Sábado, 18.11.2017 - 02:28 h
Gestiona la Ciudad del Fútbol

Villar continúa al frente de la Fundación de la RFEF pese a la suspensión del CSD

Preside la Fundación desde 2004 y con ella controla la casa de la RFEF, la Escuela de Fútbol con más de 800 niños y las actividades solidarias.

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Ángel María Villar, presidente inhabilitado de la RFEF.

Ángel María Villar se resiste a salir de la Real Federación Española de Fútbol por la puerta de atrás después de 29 años como máximo responsable. El CSD lo suspendió por un año cuando se destapó el caso Soule y el juez Pedraz aún investiga si cobró comisiones por la celebración de partidos de la selección o desvió fondos a empresas vinculadas con la trama, alguna con participación de su hijo, entre otras cuestiones. Pero su sombra en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas aún es alargada, ya que mantiene su cargo como presidente de la Fundación de la RFEF.

Este lunes, Villar recurrió ante el Contencioso Administrativo su suspensión alegando que el CSD no ha castigado de la misma forma a cinco presidentes territoriales (Valencia, Ceuta, Melilla, Rioja y Murcia) relacionados con el caso Soule por falta de información. Y Villar se siente discriminado. A pesar de todo, sigue siendo el presidente (aunque suspendido) porque no ha dimitido y no han pasado seis meses desde su última elección (22 de mayo), cuando se abre el plazo para la presentación de mociones de censura, plazo al que Luis Rubiales (presidente de la AFE) está muy atento.

Villar acude de forma habitual a la Ciudad del Fútbol, tal y como confirman fuentes de la Federación. Y lo cierto es que tiene motivos profesionales para ello, ya que a día de hoy continúa siendo presidente de la Fundación. “Sí, entiendo que sigue siendo el presidente. A mi no me han anunciado lo contrario”, aseguran en los despachos de la Fundación. Y lo corrobora el registro de la Asociación Española de Fundaciones (AEF).

La Fundación se encarga, entre otras muchas cosas, de cobrar 135 euros por el alquiler de cada uno de los cinco campos de la Ciudad del Fútbol; dirigir la Escuela de Fútbol en la que hay matriculados unos 800 niños menores de 13 años que pagan entre 500 y 600 euros; gestionar los campus de verano; y organizar cursos de formación, como el de Gestión Deportiva, con un precio de 2.500 euros y al que acuden unos 50 alumnos. Y todo esto sigue estando bajo el control de Villar.

Le apoya el patronato

El motivo de su continuidad al frente de la Fundación es sencillo. Se trata de una “entidad privada sin ánimo de lucro” pese a que pertenece al ámbito estatal. “La administración pública solo supervisa la actuación de las fundaciones a través de los protectorados, que son los órganos competentes, pero no es un cargo público”, aseguran en la AEF. La Fundación de la RFEF está registrada en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (Protectorado Único de Fundaciones Estatales).

Pero independientemente de que existan órganos reguladores, para destituir al presidente es necesario el acuerdo entre las personas que forman el patronato de la Fundación. En el caso de la Federación, al presidente Villar le rodea su círculo más cercano. Juan Padrón Morales (vicepresidente) Jorge Pérez Arias (secretario) y Juan Luis Larrea Sarobe (Tesorero), el presidente de la RFEF en funciones. Los dos primeros están imputados en el caso Soule, mientras que el tercero fue llamado a declarar. Ellos son quien tienen la potestad de moverle la silla, pero nada indica que vayan a hacerlo. 

Según la AEF, el presidente y el patronato también pueden "cesar en el ejercicio de sus funciones por inhabilitación o incompatibilidad; [...]; falta de diligencia en el ejercicio de sus atribuciones declarada en resolución judicial”. Algo que no ha ocurrido en la Fundacion de la RFEF hasta la fecha.

Puestos en contacto con el CSD, interpretan que "el presidente de la Fundación es el de la RFEF, por estatutos. Por lo tanto al estar suspendido de la RFEF también lo está de la Fundación". Sin embargo, juristas legales expertos en derecho deportivo niegan esta versión. Tal y como reza el artículo 21 de los estatutos  aprobados en 2016 por unanimidad, la Fundación no forma parte de los organismos de la RFEF, por lo que Villar no fue suspendido de forma automática del cargo que ostenta desde 2004.

Explota la Ciudad del Fútbol

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Ciudad del Fútbol de Las Rozas

La Fundación es un órgano importante dentro de la Federación desde que fuera creada en 2004 “para promover los principales valores así como para desarrollar los fines de carácter deportivo y solidarios", tal y como detallan en la web. Así, es el organismo que gestiona los ingresos que recibe la RFEF por "actividades deportivas nacionales e internacionales (campus-escuela), por formación o actividad social y de cooperación".

Pero lo más importante es que la Fundación nació “con fines, claros y diferenciados”, entre ellos, “gestionar y explotar la Ciudad del Fútbol”. Es decir, que las instalaciones donde entrena y se aloja la selección española durante las concentraciones las explota económicamente la fundación que preside Ángel María Villar.

“Nos encargamos de todo lo que conlleva el mantenimiento, conservación y cualquier tipo de medida que suponga mantener la Ciudad el Fútbol de Las Rozas, tanto el campo como las instalaciones”, aseguran desde la Fundación.

Irregularidades en la Fundación

En el auto del juez de Pedraz aparece en varias ocasiones el nombre de la Fundación, ya que Villar "creó un entramado que ha permitido la desviación de fondos (tanto públicos como privados) de dichas asociaciones (Fundación, RFEF y MUPRESFE) a sociedades vinculadas, estableciendo asimismo un clientelismo tanto en la contratación del personal".

Según el auto, Jorge Pérez "en el período 2013-2016, datos de la AEAT, ha sido perceptor de retribuciones dinerarias, de la RFEF y su fundación, por valor total de 106.010,66 €". Además, el hijo de Vicente Bernard Vico (Estudio 2000), "recibió 106.010,66€" por "la amistad que une a Juan Padrón y a su padre" y pasó a ser "el único monitor de la escuela de fútbol de la Fundación de la RFEF que ha entrado fijo, pese a ser el último o uno de los últimos que ha entrado en la misma".

 Y la Fundación también aparece en irregularidades cometidas en el 'caso Haití', en un proyecto de tecnificación internacional, otro de capacitación para gestores en América y un cuarto para escuela de fútbol en África e Iberoamérica.

El CSD subvencionó en 2010 estos proyectos con 1,2 millones de euros a través de la Fundación, pero estas cantidades no llegaron a sus destinos y la RFEF no pudo justificarlo. En 2012 el órgano gubernamental pidió a la Federación las facturas y en 2016 inició expediente de reintegro. A principios de este año 2017, la RFEF devolvió la cantidad reclamada junto a los intereses.

Poco más datos hay sobre la Fundación de la RFEF, ya que Villar y los suyos rechazan desde 2012 todas las ayudas públicas y subvenciones para no someterse a las exigencias de la Ley de Transparencia y no presentan las cuentas anuales. 

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