Un año de lesiones, rachas amargas, puestos de descenso y resurrección

  • A Coruña.- El Deportivo deja atrás un año 2010 de lesiones, rachas amargas, jornadas en puestos de descenso, incluso como colista de Primera División, y un final de año de resurrección en el que ha conseguido sacar la cabeza del pozo aunque todavía no respira tranquilo.

Un año de lesiones, rachas amargas, puestos de descenso y resurrección
Un año de lesiones, rachas amargas, puestos de descenso y resurrección

A Coruña.- El Deportivo deja atrás un año 2010 de lesiones, rachas amargas, jornadas en puestos de descenso, incluso como colista de Primera División, y un final de año de resurrección en el que ha conseguido sacar la cabeza del pozo aunque todavía no respira tranquilo.

El año que expira comenzó con mucha ilusión para el equipo coruñés, que había rubricado una excepcional primera vuelta del campeonato de Liga 2009-10 y llegó a enero en puestos europeos, vivo en la Copa del Rey y con planes ambiciosos para el resto de la temporada.

Superó al Valencia en el torneo de Copa, pero en Liga, aunque llegó a situarse una jornada en puestos de Liga de Campeones, fue de más a menos acuciado por las lesiones, primero la del mexicano Andrés Guardado, a principios de enero, y después la de Filipe Luis, en el último encuentro de la primera vuelta ante el Athletic de Bilbao.

El brasileño se lesionó en la acción en la que marcó el gol más triste de su vida: llegó a golpear el balón y enviarlo al fondo de la red al tiempo que el portero del Athletic, Gorka Iraizoz, alcanzaba de forma fortuita su pierna de apoyo y le provocaba una rotura de peroné.

Aunque hasta el final mantuvo la fe y la ilusión de estar en el Mundial que ganó España y pese a que tuvo una recuperación mucho más rápida de la prevista por los médicos, se le escapó el sueño de Sudáfrica, que tuvo consuelo cuando fichó, en julio, por el Atlético de Madrid.

Tras la lesión de Filipe, el Deportivo inició su declive y, en el siguiente encuentro, el Real Madrid, con un excepcional Guti, puso fin a la maldición que le perseguía en el estadio de Riazor desde aquella victoria lejana de 1991.

La irregularidad del equipo de Miguel Ángel Lotina le apeó de los puestos europeos de la clasificación en marzo después de casi seis meses en ellos, desde la quinta jornada hasta que cayó con el Valladolid en Riazor en la vigésimo séptima jornada.

El Deportivo se metió en un túnel que no tuvo salida hasta que reapareció Filipe Luis ante el Mallorca en la penúltima jornada, cuando el equipo ya había perdido todas sus opciones europeas, para salvar el orgullo y reencontrarse con la victoria después de once jornadas sin ganar, la peor racha de toda su historia en Primera División.

Acabó la temporada con una derrota ante el Athletic y comenzó el curso 2010-11 con ilusiones renovadas porque Lotina, tras la marcha de jugadores como Filipe, Sergio, Mista y Bodipo, aseguró que tenía mejor plantilla que la de la temporada anterior.

Llegaron dos laterales izquierdos para suplir a Filipe, el paraguayo Morel y el noruego Rindaroy, pero la sombra del brasileño ha sido, y es, alargada, y nadie se ha consolidado en ese puesto; y no llegaron fichajes para la delantera.

No empezó bien la Liga; el Deportivo dio continuidad a los pésimos números de la segunda vuelta, cayó a puestos de descenso y llegó a ser colista tras la goleada que encajó ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu (6-1).

A finales de octubre, Lotina afrontó el partido ante el Espanyol con la impresión de que se jugaba el puesto al frente del banquillo del equipo gallego, su presidente no llegó a ratificarle en el puesto días antes del choque, y volvió a echar mano de la receta que le había sacado del pozo en su primera temporada en el Deportivo.

Con cinco defensas, el equipo reaccionó ante el Espanyol, logró la primera victoria de la temporada en la novena jornada y en la siguiente, ante el Levante, se reencontró con el triunfo fuera de casa 343 días después y salió de los puestos de descenso, a los que no ha vuelto a caer.

El Deportivo consiguió en esos dos partidos lo que no había logrado en los veintiún encuentros anteriores del campeonato de Liga, en los que sólo había sumado los tres puntos en una oportunidad.

En noviembre, con el empate ante el Mallorca y la victoria ante el Málaga, pasó de ser el segundo peor equipo de la Liga en las ocho primeras jornadas, en las que únicamente fue capaz de sumar cuatro puntos, a convertirse en el tercer mejor conjunto del campeonato en las últimas cuatro, en las que sumó diez puntos de doce posibles.

Paralelamente siguió adelante en la Copa del Rey tras dejar en la cuneta al Atlético Osasuna, y ante el Racing, en la decimotercera jornada, sufrió su primera derrota con la línea de cinco defensas.

Se repuso con una victoria por la mínima ante el Hércules, pero cerró 2010 con una derrota en el Calderón, una pelea entre Antonio Tomás y el uruguayo Urreta en un entrenamiento y un empate en Riazor ante el Sporting, y no ha conseguido alejarse del peligro, un objetivo que ha dejado para 2011, que arrancará con un mes de enero complicado en Liga y decisivo en Copa del Rey.

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