Jueves, 05.12.2019 - 16:42 h

Nuevos tiroteos entre India y Pakistán en Cachemira

India y Pakistán abrieron de nuevo fuego este sábado desde uno y otro lado de la línea de demarcación de la región disputada de Cachemira, horas después de una oferta de mediación del secretario general de la ONU Ban Ki-moon.

Según Nueva Delhi fueron "disparos de armas ligeras y de mortero", dos días después de una operación militar india en el lado paquistaní de la línea de demarcación que divide el territorio en dos.

Duraron unas horas y tuvieron lugar "en el sector de Ajnoor", declaró a la AFP Pawal Kotwal, un responsable civil de la provincia de Jammu y Cachemira, en el lado indio.

"Estamos preparados para cualquier posibilidad pero la situación en la región es de calma", añadió.

El ejército de Pakistán afirma, por el contrario, haber "replicado legítimamente a disparos no provocados" que comenzaron a las 04H00 (viernes 23H00 GMT) y duraron cuatro horas en el sector de Bhimber, del lado paquistaní.

Las dos potencias nucleares, en conflicto desde hace casi 70 años por este territorio himalayo, no han informado de víctimas ni de destrozos.

La tensión se recrudeció esta semana tras el anuncio el jueves por India de bombardeos "quirúrgicos" en la frontera de facto con Pakistán en Cachemira. Islamabad denunció "una agresión" que se cobró la vida de al menos dos de sus soldados.

Unos diez días antes hubo un ataque contra una base india en Cachemira que se saldó con 19 soldados muertos.

India evacuó el viernes a miles de habitantes de los pueblos fronterizos con Pakistán por miedo a represalias.

En Naushera Dhalla, en el Punyab indio, la mayoría de los 4.500 habitantes se fueron. Sólo quedan algunos hombres para vigilar las propiedades, constató la AFP. La aldea ya fue evacuada durante la guerra indo-paquistaní de 1971.

En el Cachemira paquistaní, Suleman Ahmad, de 35 años, un tendero del sector de Batal, lamenta los efectos nefastos para los negocios de este tipo de tensiones. "La gente no sale de casa. Hay miedo y pánico pero nadie se va".

"Los colegios están cerrados en nuestro sector (desde el jueves). Esto afecta a los estudios de nuestros hijos", se queja Abdul Waheed, de 45 años, un habitante de Mandhol.

La parte de Cachemira controlada por India, donde actúan grupos rebeldes independentistas o propaquistaníes, está al rojo vivo desde julio, tras la muerte de un joven rebelde carismático.

Además, en los últimos diez días, Nueva Delhi emprendió una ofensiva en el ámbito diplomático para intentar aislar a Islamabad a nivel internacional.

India se ha retirado de una cumbre regional prevista para octubre en Islamabad. Bangladés, Afganistán y Bután siguieron sus pasos. Islamabad la acabó "aplazando".

En este contexto de crispación, Ban Ki-moon se ofreció para mediar entre Nueva Delhi e Islamabad y les pidió que actúen con "contención y tomen inmediatamente medidas para rebajar la tensión".

El viernes el secretario general se reunió con la embajadora paquistaní ante la ONU, Maleeha Lodhi.

"Le dije que había llegado el momento de una intervención audaz de su parte para evitar la crisis", declaró Lodhi a la AFP. "Atravesamos un momento peligroso para la región", recalcó.

La representación de India ante la ONU afirmó que su país "no quiere empeorar la situación" y que la operación del jueves "era un ataque contraterrorista calculado", selectivo "en cuando a objetivo y a zona geográfica".

Pakistán ha sugerido que Ban Ki-moon "adelante" una visita prevista en noviembre a India y Pakistán para intentar aplacar la crisis.

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