Sector ganadero pide a la Junta "agilidad y responsabilidad" en la entrega de las vacunas de 'lengua azul'

La Federación Andaluza de Asociaciones de Defensa Sanitaria Ganadera (Fadsg), formado por ganaderos y veterinarios, ha pedido a la Junta "agilidad y responsabilidad" en la entrega de las vacunas de 'lengua azul', toda vez que esta semana ha finalizado el período estacionalmente libre de esta enfermedad, lo que significa que desde este momento todos los ganaderos que vayan a movilizar sus animales están obligados a efectuar las respectivas vacunas.

En este marco, esta organización ha recibido "numerosas quejas" de los ganaderos y asociaciones que la constituyen, ya que la Junta de Andalucía "aún no dispone de las dosis necesarias para hacer efectivo el tratamiento".

Tal y como informa la Fadsg en una nota, la Administración anunció el pasado año que en 2017 "se haría cargo, por tercera vez, de la compra de las vacunas, siendo esta campaña la única en la que ha tenido claro desde el principio que se iba a responsabilizar de adquirir el tratamiento". Sin embargo, lamenta que ha sido el ejercicio "en el que más se está tardando en poner las dosis a disposición de los veterinarios, tanto de Asociaciones de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG) como de directorio, lo que ha alterado completamente el calendario sanitario y reproductivo de los rebaños", han abundado desde la organización.

Recuerdan que muchos ganaderos hacen coincidir la aplicación del tratamiento contra la 'lengua azul' con la fecha de saneamiento obligatorio de brucelosis y tuberculosis. De este modo, se pretende "reducir" tanto el estrés al que se someten los animales con las actuaciones sanitarias, como lo costes económicos de las mismas.

Por ello, "mientras esperaban las dosis de la vacuna a muchos ganaderos se les ha pasado la fecha de saneamiento, y además están perdiendo las calificaciones que reconocen sus rebaños como libres de las dos enfermedades sometidas a programas nacionales de erradicación", han remarcado desde la organización ganadera que, asimismo, han indicado que todo ello se traduce en "una inmovilización de la explotación además de la pérdida, en vacuno, del derecho a subvención de la actuación sanitaria por las ADSG".

En línea con lo anterior, apuntan que "el hecho de no disponer de vacuna también daría lugar a una inmovilización de las explotaciones que sacan sus producciones a cebaderos o centros de tipificación".

"La autoridad competente ha autorizado, sólo, el movimiento a matadero hasta el 31 de mayo, algo que no resuelve el problema de la gran mayoría de explotaciones de vacuno que no tienen capacidad de cebar en la propia explotación, y no saben qué hacer con los terneros que, para sacarlos, tienen que esperar además de a tener disposición de vacuna, 21 días reglamentarios para revacunarlos antes de realizar el movimiento", han apuntado la asociación ganadera.

Una circunstancia que para la Fadsg significa que el ganadero tiene que "soportar" los animales en la explotación "un mes más" desde que tenga las dosis necesarias para poder proceder a vacunarlos.

RIESGO EN EL COBRO DE AYUDAS

Asimismo, han añadido que los ganaderos que se dedican al ovino tienen que comercializar "un mínimo de 0,6 corderos por ovejas para cobrar sus ayudas", algo que se traduce "que no pueden vacunar sus rebaños antes del inicio de la gestación, ya que durante el primer ciclo de la misma pueden producirse reabsorciones embrionarias o abortos derivados del estrés del tratamiento".

Por ello, el retraso en la entrega de las vacunas les está suponiendo el "perjuicio añadido" de "arriesgar el cobro de estas ayudas", han apostillado.

Como consecuencia, la Fadsg ha solicitado a la administración regional que sea "sensible" con las circunstancias derivadas del retraso en la recepción y distribución de las vacunas a las Oficinas Comarcales Agrarias (OCA), ya que los ganaderos no deben ver "perjudicada" su actividad por causas "ajenas" a ellos.

De esta manera, han pedido que se den instrucciones a las delegaciones provinciales para que sean tenidas en cuenta a la hora de subvencionar las actuaciones a las ADSG en aquellas explotaciones bovinas que debido al retraso de la llegada de las vacunas, han tenido que "posponer" su saneamiento.

Igualmente, han requerido que se autorice el movimiento de explotaciones no saneadas ni vacunadas de lengua azul en 2017, a cebaderos y centros de tipificación, al menos hasta el 31 de mayo, y se solicite al FEGA una excepción con el requisito de comercializar 0,6 corderos por oveja durante este mismo año. "De no autorizarse dichas excepcionalidades se causaría un grave perjuicio a la ya de por sí muy castigada ganadería extensiva bovina y ovina", han concluido.

La Federación Andaluza de Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganaderas (Fadsg), con veinte años de funcionamiento, está integrada por 38 ADSG, las cuales agrupan, a su vez, a 45.000 explotaciones, donde desarrollan su trabajo 340 veterinarios de elevada capacitación profesional, atendiendo al 80 por ciento de los censos ganaderos extensivos de toda Andalucía.

