Cae la pesca de arrastre y artes menores y descienden los ingresos en las cofradías de Águilas y San Pedro del Pinatar

El año 2016 ha sido de "estabilidad" para la pesca regional después de dos disminuciones consecutivas en los ejercicios de 2014, con un -24,6% y unos 20 puntos menos en 2015, según se refleja en la Memoria anual de la situación socioeconómica y laboral correspondiente al ejercicio 2016 en la Región que elabora el Consejo Económico y Social (CES) de la Región de Murcia.

Cae la pesca de arrastre y artes menores y descienden los ingresos en las cofradías de Águilas y San Pedro del Pinatar

En concreto, el desembarco de las distintas capturas asciende a 4.302 toneladas, cuyo valor asciende a 14,5 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 2% respecto a 2015.

Sin embargo, esa leve elevación de los ingresos es la consecuencia del pronunciado aumento en cerco (39,4%), que compensa el relevante decremento del arrastre (-11,3%) y, débilmente, artes menores (-2,6%).

Por ello, es excepcional el ascenso monetario que obtiene la cofradía de Mazarrón (64,4%) que, unido al escaso avance en la de Cartagena (1,7%), contrarrestan las caídas de Águilas (-16,7%) y San Pedro del Pinatar (-20,1%). También de la almadraba, que desciende con fuerza (-38,2%) tras su acentuada expansión en 2015.

En cuanto al número de trabajadores en el sector pesquero regional apenas hay variación en 2016. En concreto, estima un total de 518 empleados, tres menos que en 2015 cuando se destruyeron 17 empleos. Realmente el descenso es mínimo, pero no deja de prolongar una trayectoria ligeramente declinante, dado que en el último lustro se registra una disminución del 9%, aproximadamente.

La acuicultura regional prolonga en 2016 la pujanza que caracteriza su trayectoria durante la década actual, pero muestra algunos signos de debilitamiento.

Aunque vuelve a expandirse, a diferencia de lo que aconteció un año antes, el alza es sensiblemente más pronunciada en tonelaje que en ingresos.

Obtiene 12.813 toneladas que implican un incremento anual de casi el 10%, unos siete puntos porcentuales más que en 2015. Los ingresos, que suman 88,6 millones de euros, aumentan únicamente tres puntos porcentuales cuando entonces se registró un avance anual cercano a 11 puntos.

Aunque se suaviza en 2016 el ritmo de generación de ingresos no lo hace el de creación de empleo, que persiste como en 2015: 11 trabajadores más que elevan el total hasta 360.

Asimismo, distinguiéndose de lo que sucedió en 2015, cuando todas las especies contribuyeron al crecimiento, el ascenso del último ejercicio lo promueve la sobresaliente subida de la producción de lubina, dado que bajan las otras dos que se cultivan, dorada y atún rojo.

De hecho, es la lubina la que actualmente más aporta a la acuicultura regional, pues genera el 63% del peso y el 55% del valor tras aumentarlos en 2016 el 37,5 y 44,2%, respectivamente, concretamente hasta 8.067 toneladas y 49 millones.

Por su parte, el atún rojo, dominante hasta hace pocos años y protagonista de la extraordinaria expansión inicial de la actividad, no mantiene la progresión mostrada en 2014 y 2015 y retrocede con vigor: el tonelaje, un 24% que lo rebaja hasta 1.362 toneladas, y cerca del 30% el importe que lo mengua hasta 21 millones.

También disminuye y con relevancia a su vez la producción de dorada, el 14,7% que deja un total de 3.384 toneladas, ya lejos de su máximo superior a 7.000 anotado en 2009; algo mayor es la caída del valor que proporcionan, el 16,1% tras el que queda en 18,5 millones.

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