Lunes, 18.11.2019 - 18:32 h

¿Podría la hercúlea Serena Williams competir contra los hombres en el circuito ATP?

La estadounidense Serena Williams acaba de ganar el Abierto de Estados Unidos un mes después de haber ganado dos oros en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. A sus casi 31 años vive una segunda juventud y una de sus rivales en Nueva York, la italiana Sara Errani, la ve capaz de jugar en el circuito masculino. Sin embargo, Serena ya jugó contra un hombre, Karsten Braasch, en 19982026 y salió vapuleada, lo mismo que su hermana Venus. Te contamos la historia debajo de la fotogalería.

Un solo set ha perdido la estadounidense Serena Williams en el Abierto de Estados Unidos 2012. Fue en la final, ante la número 1 del mundo, la bielorrusa Victoria Azarenka, la única tenista que pudo poner en aprietos a la pequeña de las hermanas Williams. Las seis rivales anteriores sólo pudieron ganarle 19 juegos entre todas (una media de tres por partido). Entre ellas estuvo la italiana Sara Errani, que al término de la semifinal elogió a Serena, sobre todo su fuerza.

'Para los hombres que dicen que las mujeres son un poco aburridas, me gustaría ver jugar a Serena con los profesionales del nivel más bajo de la clasificación mundial y comprobar cómo reaccionarían ante su poder', dijo la italiana tras ser barrida en semifinales en una hora y cuatro minutos por 6-1 y 6-2. 'Nunca he jugado con un hombre que golpee la pelota tan fuerte como ella (Serena) lo hace', añadió Errani, que aseguró que ha entrenado muchas veces con hombres. La campeona logró 63 'ace' en el US Open, nuevo récord, y su mejor servicio en la final fue a 201 kilómetros por hora, una barbaridad para un partido femenino.

Que Serena es una de las jugadoras con más fuerza del circuito femenino de tenis (WTA) es algo que no admite discusión. Seguramente, la más fuerte. Su musculatura es tremenda, y gracias a ella y a su técnica conecta unos golpes demoledores, inalcanzables para sus rivales. Sólo las frecuentes lesiones han evitado que la estadounidense ganase más títulos de los que acumula en su palmarés, que destaca por sus 15 títulos individuales de Grand Slam (este año ha ganado Wimbledon y el US Open), además de cuatro medallas olímpicas de oro (tres en dobles y una en individuales) y 12 títulos de 'Grand Slam' de dobles junto a su hermana Venus.

Pero una cosa es jugar y ganar contra mujeres y otra muy distinta hacer lo mismo contra hombres. La italiana Sara Errani no se acordará porque no había cumplido entonces 11 años, pero en 1998 Serena Williams y su hermana Venus Williams jugaron contra un hombre y perdieron con estrépito. Sucedió en el Abierto de Australia y su rival fue el alemán Karsten Braasch, número 203 del mundo, el tenista con el saque más raro del circuito masculino de la ATP, pero que les dio una paliza en un partido de exhibición muy pintoresco.

Las hermanas Williams contra Karsten Braasch

La historia fue la siguiente. Las hermanas Williams irrumpieron con fuerza en el circuito de la WTA, tanta que se vieron capaces de jugar en el de la ATP, que, por cierto, daba mucho más dinero en premios. Así que, para demostrar que podían, durante el Abierto de Australia de 1998 pidieron jugar contra un hombre que estuviera más allá del puesto 200 del ranking de la ATP. ¿Aceptaría alguno? El miedo al ridículo podría frenar a los posibles rivales.

Karsten Braasch era el número 203 en ese momento, así que aceptó el desafío. Parecía el hombre indicado. Un jugador de 20 años bromista que no se tomaba las cosas muy en serio y con un saque poco pulido. Raro sería un calificativo más adecuado para su servicio. Se decidió que el alemán jugaría un set contra Serena y otro contra Venus en ese partido de exhibición. Muchos curiosos acudieron a la pista 12 de Melbourne Park para ver el nuevo duelo de la 'guerra de los sexos', incluidos otros tenistas y numerosos medios de comunicación. Lo que vieron fue un paseo de Braasch.

Antes de jugar el primer set, el alemán se bebió, según sus palabras, un litro de cerveza con soda, y se fumó unos cuantos cigarrillos como fumador empedernido que era. Eso no fue inconveniente para que venciese a Serena Williams por un rotundo 6-1. La estadounidense, al acabar el partido, reconoció lo evidente, que todavía no estaba preparada: 'No sabía que iba a ser tan difícil. Realicé golpes que hubieran sido ganadores en el circuito femenino y él llegó a ellos fácilmente'.

Braasch se fumó un cigarrillo justo antes de enfrentarse a Venus, a la que despachó con un 6-2. Tras ese segundo set, el alemán fue irónico sobre el enfrentamiento. 'Jugué como el 500 del mundo y no estaba concentrado. Daba igual. Las gané'.

Otros duelos de 'la guerra de los sexos'

¿Se reabrirá de nuevo el debate sobre que algunas mujeres podrían jugar en el circuito de la ATP? Los antecedentes no son buenos porque antes que Serena y Venus Williams, otras mujeres mordieron el polvo. La última antes que ellas fue una leyenda, Martina Navratilova, que con 36 años, todavía en activo (se retiró dos años después), disputó en 1992 un partido contra otro mito del tenis estadounidense, Jimmy Connors, que contaba con 40 años y estaba retirado.

El resultado final fue más ajustado, 7-5 y 6-2 para él, pero el partido tenía truco. Para igualar el duelo, Connors sólo tenía un saque, por los dos servicios reglamentarios de Navratilova, además de que ésta podía envíar sus golpes a la zona de dobles mientras que Connors tenía que jugar como si fuera un partido de individuales, que por otra parte lo era.

Otros duelos anteriores en esta guerra tuvieron por protagonista a Bobby Riggs. Tenista que durante la Segunda Guerra Mundial ganó Wimbledon en la categoría de dobles, era un machista reconocido, lo que le llevó a jugar contra dos mujeres en 1973, cuando ya tenía 55 años. Su primera rival fue la australiana Margaret Court, de 30 años, la mujer que más títulos de 'Grand Slam' ha ganado: 24. El partido fue el Día de la Madre y Court, que ese año ganó por última vez el Abierto de Australia, Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos, perdió ante Riggs por 6-2 y 6-1.

Crecido por su victoria, Riggs desafió a otra mujer, Billie Jean King. El partido se publicitó a lo grande como acto para promocionar el movimiento de liberación de la mujer. King se impuso con facilidad a Riggs por 6-4, 6-3 y 6-3, aunque para muchos la clave estuvo en la diferencia de edad: 29 años ella por 55 de Riggs. La única victoria de una mujer sobre un hombre porque antes, en los años 20, Will Tilden había vencido a Suzanne Lenglen.

Sigue @jorgekosky!function(d,s,id){var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0];if(!d.getElementById(id)){js=d.createElement(s);js.id=id;js.src='//platform.twitter.com/widgets.js';fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document,'script','twitter-wjs');

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios
NOTRACKING