Las principales funciones que realizan las ADSG son las de "vertebración de los sectores productivos, mediante la ejecución de programas sanitarios de lucha contra las enfermedades del ganado, la corresponsabilidad y la interlocución con la Administración".

En este marco, esta organización ha recibido "numerosas quejas" de los ganaderos y asociaciones que la constituyen, ya que la Junta de Andalucía "aún no dispone de las dosis necesarias para hacer efectivo el tratamiento".

Tal y como informa la Fadsg en una nota, la Administración anunció el pasado año que en 2017 "se haría cargo, por tercera vez, de la compra de las vacunas, siendo esta campaña la única en la que ha tenido claro desde el principio que se iba a responsabilizar de adquirir el tratamiento". Sin embargo, lamenta que ha sido el ejercicio "en el que más se está tardando en poner las dosis a disposición de los veterinarios, tanto de Asociaciones de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG) como de directorio, lo que ha alterado completamente el calendario sanitario y reproductivo de los rebaños", han abundado desde la organización.

Recuerdan que muchos ganaderos hacen coincidir la aplicación del tratamiento contra la 'lengua azul' con la fecha de saneamiento obligatorio de brucelosis y tuberculosis. De este modo, se pretende "reducir" tanto el estrés al que se someten los animales con las actuaciones sanitarias, como lo costes económicos de las mismas.

Por ello, "mientras esperaban las dosis de la vacuna a muchos ganaderos se les ha pasado la fecha de saneamiento, y además están perdiendo las calificaciones que reconocen sus rebaños como libres de las dos enfermedades sometidas a programas nacionales de erradicación", han remarcado desde la organización ganadera que, asimismo, han indicado que todo ello se traduce en "una inmovilización de la explotación además de la pérdida, en vacuno, del derecho a subvención de la actuación sanitaria por las ADSG".

En línea con lo anterior, apuntan que "el hecho de no disponer de vacuna también daría lugar a una inmovilización de las explotaciones que sacan sus producciones a cebaderos o centros de tipificación".

"La autoridad competente ha autorizado, sólo, el movimiento a matadero hasta el 31 de mayo, algo que no resuelve el problema de la gran mayoría de explotaciones de vacuno que no tienen capacidad de cebar en la propia explotación, y no saben qué hacer con los terneros que, para sacarlos, tienen que esperar además de a tener disposición de vacuna, 21 días reglamentarios para revacunarlos antes de realizar el movimiento", han apuntado la asociación ganadera.

Una circunstancia que para la Fadsg significa que el ganadero tiene que "soportar" los animales en la explotación "un mes más" desde que tenga las dosis necesarias para poder proceder a vacunarlos.

RIESGO EN EL COBRO DE AYUDAS

Asimismo, han añadido que los ganaderos que se dedican al ovino tienen que comercializar "un mínimo de 0,6 corderos por ovejas para cobrar sus ayudas", algo que se traduce "que no pueden vacunar sus rebaños antes del inicio de la gestación, ya que durante el primer ciclo de la misma pueden producirse reabsorciones embrionarias o abortos derivados del estrés del tratamiento".

Por ello, el retraso en la entrega de las vacunas les está suponiendo el "perjuicio añadido" de "arriesgar el cobro de estas ayudas", han apostillado.

Como consecuencia, la Fadsg ha solicitado a la administración regional que sea "sensible" con las circunstancias derivadas del retraso en la recepción y distribución de las vacunas a las Oficinas Comarcales Agrarias (OCA), ya que los ganaderos no deben ver "perjudicada" su actividad por causas "ajenas" a ellos.

De esta manera, han pedido que se den instrucciones a las delegaciones provinciales para que sean tenidas en cuenta a la hora de subvencionar las actuaciones a las ADSG en aquellas explotaciones bovinas que debido al retraso de la llegada de las vacunas, han tenido que "posponer" su saneamiento.

Igualmente, han requerido que se autorice el movimiento de explotaciones no saneadas ni vacunadas de lengua azul en 2017, a cebaderos y centros de tipificación, al menos hasta el 31 de mayo, y se solicite al FEGA una excepción con el requisito de comercializar 0,6 corderos por oveja durante este mismo año. "De no autorizarse dichas excepcionalidades se causaría un grave perjuicio a la ya de por sí muy castigada ganadería extensiva bovina y ovina", han concluido.

La Federación Andaluza de Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganaderas (Fadsg), con veinte años de funcionamiento, está integrada por 38 ADSG, las cuales agrupan, a su vez, a 45.000 explotaciones, donde desarrollan su trabajo 340 veterinarios de elevada capacitación profesional, atendiendo al 80 por ciento de los censos ganaderos extensivos de toda Andalucía.

Las principales funciones que realizan las ADSG son las de "vertebración de los sectores productivos, mediante la ejecución de programas sanitarios de lucha contra las enfermedades del ganado, la corresponsabilidad y la interlocución con la Administración".

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