Miércoles, 15.08.2018 - 22:42 h
Iniesta y Piqué, lesionados

Messi acerca al Barcelona al título con un golazo de falta y deja al Atlético a ocho

El Barcelona frenó la magnífica racha del Atlético y demostró ser un líder sólido que dominó la primera parte y guardó el resultado en la segunda.

Messi volvió a ser decisivo
Messi volvió a ser decisivo.

Un golazo de falta de Leo Messi, a los 26 minutos, dio la victoria al Barcelona ante el Atlético de Madrid (1-0) y acerca un poco más la Liga al conjunto azulgrana, que vuelve a poner tierra de por medio y ahora le saca ocho puntos al equipo rojiblanco en la clasificación.

Fue un partido de alto voltaje que el Barça dominó con claridad en la primera mitad y que se igualó tras el descanso, y que se decidió, como casi siempre, gracias a una genialidad del '10'. Arrancó el Atlético el encuentro yendo a buscar al Barça muy arriba, pero sólo fue un espejismo. A medida que pasaban los minutos, el equipo de Simeone se iba encontrando más cómodo esperando atrás, construyendo un muro que sólo la magia de Iniesta era capaz de traspasar.

Pero las capacidades físicas del capitán azulgrana se vieron mermadas a los veinte minutos, primero tras una mala caída en un salto con Saúl y, poco después, en una acción con Vrsaljko tras la que se echó mano al muslo derecho. Hasta entonces, se había jugado al ritmo dictado por Iniesta, pero el Barça sólo había avisado a Oblak con un remate de carambola de Sergio Busquets y un tiro inocente de Messi.

El Atlético aún no sufría atrás, pero sólo merodeó la meta de Ter Stegen con un tiro lejano de Thomas que se marchó cerca del palo derecho. De hecho, esa fue la única ocasión en todo el primer tiempo de los rojiblancos.

Con Diego Costa desaparecido y Griezmann sacrificado en tareas defensivas, sólo Filipe Luis era capaz de llevar algo de peligro por la banda izquierda. Con Iniesta pidiendo a Valverde un poco de tiempo para probar si podía seguir en el campo, llegó el golazo de Messi, el quinto de libre directo que mete esta temporada en la Liga. Un tiro lejano desde la frontal que se coló por una escuadra e hizo inútil la estirada de Oblak, quien llegó a tocar el balón con los dedos.

Iniesta no pudo aguantar más el dolor y abandonó el campo a los 35 minutos, desesperado por tener que hacer frente a una nueva lesión muscular cuando llega ese momento de la temporada que nadie quiere perderse. Pero el Barça, aunque huérfano de Iniesta, a esas alturas del choque ya se encontraba cómodo con el guión del partido. Claro dominador de la posesión y los espacios, el equipo local ponía cerco a la meta visitante buscando el segundo de la tarde.

Coutinho puso a prueba a Oblak en dos ocasiones y Piqué remató de cabeza alto un saque de esquina, ante un Atlético que respiró aliviado cuando Gil Manzano pitó el final del primer acto.

Los de Simeone salieron en la reanudación dispuestos a alargar, esta vez sí, la presión alta con la que habían intentado incomodar al Barça al inicio del choque. El preparador argentino movió, además, el banquillo para dar entrada a Correa y a Gameiro, por Vrsaljko y Gabi, en un mensaje claro de que iba a por el partido. Empezó a recuperar el Atlético el balón en campo contrario y a aparecer Griezmann entre líneas, mientras se escuchaban murmullos en el Camp Nou, que se sacudía la tensión pitando cada aparición desafortunada de André Gomes, el sustituto de Iniesta.

Griezmann mandó al segundo anfiteatro una cesión de Diego Costa tras un error de Busquets, y el Barça, apoyado por la grada, reaccionó para buscar el segundo. Lo tuvo Messi, en un tiro que Giménez, el mejor de la zaga rojiblanca, desvió, y también Busquets con un remate seco a la salida de un córner que se encontró con las manos de Oblak.

El árbitro anuló un gol a Luis Suárez por fuera de juego y no vio penalti en un leve empujón de Saúl a Coutinho. En la otra área, el colegiado también anuló un gol de Gameiro por fuera de juego de Diego Costa a cinco minutos del final. La última ocasión de gol la tuvo Luis Suárez en una contra, pero cruzó demasiado su rosca sobe la salida de Oblak. No hizo falta la efectividad del uruguayo. Con Messi casi siempre basta. Hoy el astro argentino tiñó un poco más la Liga de color azulgrana.

El Camp Nou homenajeó a Quini
El Camp Nou homenajeó a Quini.
Así jugó el barcelona

Iniesta el mejor hasta su lesión, Messi decisivo

Ter Stegen (8): Fue en espectador más del partido en el primer tiempo, cuando el Atlético apenas generó peligro en ataque y en la salida del balón. Tras la reanudación, tuvo más trabajo, especialmente en los centro laterales del Atlético, mostrándose muy seguro en el juego aéreo.

