Nenê tiene la posibilidad de acabar con su estigma de "traidor de la patria"

  • El pívot Nenê Hilário, el primer brasileño en la NBA, tiene en el Mundial de baloncesto de España 2014 la posibilidad de conquistar la confianza de la afición de Brasil, que hasta ahora no lo ha perdonado por las veces que pidió no ser convocado por la selección nacional.

Igor Camargo

Río de Janeiro, 26 ago.- El pívot Nenê Hilário, el primer brasileño en la NBA, tiene en el Mundial de baloncesto de España 2014 la posibilidad de conquistar la confianza de la afición de Brasil, que hasta ahora no lo ha perdonado por las veces que pidió no ser convocado por la selección nacional.

Esa frustración llegó al clímax el año pasado cuando los hinchas, en la primera vez que Brasil abrigó un partido de pretemporada de la NBA, recibió en la cancha al brasileño del Washington Wizards con un estruendoso abucheo. El jugador fue abroncado en todas sus jugadas frente a Chicago Bulls en el partido disputado en Río de Janeiro.

Los abucheos fueron justificados hasta por Oscar Schmidt, el mayor ídolo del baloncesto brasileño y para quien alguien que se niega a acudir a una llamada de la selección no debería ni disputar un partido amistoso en Brasil.

Pocos días antes, sin Nenê ni las demás estrellas brasileñas de la NBA, Brasil sufrió una humillación histórica en la Copa América y, sin clasificarse para el Mundial, tuvo que esperar una invitación para poder disputar la competición.

El pívot alegó entonces que algunas lesiones y hasta un cáncer en el testículo derecho le impidieron jugar con la selección, e incluso lo apartaron toda una temporada de la NBA (2005-2006).

Nenê sufrió en febrero otra lesión en la rodilla izquierda, pero se recuperó a tiempo para disputar el primer Mundial de su carrera.

En la última edición del torneo, en 2010, fue excluido de la lista de convocados dos días antes del debut por una lesión muscular, pero en el Mundial de 2006 no tenía nada que disculpase su ausencia.

En 2002, cuando debutó en la NBA, no fue al Mundial debido a que su equipo lo obligó a disputar toda la pretemporada.

De las 20 competiciones oficiales que Brasil disputó desde que Nenê llegó a la NBA, el pívot tan sólo disputó dos preolímpicos, los de 2003 y 2007, y los Juegos de Londres 2012, en los cuales brilló como era esperado.

En ese mismo período, en el que defendió el Denver Nuggets (2002-2012) y el Washington Wizards, destacó como el mejor en su posición en el baloncesto estadounidense.

Nenê tiene números envidiables en la NBA. Participó de dos desafíos de debutantes contra jugadores de segundo año en el All-Star Game, está entre los primeros en porcentaje de tiros y tiene promedios en su carrera de 12,6 puntos y 6,8 rebotes por partido. En la última temporada sus promedios fueron de 14,2 puntos y 5,5 rebotes.

A los 31 años, el jugador de 2,11 metros garantizó su nombre entre los mejores jugadores en la historia del baloncesto brasileño pese a haber jugado muy poco con la selección.

Ahora, en España, tendrá la oportunidad de ser uno de los líderes del experimentado elenco comandado por el técnico argentino Rubén Magnano y, en caso de que ayude a Brasil a volver al podio mundial tras 36 años de ausencia -la última vez fue en 1978 en Filipinas- podrá poner el broche de oro en su carrera y acabar con el estigma de "traidor de la patria".

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