Se puede ahorrar con un sueldo de mileurista

50 años y mileurista: ¿cómo ahorrar para la jubilación sin plan de pensiones?

Una de las claves para la jubilación es el ahorro sistemático, que conviene complementar con la inversión para sacarle más partido.

En el ahorro para la jubilación es clave complementar la pensión pública con inversión privada.
En el ahorro para la jubilación es clave complementar la pensión pública con inversión privada.
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Acercarse a la edad de jubilación sin haber planeado un complemento para la pensión pública es una de las prácticas más comunes que se repite entre la población. Sin embargo, también es uno de los errores más importantes, ya que confiarlo todo a la prestación pública puede suponer un riesgo

Los cambios generacionales, una población más envejecida y un menor número de trabajadores hacen que el sistema de pensiones quede cuestionado de cara al futuro. Y aunque no se cuestiona la percepción de la prestación, sí se hace con el importe que percibirá cada trabajador en el futuro. 

Por este motivo, resulta fundamental empezar cuanto antes a ahorrar para la jubilación. ¿Pero qué pasa con aquellos que llegan tarde y deciden empezar a ahorrar para tener un retiro dorado cumplidos los 50? Para todos existen soluciones y no todas pasan por contratar un plan de pensiones, el producto más popular de cara a la jubilación. Y para ello no es necesario tener un sueldo estratosférico. Basta con cumplir con un objetivo fundamental: el ahorro sistemático. 

¿Cuánto ahorrar cada mes para la jubilación?

Conseguir tener un colchón de dinero que permita complementar la jubilación requiere de un esfuerzo fundamental, que es el ahorro sistemático. Sin embargo, cada persona tiene distintas circunstancias personales y económicas, por lo que ni necesitará la misma cantidad que otra ni tampoco tendrá la misma capacidad de ahorro. 

No obstante, el hecho de tener un sueldo de mileurista no impide poder ahorrar para la jubilación, ya que no se trata de la cantidad, sino de apartar cada mes un porcentaje fijo del salario. Por lo general, los asesores financieros recomiendan ahorrar en torno a un 10% del salario mensual. Es decir, una persona que tenga un sueldo de 1.000 euros debería ahorrar unos 100 euros mensuales para poder ir creando su colchón financiero de cara a la jubilación. 

¿Y cómo hacerlo? La clave reside en apartar ese dinero al principio de cada mes, a ser posible, en una segunda cuenta. De este modo, en cuanto se reciba el salario se procederá a guardar una cantidad de dinero destinada al ahorro de manera sistemática. Así, el resto del mes se dispondrá de 900 euros para los demás gastos y nos aseguramos de haber ahorrado una cantidad fija cada mes, siempre y cuando no surjan imprevistos. 

¿Cómo incrementar el ahorro y sacarle partido?

Si bien es cierto que empezar a ahorrar 100 euros mensuales cuando se tienen 50 años permite crear un colchón de cara a la jubilación, no siempre puede resultar suficiente para complementar la pensión. Si suponemos que una persona que hoy tiene 50 años se jubilará con 67 años, esta dispone de 17 años para ahorrar. De este modo, con un ahorro de 100 euros mensuales llegaría a la jubilación con algo más de 20.000 euros. 

¿Pero cómo ampliar esa capacidad de ahorro? Lo cierto es que con un sueldo de 1.000 euros resulta complicado ampliar la capacidad de ahorro mensual, por lo que para minimizar el esfuerzo económico y llegar a la jubilación con un patrimonio mayor la opción reside en la inversión. Una de los productos más populares para ello son los planes de pensiones, si bien es cierto que resultan más atractivos para las rentas más altas debido a la desgravación fiscal. 

No obstante, hay otras alternativas igual de rentables en otros productos de inversión, como, por ejemplo, los fondos de inversión. “Lo mejor es realizar aportaciones sistemáticas a un fondo de inversión. Si tienes capacidad de ahorro de cierta cantidad mensual es una excelente opción”, explica Mari Carmen Muñoz Gónzalez, de GVC Gaesco Asesores en la sección de preguntas de Finect. 

En la misma línea, Xabier Marañón Fernández, de Mapfre Gestión Patrimonial Asesores recomienda los fondos de inversión, así como los seguros de vida ahorro, como los PIAS o Unit Links. “Dentro de estos tienes varias gamas, desde más arriesgados hasta los más prudentes y la elección entre estas depende de tu objetivo”, comenta. “Por supuesto que ambas tipologías de productos tienen sus particularidades, los PIAS y Unit Link se suelen utilizar por ventajas fiscales sobre todo en sucesiones y donaciones o en Impuesto de Patrimonio, también es importante tener en cuenta a la hora de elegir entre ambas inversiones que por lo general los productos de vida ahorro tienen más costes y son más caros de contratar que un fondo de inversión”, apunta. 

Con todo, si una persona con 50 años decide hacer aportaciones de 100 euros hasta la jubilación e invertirlas en un fondo de inversión con un perfil de riesgo conservador (con menor riesgo), al cumplir los 67 años podría tener un patrimonio de en torno a los 35.000 euros (rentabilidad media anual del 3,8%), según los cálculos de la herramienta de inversión a largo plazo de Finect. Si se opta por un mayor riesgo, el patrimonio podría alcanzar los 55.000 euros, estimando una rentabilidad media anual del 9,24%. 

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