Sergi Roberto (7): Situado en el lateral, tuvo poco trabajo defensivo en el primer tiempo y sus mejores apariciones fueron en la construcción, generando profundidad en ataque y robando balones en las áreas de creación de su rival. En el segundo tiempo, con el Atlético buscando el empate, desequilibró por la derecha y no se achicó ante Griezmann completando un encuentro solvente.

Gerard Piqué (8): Como es habitual en las grandes citas, se mostró concentrado en el corte, avanzando las líneas para iniciar la presión y trazar la línea de fuera de juego. En ataque, gozó de un testarazo en la salida de un córner que salió desviado. En el segundo tiempo, se quejó de un golpe en la rodilla pero siguió en el césped con molestias, controlando a todo un Diego Costa.

Samuel Umtiti (8): Completó un primer tiempo imperial, sin apenas errores en la fase de construcción y sin lagunas en las pocas llegadas del Atlético. En el segundo tiempo, con el Atlético buscando el gol con insistencia, se erigió en el líder de la zaga y en el juego aéreo.

Jordi Alba (6): Su profundidad en el primer tiempo dejó paso a un segundo tiempo más discreto, en el que padeció muchas dificultades en la salida del balón, perdiendo algunos en la creación que beneficiaron a su rival.

Sergio Busquets (7):
Junto a Iniesta y Messi fue de los jugadores que más incidieron en el juego de creación. En el segundo tiempo, con el Atlético dificultando la salida de balón azulgrana, su participación disminuyó y, como Jordi Alba, perdió algunos balones en la zona de creación. En sus botas tuvo el segundo (min.78) con un disparo potente que Oblak rechazó.

Ivan Rakitic (6): Tuvo un papel destacado en la efectiva presión avanzada que su equipo aplicó con éxito en el primer tiempo. En las fases de creación, tampoco desentonó. Menos protagonismo tuvo en ataque y cuando pudo probar suerte con un disparo lejano, apostó por ceder el balón a Luis Suárez. Tras la reanudación, dio una lección como centrocampista de contención.

Andrés Iniesta (7): Fue el cerebro en la medular azulgrana, dando sentido al juego de su equipo durante 25 minutos, hasta que se lesionó en el muslo derecho. Aun así, se mantuvo en el césped diez minutos más hasta que esa vez, sí, pidió el cambió y no pudo continuar con su recital.

Philippe Coutinho (7): Con Iniesta en el campo, jugó sus mejores minutos desde que llegó en el Barcelona en la derecha, asociándose a la perfección Suárez y colaborando en la presión. Con la entrada de André Gomes, regresó a la izquierda, donde antes del descanso probó suerte con un disparo centrado que Oblak rechazó con los puños. En el segundo tiempo, se enfundó el mono de trabajo para defender y aportar su desequilibrio de manera intermitente.

Lionel Messi (9): Con la libertad de siempre, aunque algo más cercano a la zona de creación, el delantero argentino volvió loco a Thomas, autor de la falta que propició el primer tanto del partido, un zurdazo preciso del argentino que Oblak no pudo rechazar. En el segundo tiempo, gozó de menos balones pero se arremangó para defender cuando más lo necesitaba su escuadra.

Luis Suárez (6):
Con el mono de jugador de equipo enfundado, mordió en la presión y trazó desmarques buscando las espaldas de Giménez y Godín. Sin poder gozar de opciones claras de gol, sacrificó su desequilibrio en ataque en benefició del colectivo. Eso sí, tuvo la última ocasión para sentenciar el partido.

André Gomes (6): Entró en el minuto 35 sustituyendo a Andrés Iniesta, aunque se situó en la banda derecha, pendiente de las internadas de Filipe Luis sin tener demasiado protagonismo en la creación de juego. A pesar de los tímidos pitos del Camp Nou ante su poco incidencia, ayudó a su equipo en defensa cuando su equipo más lo necesitaba.

Paulinho (-): Sustituyó a un Coutinho, ya sin gasolina, en los minutos finales, y aportó su físico para acabar de cerrar la victoria

así jugó el atlético

Giménez, un central que va a más

Oblak (6): En el minuto 26, la falta directa lanzada por Lionel Messi fue inalcanzable hasta para un guardameta como él, que se lanzó, la tocó con la mano, pero no pudo rechazarla fuera de la portería. Seguro como siempre, firme en el resto de intentos de su adversario, evitó el 2-0 con reflejos ante Sergio Busquets.

