Amadeus saca adelante su road show por tierra, mar y aire

  • El colapso del espacio aéreo internacional se ha convertido en un imprevisto y muy molesto compañero de viaje de la salida a bolsa de Amadeus. Máxime cuando la compañía está presentado estos días la operación a los inversores de todo el mundo. El tren y la división del equipo en tres están permitiendo al grupo cumplir el calendario de presentaciones.
Ruth Ugalde/Enrique Utrera

El colapso del espacio aéreo internacional se ha convertido en un imprevisto y muy molesto compañero de viaje de la salida a bolsa de Amadeus. Máxime cuando la compañía está presentado estos días la operación a los inversores de todo el mundo. El tren y la división del equipo en tres están permitiendo al grupo cumplir el calendario de presentaciones.

David F. Jones, presidente de Amadeus, se ha ganado el derecho a utilizar la famosa frase de Felipe II: “Yo no mandé mis naves a luchar contra los elementos”. Sólo cinco días después de que la salida a bolsa recibiera el visto bueno de los supervisores, la central de reservas ha visto como se ha cerrado el espacio aéreo europeo, como la SEC ha puesto en la picota a Goldman Sachs y como continúa el deterioro de los mercados griegos.

La semana pasada se puso en marcha la salida a bolsa de Amadeus, la más importante del año en Europa con unvalor situado entre los 7.272 y los 8.366 millones de euros. Los ejecutivos del grupo, que empezaron el jueves su ronda de presentaciones de la operación a los inversores de todo el mundo, se han topado con la crisis provocada por la nube de ceniza volcánica que ha cerrado el espacio aéreo de la mayoría de los países europeos.

Londres, París, Edimburgo y Francfort han sido las grandes plazas europeas que Amadeus ha visitado estos días contra viento y marea. El tren ha sustituido al avión como medio de transporte cuando no ha habido posibilidad de volar y la compañía participada por Iberia ha podido cumplir con el calendario previsto. Para conseguirlo, ha activado tres equipos distintos liderados cada uno de ellos por los tres coordinadores globales de la operación: Morgan Stanley, JP Morgan y Goldman Sachs.

Ahora es el turno de Estados Unidos. Los ejecutivos de Amadeus tienen previsto llegar hoy mismo a Nueva York, donde se van a encontrar con los principales inversores de la primera economía del mundo. El grupo confía en que la ruta que siguen los vuelos desde España a EEUU permita completar los viajes en los que Amadeus quiere convencer a los inversores estadounidenses de la conveniencia de apoyar la salida a bolsa. Está previsto que el grupo empiece a cotizar el próximo 29 de mayo.

Contra los elementos

Por lo tanto, el proceso de salida a bolsa se está desarrollando en el escenario más difícil posible. Hoy se conocerán los resultados de Goldman Sachs, en el ojo del huracán tras las acusaciones de la SEC, y se van a conocer algunos de los principales datos macroeconómicos de Grecia. A estas incertidumbres se une el temor a que el colapso del tráfico aéreo se deje notar en la cuentas de Amadeus.

En principio, se trata de un factor estacional que no debería tener un impacto significativo en las cuentas de Amadeus, cuyos ingresos están muy diversificados. Provienen fundamentalmente de las comisiones por reservas–la compañía vende a sus clientes su plataforma tecnológica para poner en contacto a los proveedores de viajes como aerolíneas, hoteles o tour operadores con los las agencias de viaje- y de las soluciones tecnológicas.

Amadeus debutó en bolsa en 1999 y se mantuvo seis años como empresa cotizada en los que su precio subió cerca de un 30%. En mayo de 2000 protagonizó una segunda colocación a 10 euros y finalmente fue excluida de bolsa en 2005 a 7,35 euros por acción. Ahora, vuelve al mercado en una horquilla situada entre los 9,20 y los 12,20 euros por acción.

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