi y Marcos Acuña; en el centro del campo se ofrecen Ever Banega, Giovani Lo Celso, Enzo Pérez y Cristian Pavón; y en ataque Paulo Dybala y Gonzalo Higuaín.

Los diez se ejercitaron sobre el césped confiando en tener una oportunidad de salir de inicio el próximo día 21 en el choque ante la selección croata, líder del Grupo D tras su victoria ante el combinado nigeriano. Este domingo, los porteros suplentes Nahuel Guzmán y Franco Armani realizaron trabajo específico.

mejor jugador en la victoria de croacia ante nigeria

Modric, la otra cara, la del éxito... por ahora

Pasó Luka Modric de refilón en medio de una jornada agitada por la convulsión del penalti fallado por Leo Messi y turbada por el accidente inesperado de Argentina frente Islandia. No animó para su difusión y la de la propia Croacia su pinta de niño bueno. Ni la naturalidad con la que sostuvo el trofeo de mejor jugador del partido de Kaliningrado entre su equipo y Nigeria que dejó al combinado balcánico en lo alto del Grupo D y como una amenaza seria para el resto de aspirantes. Especialmente para el plantel de Jorge Sampaoli, uno de los activos de Rusia 2018.

Es Modric el zar croata, que tomó tierra en el Mundial como cabecilla de una selección plagada de talento. En plena madurez pero advertida antes de que marchite. Y es que esta Croacia suele quedarse a medio camino en las grandes citas. No termina de exprimir la calidad de una camada comparable a aquella que integraron hombres como Davor Suker, Robert Jarni, Slaven Bilic, Robert Prosinecki o Zvonimir Boban y que logró el bronce en Francia 1998. Hizo historia.

Capaz de tutear a la selección brasileña, anfitriona, en el partido inaugural de Brasil 2014, o de sonrojar a España, como en la última Eurocopa de Francia, el conjunto croata decae en pleno recorrido. No pasó de la primera fase hace cuatro años y en el torneo continental se estropeó en octavos.

Promete pero no cumple Croacia, mediatizada por el ritmo que marca Modric pero sin respuesta en el caso de que el jugador del Real Madrid no tenga su día. Una dependencia excesiva en un plantel que combina grandes dosis de talento individual con una evidente y puntual anarquía coral de sus jugadores.

Luka Modric está ante su Mundial. Otra vez. Dio un paso al frente en Kaliningrado. Con su selección, la que le exige la asunción de la condición de líder de la que escapa en el Real Madrid, donde su personalidad, aparentemente, transita discreta, protegida por el relumbrón y el reclamo que demandan otras estrellas que se sienten más a gusto en el foco. El centrocampista de Zadar, que empieza a sentir la amenaza de sus 32 años, marca el ritmo croata. Cómodo con el amparo que le proporciona Ivan Rakitic maneja el destino del equipo desde el banquillo Zlatko Dalic y él desde el campo.

Ha tenido que esperar tres ediciones Luka Modric para firmar un gol en un Mundial. Alejado habitualmente del área adversaria apenas prodiga su buen lanzamiento lejano. Integrante de su selección en Alemania 2006, donde debutó, y presente en Brasil 2014, ha sido en Rusia donde un tiro suyo alcanzó la red.

Fue desde el punto de penalti. Para sentenciar la primera victoria de Croacia. Los galones permiten a Modric poner la pelota en los once metros. Nada que ver con la jerarquía que existe en su club, donde apenas asoma entre los primeros lanzadores.

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