Vrsaljko (5): Su mejor virtud es ofensiva, con sus subidas por la banda y sus envíos al área, con esa rosca potente. No pudo ponerla en práctica en todo el partido, prácticamente inadvertido en ataque. El lateral derecho completó un duelo correcto en defensa. Amonestado en el minuto 30, fue sustituido en el 59 por Correa.

Giménez (9): Afianzado de nuevo en las alineaciones titulares de Diego Simeone, entre otras cosas por la lesión que mantiene de baja a Stefan Savic durante los últimos siete encuentros, el central uruguayo ofreció un rendimiento impecable contra el Barcelona. Atento, rápido, ágil, valiente. Cada vez que fue al corte fue impenetrable y ganó todos sus duelos individuales con Luis Suárez e incluso con Messi. Fue amonestado en el minuto 56.

Godín (5): Con algún error, pero solvente como siempre cuando se trata de defender en posicional a sus adversarios y de acudir al corte a los lados, sufre mucho más cuando tiene que salir con el balón jugado hacia adelante, más aún cuando debe hacerlo con algún envío largo. Impreciso.

Filipe Luis (6): Activo todo el partido, muy bien en defensa, pero con menos ocasiones para profundizar por la banda izquierda en ataque, fue de menos a más durante el encuentro en ese sentido, como la mentalidad de su equipo. Hizo un buen partido. Jugó 73 minutos antes de ser cambiado por Lucas Hernández.

Saúl (4): Sus condiciones son imponentes, trasladadas al campo son intermitentes. De lo segundo hubo mucho este domingo en el Camp Nou, en el que apareció con cuentagotas, mucho más preocupado de defender, de aportar potencia al medio campo, que de generar algo en ataque. Apenas conectó hacia arriba ni ofreció toda su llegada, una de sus cualidades de referencia, salvo en un disparo fallido.

Thomas (5):
Su comienzo fue prometedor, potente, bien en todos los aspectos del juego, en la colocación, en la transición, en el atrevimiento para jugar, quizá el motivo de que pierda más balones que sus compañeros en el medio del campo, pero su imprudente falta al borde del área ante Messi rebajó su nota. Terminó de lateral derecho durante la última media hora, donde también rindió bien.

Gabi (4): El capitán del Atlético cumplió en la contención, su responsabilidad generalmente en los últimos tiempos en el equipo rojiblanco. También cuando debe salir en la presión, pero le faltó asumir más responsabilidad y riesgos con la pelota. Lento en la transición, tampoco encontró conexiones con el ataque rojiblanco. Fue sustituido a 25 minutos del final por Kevin Gameiro.

Koke (4): Aún rebusca su nivel. Ubicado en la banda izquierda, su esfuerzo defensivo y sus kilómetros recorridos siempre están garantizados, pero sus cualidades son otras: su capacidad para jugar y su visión de juego. No encontró ni lo uno ni lo otro casi nunca en el Camp Nou con todo lo que supone para Griezmann y Diego Costa. La única vez que pudo lanzarlos le faltó precisión, como todo el duelo.

Griezmann (5): Víctima del propio planteamiento inicial del Atlético, tan preocupado del aspecto defensivo, no fue el Griezmann de los últimos tiempos en ataque. Sacrificado e implicado como siempre en defensa, frustró varios intentos ofensivos de su rival, pero apenas pudo demostrar nada en ataque, desasistido y sin opciones ni siquiera de prorrogar su racha de los últimos choques. Cuando tuvo el balón, estaba demasiado lejos de la portería rival.

Diego Costa (5):
Al igual que el internacional francés, jugó todo el primer tiempo más para defender que para atacar. Si esa era su misión, lo hizo sin matices. En las tareas ofensivas no le encontraron sus compañeros en sus incansables desmarques. Nada en el primer tiempo y un poquito en el segundo. También sin una sola ocasión sobre la portería de Marc Andre Ter Stegen salvo el balón que puso a Gameiro en un gol anulado en los minutos finales.

Correa (6): El primer recurso que buscó Diego Simeone en el banquillo cuando su equipo necesitaba un giro indudable en el encuentro, por detrás en el marcador y sin oportunidades. El Atlético tuvo por momentos su valentía, su velocidad y su agitación por la banda derecha. Disputó la última media hora del partido.

Gameiro (6): El atacante francés entró al campo a 25 minutos de la conclusión del duelo en el Camp Nou, por Gabi Fernández. Tuvo presencia ofensiva a ráfagas e incluso marcó un gol en el segundo tiempo, a pase de Diego Costa, pero anulado por la posición de fuera de juego del atacante hispano-brasileño.

Lucas Hernández (5): El internacional francés fue el último cambio de Diego Simeone en el partido. Quería el técnico toda su potencia para subir por el lado izquierdo y poner en aprietos a su rival. Entró en el minuto 73 por Filipe Luis.

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