Mayer y Ormaechea, últimas esperanzas argentinas en el cuadro de individuales

  • Leonardo Mayer y Paula Ormaechea son los dos últimos jugadores con las que cuenta Argentina en el cuadro de individuales para conquistar París después de que se deshiciesen en segunda ronda del ruso Teymuraz Gabashvili y de la rumana Monica Niculescu, respectivamente.

Jorge Martínez

París, 29 may.- Leonardo Mayer y Paula Ormaechea son los dos últimos jugadores con las que cuenta Argentina en el cuadro de individuales para conquistar París después de que se deshiciesen en segunda ronda del ruso Teymuraz Gabashvili y de la rumana Monica Niculescu, respectivamente.

En el horizonte, sin embargo, les esperan Rafael Nadal y Maria Sharapova, rivales con los que ambos argentinos cruzarán sus raquetas en dieciseisavos de final.

En el quinto día de competición cayeron sus compatriotas Juan Mónaco ante el italiano Andreas Seppi (6-2, 6-4, 6-4) y Carlos Berlocq frente al francés Richard Gasguet (7-6(5), 6-4 y 6-4).

Mayer, de 27 años, tumbó a Gabashvili por 6-2, 4-6, 6-4 y 6-4 en dos horas y 48 minutos.

El argentino, número 65 del mundo, se sirvió de un buen juego de fondo para replicar al ruso en un partido que atacó "con tranquilidad" y que supo manejar en todo momento, apuntó en rueda de prensa.

Afirmó no estar preocupado por las derrotas que Nadal, su próximo rival, le ha infligido en los dos partidos que han disputado hasta el momento (Acapulco, en 2013, e Indian Wells, en 2012). "Es humano, puede fallar", advirtió.

"Es el mejor en tierra y apenas deja huecos en la pista, pero voy a jugar pensando que puedo vencerle. Hoy he competido muy bien y eso me da confianza", resumió el de Corrientes, que nunca ha pasado de dieciseisavos de final en París.

Ormaechea, por su parte, se benefició de la lluvia que ayer obligó a suspender el duelo que mantenía la víspera con la rumana Niculescu.

A los 51 minutos de juego, cuando la argentina caía por 2-6 y 0-2, el árbitro ordenó interrumpir el encuentro. "La pista está terrible", se le oyó decir entonces a Ormaechea.

"La pelota no botaba y para hacerle daño a Niculescu la pelota tiene que botar", apuntó la tenista en rueda de prensa.

"La pista y la bola -siguió- estaban mojadas y se hundía cada vez que pegaba contra el suelo. Por suerte llovió lo suficiente para parar el partido".

En la reanudación, disputada hoy en la pista 2 del recinto, la número 75 del ránking desplegó un tenis agresivo con el que fue acorralando a su rival hasta darle la vuelta al marcador: 2-6, 7-5 y 6-2, en dos horas y 20 minutos.

"Esta mañana, pese a la desventaja con la que partía, me encontré tranquila, ella era quien llevaba la presión", indicó Ormaechea.

"Sus golpes de derechas son muy complicados de responder y además tiene buen físico. Se trataba de tener muchísima paciencia hasta que llegara mi oportunidad", explicó.

Su próxima rival, Sharapova, ganadora de la edición de 2012 y finalista en 2013, motiva a la argentina, quien no descartó la victoria.

"Nada es imposible. Voy a entrar a ganarle. Motiva mucho enfrentarse a jugadoras de esa talla", zanjó.

Mónaco, el primero de los argentinos en caer, no tuvo opción ante el italiano Andreas Seppi, 32 cabeza de serie, que le descabalgó en tres sets y que en tercera ronda se enfrentará a David Ferrer, finalista de la pasada edición.

"Creo que las molestias musculares que sentí en algunos tramos del partido influyeron en el resultado porque yo me sentía muy bien, con energías", se justificó el número 76 del mundo, dos veces octavofinalista en París (2007 y 2012).

La derrota y la lesión, de la que todavía se desconoce el alcance pero que en cualquier caso no parece grave, confirman la mala racha del argentino esta temporada en tierra, escenario que siempre se le ha dado bien y en el que este año solo ha conseguido unos octavos de final en Düsseldorf.

Mónaco todavía tiene pendiente un partido de dobles que está dispuesto a jugar siempre y cuando el físico se lo permita.

"Veremos cómo me levanto mañana, contra una lesión no puedo luchar", se lamentó, al tiempo que aseguraba que no está en su esencia "rendirse" y que para él "cada día es una revancha".

Igual suerte corrió Carlos Berlocq, de 31 años, que cedió tres sets ante Gasguet en un partido duro y que se alargó a las dos horas y 42 minutos.

En su séptima participación, Berlocq sigue sin conseguir ganar dos partidos en una misma edición de Roland Garros mientras el francés se enfrentará en tercera ronda a español Fernando Verdasco, que doblegó al jugador uruguayo Pablo Cuevas 4-6, 6-7(6), 7-5, 6-4 y 6-4. EFE.

Mostrar comentarios