Lunes, 10.12.2018 - 14:50 h

Michael Oher: de vivir en la indigencia a aspirar a ganar su segunda Super Bowl

Nació en una familia junto a once hermanos con una madre adicta al crack y un padre presidiario que fue asesinado. 

Michael Oher busca su segunda Super Bowl. / Getty Images
Michael Oher busca su segunda Super Bowl. / Getty Images

La historia de sobra es conocida pero no por ello tiene menos emotividad. El deporte genera anécdotas y Estados Unidos se caracteriza por ser un país donde los deseos se pueden llegar a cumplir. Y si no que se lo pregunten a Michael Oher, jugador de los Carolina Panthers, que aspira a ganar su segunda Super Bowl después de haberse criado en la pobreza.

Si alguien refleja mejor que nadie lo que es el sueño americano es él, un jugador de fútbol americano poco conocido por la opinión pública hasta que su vida fue llevada al cine en la película 'The Blind Side', que protagonizó Sandra Bullock y por la que ganó un Oscar y un Globo de Oro.

Porque la vida de Michael Oher (Memphis el 28 de mayo de 1986) da para precuela y secuela. Nacido en una familia pobre, se crió con once hermanos entre los delirios de una madre adicta al crack y un padre presidiario que nunca se interesó por ninguno de sus hijos y acabó siendo asesinado. En sus primeros nueve años estuvo inscrito en once escuelas y apenas había pisado un aula. Era un niño de la calle, que durmió en ella y que prácticamente era analfabeto.

Su vida comenzó a cambiar en 2002. Con 16 años, un padre de un amigo suyo le apuntó a la Briarcrest High School, una escuela de Memphis, donde conocería a las dos personas que marcaron un punto de inflexión en su vida. Porque Michael Oher allí era un niño grande, raro y sin cultura alguna que vagabundeaba por las aulas siempre ataviado con la misma ropa. Primero fue Sean Tuohy, dueño de una cadena de restaurantes el que le abrió una cuenta en el bar del colegio y después fue su esposa Leigh Anne Tuohy, que le acogió en su casa como al resto de sus hijos. Eso le cambió la vida.

Instalado en el hogar de una familia rica de Memphis el objetivo estaba claro: Michael Oher tenía todas las condiciones físicas necesarias para jugar al fútbol americano pero para entrar en la universidad tenía que alcanzar una nota media mínima. Así que fue mejorando poco a poco pero finalmente la nota no le dio. Un futuro campeón de la Super Bowl se estaba quedando en el camino.

Gracias a un curso online express de diez días a través de Universidad de Brigham Young, Oher entró en la Univerdidad de Mississippi donde triunfó con los Ole Miss Rebels. Tras numerosos problemas con la NCAA, acabó entrando en el primer equipo del All-American y graduándose en la carrera de Justicia Criminal.

La NFL le esperaba

Los Baltimors Ravens le seleccionaron en el puestó número 23 del Draft de 2009 firmando un contrato de 5 años y 13,8 millones de dólares. Pronto comenzó a ser importante dentro de la trascendencia que suele tener un 'Tackle derecho' (jugador que suele interceptar a los rivales para liberar al quarterback y en 2013 acabó ganando su primera Super Bowl tras derrotar a los San Francisco 49ers.

Después de firmar un contrato de cuatro años y 20 millones con los Tennessee Titans, su carrera se vino abajo.

El 5 de marzo de 2003, cuando ya nadie pensaba que Oher volvería a la primera línea del fútbol americano, firmó un contrato de dos años con los Panthers, llegando a la final de la Super Bowl XXXVIII. Final que perdieron contra los New England Patriots 32–29, en lo que fue aclamado por el periodista Peter King como la "Super Bowl más grande de todos los tiempos".

'The Blind Side', una película que conmovió al mundo

"La gente me mira y me respeta gracias a la película. Realmente no ven las habilidades ni el tipo de jugador que soy". Estas palabras salieron de la boca de Michael Oher el pasado verano. Y es que nadie paró la fuerza del film que en España se tradujo como 'Un sueño posible' pero que en realidad quiere decir 'El lado Ciego', por la posición que ocupa en el campo. Un puesto que nadie tiende a valorar porque siempre se trabaja para el quarterback, que suele se el jugador que se lleva los elogios.

Su película, en el que el papel de su madre adoptiva fue encarnado por Sandra Bullock, fue estrenada en el año 2009 y fue un boom en Estados Unidos. Pronto todo el mundo comenzó a conocer a 'Big Mike', como comenzaron a llamarle, gracias a un film que superó los 200 millones de dólares en la taquilla estadounidense y 300 en la global.

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